Federico Graña advirtió contra “los caldos de cultivo” que fomentan “discursos del odio” contra personas trans y otras identidades

Entrevistado en InterCambio el director de Promoción Sociocultural del Mides, Federico Graña, habló sobre la marcha de la Ley Integral para Personas Trans y la labor institucional y social para su reglamentación.

Graña infirmó que desde la aprobación parlamentaria de la norma “se ha venido trabajando” en el marco del “Consejo Nacional de Diversidad Sexual” junto con las organizaciones representativas “de la sociedad civil” para avanzar en la aplicación concreta del articulado en la vida diaria.

Al día de hoy, está “el 70, 80% de la reglamentación acordada”, restando “un par de nuditos para destrabar”, uno en materia de “salud” y otro referido a aspectos de “registro civil”. “El jueves o viernes de la semana que viene ya estaríamos mandando la reglamentación” completa, anunció.

Entre los núcleos duros de conductas sociales discriminatorias y punitivas que se busca superar y desterrar, se encuentra “el quebrar la expulsión del hogar” de los jóvenes trans, objetivo que necesariamente se recorre “junto con el INAU”, además de “otras situaciones que existen” como que “la mayoría de las mujeres trans no van a tener cobertura del BPS”.

“¿Por qué algunas personas que tengan gratis las prótesis para cáncer de mama y otras no?”, reflexionó el jerarca, apuntando otra forma de discriminación que involucra el derecho a la salud y está legitimada desde el propio Estado.

Graña destacó la significación de este proceso cultural en curso razonando que “las identidades trans (…) aunque no se politicen (…) lo que hacen es cuestionarnos todos los días” acerca de todo lo aprendido socialmente sobre lo que es legítimo, natural o normal.

Después, entre otros capítulos de este removedor proceso de transformación social y cultural, explicó cómo se trabaja y se proyecta la labor de integración de la población trans a la sociedad en general, desde el sistema educativo al de salud pasando por la incorporación laboral a las plantillas del Estado.

A continuación, el entrevistado advirtió contra el efecto negativo de “los caldos de cultivo de discursos regionales” que fomentan la discriminación y la segregación de personas con identidades diferentes a las aceptadas por la normatividad patriarcal y machista.

“Están generando discursos de odio” que degeneran incluso en agresiones y violencia personal contra trans y otras personas, alertó, señalando a “pastores de la iglesia Misión Vida” y otros actores similares entre los promotores activos de la discriminación, la segregación y la violencia.