«Jerigonza» o el secreto del milagro político (y económico) de Portugal

El Partido Socialista de Portugal será este domingo 6 el más votado en las elecciones parlamentarias pero no obtendría mayoría propia. Esto lo obligaría a formar alianzas y todo indica que reeditará la pactada en 2015 con partidos con los que ha logrado combinar exitosamente crecimiento económico y desarrollo social.

Se habla del «milagro portugués» para definir lo ocurrido en estos últimos cuatro años con Antonio Costa como primer ministro. Si bien no abrió el Gobierno a sus socios del Bloque de Izquierda y del Partido Comunista, selló acuerdos que le garantizaron gobernabilidad.

Esta fórmula fue bautizada como «jerigonza», que en español se traduce como «el artefacto», tal como explicó a Sputnik el doctor en Historia por la Universidad de Santiago de Compostela, Carlos Barros.

«Es una novedad en Europa Central y del Sur que un partido socialista socialdemócrata de la tradición de la Segunda Internacional se alíe para gobernar con socios parlamentarios a la izquierda», apuntó. «No es tanto una novedad en el conjunto de Europa porque en el norte —Noruega primero, y después en Finlandia y Dinamarca— es muy habitual», agregó el experto.

Se trata de países «modelo para hablar de Estado de bienestar», que «en los últimos 20 años probaron positivamente esta experiencia de gobiernos de izquierdas con los socialistas y los partidos a su izquierda», explicó.

Cuando Costa tomó el poder, la economía daba signos de reactivación, pero en vez de continuar con las recetas del Fondo Monetario Internacional o del Banco Central Europeo, «hubo un cambio de rumbo».
«Consiguieron mantener las cuentas y que repunte la economía al mismo tiempo de hacer políticas sociales. Esa es la cuadratura del círculo y supone un poco el milagro portugués», resumió Barros.

El doctor en Historia aclaró que ese «milagro» no refiere únicamente «a los macrodatos, a la deuda y déficit, sino que eso se ha conseguido sin descargar sobre las clases populares el peso de la crisis».

Uno de los principales dilemas para este 6 de octubre es saber si el Partido Socialista obtiene o no la mayoría parlamentaria para determinar si entonces necesita forjar alianzas.

Todas las encuestas indican que los socialistas de Costa obtendrían entre 36 y 38%, lo que le dejaría con 114 diputados en el mejor de los casos, a dos de la mayoría absoluta, y con 104 en el otro escenario.

El Partido Social Demócrata (centroderecha) entraría segundo como principal partido de oposición una vez más. Los sondeos le otorgan una intención de voto que oscila entre el 23 y 28%.

En tercer lugar, con 10% de los sufragios, se ubicaría el Bloque de Izquierda, uno de los aliados clave del actual Gobierno. Según el entrevistado, «si el Partido Socialista saca la mayoría absoluta no se van a ver de manera tan fácil esas políticas sociales» a los que se comprometió en 2015 para poder sellar alianza con el Partido Comunista y el Bloque de Izquierda.