Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT: nosotros no éramos neutrales antes de la elección y no somos neutrales después de la elección

Entrevistado en InterCambio el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, habló de las amenazas de referentes militares a la izquierda social y política, y analizó el escenario que vislumbra para el movimiento sindical y los derechos sociales con un probable próximo gobierno opositor presidido por el candidato y senador del Partido Nacional, Luis Lacalle.

Pereira abrió la entrevista refiriéndose al reciente editorial de la revista Nación, que fuera reproducido por la web del Centro Militar, y a declaraciones del presidente de esta organización, Carlos Silva Valiente.

Éste coronel “es mesiánico” y “un cobarde” que “insinúa que tiene el poder para derrocar lo que sea”, valoró el presidente de la central, recordando que “esa no es la tarea de un centro social”. Ese entorno, junto a ese tipo de expresiones, “se ha transformado en una apología del delito”.

También recordó que “los militares y sobre todo la tropa aumentaron los salarios por arriba del 80%” durante los 15 años de gobierno frenteamplista. Entonces “no llegaron al óptimo, pero en 2004 estaban en la mitad de lo que están hoy”.

Destacó que “todos valoramos ese trabajo” de los militares en las emergencias climáticas y naturales, trabajo que “además lo hacen con mucho esfuerzo”.

Asimismo fustigó al senador electo por el nuevo partido Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, quien “les habla” a los soldados y militares en general “como si fuera Comandante en Jefe” del Ejército. Recordó además que el “poder militar (…) no es fiable en Uruguay” y que este aún tiene pendiente dar muestras de confiabilidad a toda la sociedad.

Pereira desestimó acusaciones y referencias negativas de algunas de esas expresiones militares hacia el PIT-CNT. Puntualizó al efecto que “en 2002, cuando estaba todo prendido fuego, negociamos con (Alejandro) Atchugarry” y todo el espectro político y social nacional para minimizar daños sociales, evitar perjuicios institucionales y buscar salidas de consenso para las dificultades de trabajadores y empresas por igual.

También rechazó críticas a la campaña de la central sindical hacia las elecciones, ya que “hicimos una campaña de defensa de derechos” y “tenemos derecho a hacerlo”. Contrastó esas críticas al movimiento sindical con la ausencia de críticas a las patronales, siendo que “los empresarios hicieron saber de su fervor y su alegría” ante un triunfo opositor. “Si ellos consideran” que el candidato blanco “va a ser más favorable a los intereses empresariales”, es legítimo, valoró Pereira.

Apuntó que “hay casos para procesos” judiciales entre las últimas manifestaciones públicas de personas y ámbito castrenses, “no puede ser que haya una justicia para mí y otra para otros”, reflexionó el dirigente. “¿Con tal de construir una mayoría parlamentaria todo vale?”, interrogó al aire dirigiéndose a los integrantes de la ´coalición multicolor´.

Advirtió que “hay barras que no son solo nostálgicas, son cómplices de los que desaparecieron a nuestros compañeros” y claramente “odian al PIT-CNT”. Luego remarcó que “nosotros no éramos neutrales antes de la elección, y no somos neutrales después de la elección”.

Reseñó algunos avances y mejoras ganadas por los trabajadores durante el gobierno frenteamplista y señaló que desde el movimiento sindical “tal vez no les llegamos a los no sindicalizados (…) para que reflexionaran cuál fue el proceso de cambios” que los benefició. Repasó también algunas de las principales reformas sociales y estatales que sostienen esas mejoras.

Tras el balotaje “quedó un panorama político muy interesante”, en el cual “el movimiento sindical tiene que procurar que todos estos derechos que conquistó, queden”.

Valoró que “Lacalle es un político inteligente” y criticó que esto no sea reconocido por todos. El probablemente próximo mandatario “está leyendo las señales” sociales y sindicales y por eso “no creo que haga cambios tan profundos, que lleven a una conflictividad” difícil de manejar. “Parto de la base de que Lacalle está leyendo estas señales”, recalcó.

El presidente de la central advirtió contra la integración de la coalición opositora e indicó en este sentido que “Lacalle tiene que cuidar que (Julio María) Sanguinetti no lo arrastre a las posiciones más conservadoras”.

Más adelante habló de la autarquía financiera del movimiento sindical y expresó su convicción de que Lacalle, como presidente de la República, no interferirá en el financiamiento de los sindicatos y la central.

Recordó que “si mirás el mundo y lo abrís, donde hay derechos es donde hay sindicatos fuertes”.