Gandini: Alianza Nacional apostó en las elecciones de octubre a “reagrupar lo que queda de wilsonismo en el Partido”

Entrevistado en InterCambio el ahora diputado y segundo senador electo por el sector Alianza Nacional del Partido Nacional, Jorge Gandini, habló de la interna partidaria y la votación obtenida por su sector el 27 de octubre, y analizó los escenarios políticos que pueden emerger hacia el próximo periodo constitucional según el resultado que surja del balotaje.

Gandini confirmó que “no hay dudas” de que “la Corte” Electoral “va a proclamar” en breve a todos los legisladores electos y entre éstos al “segundo senador” de Alianza. Como no asumirá el Intendente de Colonia, Carlos Moreira, por el escándalo de los audios sobre favores sexuales a cambio de pasantías, lo hará “el suplente que corresponde, que es mi caso”.

Destacó que en su sector “votamos mejor que el promedio del Partido en la relación interna/nacional”, de hecho “duplicamos la votación” entre una instancia y otra. No obstante, reconoció que Alianza obtuvo “dos senadores menos” que en las elecciones pasadas, es decir que los cuatro actuales.

Caracterizó que “el Partido quedó” segmentado “en dos grandes corrientes históricas”, la suya “representando al wilsonismo” y la otra “al herrerismo”, referenciadas respectivamente en los senadores Jorge Larrañaga y Luis Lacalle, éste candidato a la Presidencia. Y la apuesta de Alianza fue a “reagrupar lo que queda de wilsonismo en el Partido”.

Analizó que “el desgaste y mal uso” del gobierno y los resortes institucionales “por las izquierdas, ha generado el fortalecimiento de las derechas”. Dijo que esto no sucede solo en Uruguay y que en todos lados refleja “el hartazgo de muchísima gente al populismo”. De esto se nutre aquí Cabildo Abierto, “hay un 10% de gente que quiere eso”, reflexionó.

Explicó que de cara al balotaje, “en nuestro Partido se está combatiendo por el centro ideológico del electorado”, esto es por la adhesión de “gente que se decepcionó de ese cambio” representado por el Frente Amplio (FA).

Sobre Cabildo, el experimentado legislador evaluó que “hay un líder ahí muy claro” en la figura del general retirado Guido Manini Ríos, al frente de “una estructura democrática pero vertical que tiene un líder muy claro”.

“Creo no va a haber inconvenientes porque es gente comprometida con las instituciones, o con el sistema”, aseveró sobre el ingreso de Cabildo.

Respecto de las iniciativas inmediatas anunciadas por Lacalle para el caso de ser electo Presidente, Gandini dijo que “la Ley de Urgencia es un instrumento (…) una herramienta (…) válida” que han usado varios gobiernos, y detalló qué tipos de temas y rangos puede incorporar.

La anunciada por Lacalle “va a tener algunos temas que firmaron los cinco partidos” de la llamada ´coalición muticolor´, “temas obvios” como por ejemplo “la derogación de la obligatoriedad de la inclusión financiera”.

Aseguró que “el documento que firmamos” con los otros partidos coaligados contra el FA “sirve para una coalición” clásica o “de otra forma”. Dijo que en cualquier caso “nos unifica” y resaltó que “con eso vamos con 56 diputados (…) y 17 senadores (…) comprometidos a votar eso”. En el eventual “gabinete” multicolor “habrá ministros de todos” los partidos firmantes, aunque se marcará allí un “peso político” específico.

Después analizó la interna del FA y explicó por qué a su entender la coalición de izquierdas no está en condiciones de generar acuerdos desde el Parlamento si gana las elecciones presidenciales. Lo relacionó con las dinámicas de intercambio con la oposición en el gobierno de José Mujica.

Acerca de cómo se distribuirían los ministerios entre sectores partidarios en caso de ser electo Lacalle a la Presidencia, afirmó que “no hemos hablado de ese tema” y puntualizó que “hay que cazar el oso primero”.

Luego destacó de qué forma y en qué medida durante los últimos cinco años Lacalle se ha preparado para gobernar y ha crecido como político.

Consultado por los acontecimientos en la región, Gandini expresó que “lo de Chile cuesta entenderlo” y que “debe haber varios fenómenos ahí adentro”. Por el contrario, indicó que “es más fácil entender lo de Bolivia” y también valoró que la liberación de Lula “pone un foco de tensión dentro de Brasil que se extiende a la región”.

De cara a un escenario regional y mundial convulso, el entrevistado consideró que Uruguay debe apostar a sus “principios históricos” de apego al “Derecho Internacional” y esto implica que “no hay países amigos”. Y se trata de “no meternos en los problemas internos de otros países”, sugirió.