InterCambio dialogó sobre avances laborales y conquistas sindicales con los dirigentes Martín Pereira, de Salud Pública; Gerardo Rodríguez, de Ancap; y Ariadne García, de Ganadería

Entrevistados en InterCambio los dirigentes sindicales estatales Martín Pereira, Gerardo Rodríguez y Ariadne García, hablaron de la evolución de los servicios públicos en sus respectivas áreas de actuación durante los años anteriores y proyectaron cómo sus sindicatos se pararán en el futuro.

Pereira trabaja en Salud Pública y es militante de la Federación de Funcionarios, en la que desempeña funciones ejecutivas, como en Cofe. Ponderó que en los años precedentes hubo “un gran cambio para trabajadores y usuarios”, cambio que “ha dignificado la tarea nuestra” en cuanto trabajadores pero sobre todo “hemos terminado con eso llamado ´carné de pobre´”. Entonces “hoy atendemos a toda la población” en iguales condiciones en el marco del Sistema Nacional Integrado de Salud.

Éste ha generado que “ASSE sea el mejor prestador” de atención sanitaria en muchas zonas del país y en un amplio abanico de prestaciones y especializaciones. Por todo eso y en perspectiva, “en cualquier escenario” futuro “los trabajadores estatales deberemos movilizarnos no solo por salario sino también por condiciones” laborales, aspecto clave por estar directamente relacionado “a la atención que se le da al público”.

Pereira destacó que “en ASSE se ha avanzado mucho en el interior del país con la infraestructura”, dado que el prestador público tenía “hospitales deteriorados”, y además se adelantó significativamente “en tecnología”. En adelante y más allá de quién gobierne el país desde el año que viene, “hay que luchar para que la salud sea un derecho” real porque “en Uruguay hay muchos que quieren que sea un negocio” y solo acceda quien pueda pagar.

El sindicalista analizó que si bien en los años previos “hubo errores en la gestión” del prestador estatal, “el ataque” sistemático contra éste “iba dirigido al avance de ASSE en el interior y en Montevideo” porque desarrolló “hospitales que competían con cualquier mutualista”. Por eso los intereses privados de la salud operaron a nivel mediático y partidario para desprestigiar a aquel.

Desde algunos sectores se “supo viralizar” ese ataque descalificatorio y así se evidenciaron también la parcialidad y el poder de “la corporación médica”, algunos de cuyos integrantes en directorios de mutualistas cobran cada mes “salarios de 1 millón y medio” de pesos mientras que “hay trabajadores que ganan 20.000 pesos en la mano”. Por eso “hay que dar una discusión de qué pasa con el presupuesto de la salud”, dimensión que sería bien distinta “si el Ministerio de Salud Pública jugara otro rol” más activo y comprometido con el público frente el poder de “las corporaciones”.

Algunas de éstas son “muy cerradas y muy duras”, como las de médicos que se niegan a operar gratis a la gente de patologías oculares y visuales. Entonces “el Hospital de Ojos puede ser ejemplo” para todo el sector.

Rodríguez, por su parte, labora en Ancap y es activista de la Federación de trabajadores. Resaltó que “los últimos años” fueron de “avances estructurales muy importantes” en la petrolera del Estado, tanto en materia de “salario” como en “condiciones” de trabajo y en “negociación colectiva”.

Este último aspecto es especialmente relevante por la proyección que otorga a los trabajadores para incidir en “el rol de los entes autónomos”, considerando que mientras “en una empresa privada” el objetivo es “la maximización de la ganancia y el lucro”, en el caso de “un ente” público es “garantizar derechos” a la población en el marco de “políticas de Estado”. En esta dirección, “que los trabajadores formemos parte de esa discusión es muy importante”, siendo así que en los años anteriores y hasta ahora, lo que hubo fue “profundización democrática” en sentido amplio.

Rodríguez contó que durante este periodo constitucional los trabajadores del ente también “sufrimos la estigmatización de que ´se robaron todo´”, cuando eso no fue así y “el objetivo” de la prédica mediática y política diaria contra la gestión “era erosionar la imagen de Ancap”.

Evocó la campaña sindical y social de 2003 contra la privatización de la petrolera nacional y recordó los años ´90, para advertir que los privatistas e intereses a los que representan “ahora otra vez vienen por la empresas públicas”.

Por esto mismo, “cuando hablan de desmonopolización de combustibles” resulta indispensable informarse y saber que “es mentira que se puede bajar las tarifas” mediante la desmonopolización. La campaña privatista es engañosa y abusa de la confianza del pueblo, porque, “¿quién va a estar en contra de bajar las tarifas?”, reflexionó el sindicalista, puntualizando que “es mentira que se robaron 800 millones de dólares”.

Por el contrario, en Ancap “veníamos de un proceso de desinversión” muy prolongado, junto a “negocios ruinosos en Argentina con (el directorio de Eduardo) Ache”. Así fue que 15 años atrás “Ancap estaba de rodillas” y en pocos años se levantó con “inversiones en la planta desulfurizadora”; en el área “de refinación” de carburantes; otras importantes “en portland, que lamentablemente no se terminaron”; asimismo “en Alur” construyendo un gran complejo agroindustrial de escala nacional, entre otras “inversiones” que sumaron aproximadamente “1.000 millones de dólares”.

Entonces “no hubo en Ancap robo”, como “no hubo corrupción institucionalizada”, y si bien “nosotros somos muy críticos de la gestión de (Raúl) Sendic” al frente del ente, “decir que se robaron 800 millones de dólares” no solo atenta contra la verdad y quienes trabajaron y trabajan honestamente allí, sino que principalmente “ataca a todo el país” como tal.

García, por su lado, se desempeña laboralmente en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca e integra la Asociación de Funcionarios. Explicó que “la administración central” del Estado uruguayo “es muy diversa” pero aun así, en los años anteriores se “abrió el abanico” para poder “negociar no solo” a nivel de “cada Ministerio sino además a través de Cofe” como organización representativa de todos los estatales.

En ese marco fue posible “avanzar en derechos e igualar condiciones de trabajo”, subrayó, ejemplificando esto con el establecimiento de “las licencias maternales y paternales” y los mecanismos “de cuidados”. No obstante, como trabajadores organizados “seguimos peleando por esas mejoras y que se concreten”, apuntó. Entre los logros y conquistas añadió “también los beneficios de BPS, que no teníamos los trabajadores de la administración central”.

Asimismo “se han firmado protocolos de salud laboral” y “de acoso laboral”, al tiempo que específicamente “en el Ministerio se han mejorado mucho las condiciones de trabajo”. Hacia adelante, “planteamos como sindicato defender lo logrado” y pujar por profundizarlo, resumió al respecto la dirigente.

A continuación y culminando la entrevista compartida, los tres activistas hablaron de los planes de acción que sus respectivos sindicatos están diseñando para el próximo periodo constitucional y un probablemente nuevo escenario político.