“Hay que construir un frente en defensa la educación pública en Latinoamérica”

Bajos salarios docentes, déficit en infraestructura, reducción de los presupuestos y vaciamiento de contenidos marcan el inicio de un nuevo ciclo escolar en América Latina. Sindicatos y organizaciones sociales advierten que desde la restauración de gobiernos neoliberales en la región, el deterioro educativo es una constante.

Con mínimos presupuestos educativos en torno a 3% del Producto Interno Bruto como Guatemala, y máximos que no superan 6%, como en Uruguay, el declive salarial y en la infraestructura son realidades que se repiten en todos los países.

Otra coincidencia es la reaparición de organismos como el Banco Mundial financiando reformas educativas, como en el caso de Paraguay o de Perú, condicionando los presupuestos y los contenidos y favoreciendo el auge del sistema privado.

Luis Espinoza, secretario de Asuntos Pedagógicos del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú, dijo a Sputnik que en Lima y otras ciudades capitales del país, la matrícula escolar se divide en mitades entre el sistema público y el privado.

También indicó que en comparación con sus pares latinoamericanos, los maestros peruanos son los que menos ganan, cifrando en 500 soles (unos 150 dólares) el salario para un trabajador que recién inicia su carrera.

“Un gobierno de corte neoliberal como el que tenemos en el país, muy de rodillas al imperio y muy de rodillas al Banco Mundial, lamentablemente sigue postergando al magisterio y postergando la educación”, dijo

Por su parte, la secretaria de Ademys (sindicato que nuclea a los docentes de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires), Amanda Martín, diagnosticó que Argentina padece de un “cuadro de crisis educativa que año año se agrava”.

Mencionó que muchas veces se critica a los sindicatos por el énfasis que se pone en lo salarial cuando en realidad “es el salario el que hace a la calidad de la enseñanza y el aprendizaje”, ya que muchos docentes tienen que trabajar dos o tres turnos.

Martín informó que este año se nacionaliza una reforma denominada Secundaria 2030 luego de dos años de aplicación piloto en la Ciudad de Buenos Aires, la cual ha “dejado mucho problemas en cuanto a los contenidos”.

La dirigente sindical también criticó el hecho de que no se cubren las vacantes: “En la Ciudad de Buenos Aires estamos hablando de al menos 22.000 vacantes en el nivel inicial, en el jardín, y esto es un elemento más de una crisis educativa”, precisó Martín.

En este sentido, ambos sindicalistas coincidieron en que América Latina enfrenta problemáticas comunes. “La necesidad es la misma. Hay una preocupación por la mejora de la educación, entonces creo que es una oportunidad para que hagamos una cruzada a nivel de Latinoamérica para que maestros, padres de familias, estudiantes, universidades, intelectualidad, podamos constituir un frente de defensa de la educación y la escuela pública”, concluyó Espinoza.