"Falta de visión de realidad del gobierno de Macri conduce a Argentina hacia una crisis financiera como en 2001 y la dictadura" 

Entrevistado en InterCambio el economista Alejandro Vanoli, expresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante el último año del segundo gobierno de la expresidenta Cristina Fernández, explicó que las decisiones que el gobierno de Mauricio Macri viene adoptando en materia económica desde su asunción, han generado la actual corrida bancaria y acercan al país vecino a una crisis financiera general como las que padeció al comienzo de la década pasada y al final de la dictadura.

Vanoli señaló que los “altos riesgos de liberalización financiera” y el “peligro de depender de una estrategia de endeudamiento” derivados de la actual orientación macroeconómica, permiten “entender las lecciones de la historia en América Latina” durante las últimas décadas. Esa orientación neoliberal “hoy está generando serias consecuencias” a la sociedad argentina “que no pueden ser atribuidas a lo global”, contextualizó.

Es una conocida “política” económica que “estimula las importaciones” y la “liberalización comercial”, variables que generan un “déficit de cuenta corriente” de la balanza comercial que es “financiado con deuda” pública, como viene haciéndose ya desde los últimos días de 2015 tras la asunción. “Y en el plano financiero alienta el ingreso de capitales especulativos, capitales golondrina, aprovechando” las elevadas “tasas de interés” que paga el Estado al efecto “y cierta estabilidad cambiaria” generada por ese ingreso de capitales de alta volatilidad que no invierten en la economía real.

Asimismo se perciben los efectos negativos de “eliminar” determinadas “medidas” de “regulación prudencial” del sistema financiero establecidas por los gobiernos peronistas posteriores a la crisis de 2001, así como los perjuicios de “levantar de golpe” otras disposiciones como la obligación de “los exportadores” de “convertir las divisas (obtenidas con sus ventas externas) en moneda local” a través del BCRA, que así regulaba el flujo monetario disponible para todos los sectores de actividad y obligaciones.

El gobierno de Macri “primer flexibilizó los plazos” de manejo y retención de divisas y después liberó todas las restricciones a su flujo, “permitiendo que los dólares no queden en el país”, instrumentando de hecho un conjunto de “medidas que implicaron menores regulaciones bancarias, que antes estimularon burbujas y ahora una corrida bancaria”.

Por el contrario, comparó el economista, “en (materia de) deuda el gobierno anterior tuvo las mejores políticas” después de que “en 2003 el endeudamiento externo superara el PBI”, relación negativa que superó tras una “dura negociación con los acreedores” que resultó en “fuertes quitas” y el desarrollo de una “capacidad autónoma de hacer políticas” públicas en el plano financiero y el manejo soberano de la economía, evocó Vanoli.

Otro ejemplo de ese camino tan distante del actual fue la “negociación conjunta con Brasil en 2006” frente al Fondo Monetario Internacional (FMI), “bajando la deuda” aún más, “habilitando el crecimiento” mediante la recuperación de esos recursos públicos y con esto implementando “las políticas sociales que mejoraron la calidad de vida” de las mayorías a través de la “reducción de la pobreza” y el aumento de los “salarios reales”.

“Ahora” ha cambiado la dirección de las prioridades y el gobierno de Macri ha apostado a la “promoción del endeudamiento” y el “aumento del déficit” fiscal “bajando los impuestos a los grandes exportadores”, en función de lo cual la corrida bancaria y la configuración de un escenario de pre-crisis financiera “no es herencia” de los gobiernos anteriores sino consecuencia directa de “las medidas que tomó” el actual, que llama en su auxilio al FMI con “el riesgo” que esto implica para el conjunto del país, analizó.

El gobierno de Macri se jugó “a dos formas crecimiento: la llegada de inversiones extranjeras y las exportaciones, pero con sus políticas tendió a desproteger al mercado interno, y el mayor déficit y el endeudamiento” creciente “no” produjeron un “ambiente propicio para la llegada de inversiones reales” orientadas a la producción, explicó. 

A su vez, “el proceso devaluatorio no genera mejora de competitividad de los exportadores” porque Argentina tiene una “fuerte tendencia a que la devaluación no vaya a los precios”, agregándose una “mala lectura” oficial “del contexto internacional” porque los países centrales y más desarrollados “están embarcados en una carrera proteccionista que limita” la proyección comercial de los emergentes como Argentina, entonces “los mercados estarán más cerrados” para el ingreso de bienes del exterior.

“Muy mal diagnóstico y falta de visión de realidad”, caracterizó Vanoli al gobierno de Macri, que con todo ello agravó “problemas existentes” como la suba de precios, llevando la situación a una verdadera “escalada inflacionaria” que opera aún más agudamente sobre “la recesión, que está generando más desempleo” y pérdida acelerada del “poder adquisitivo de los salarios”. Un cuadro que “no” augura nada “mejor”, “ni recuperación económica ni un camino de solvencia para los acreedores”, lamentó Vanoli.

Simultáneamente, “el ajuste” tarifario de servicios públicos ahonda “la espiral inflacionaria”, que actúa negativamente sobre un “mercado interno” ya golpeado por dos años de regresión salarial, a lo que se suma “el recorte de inversión pública y ahora el violento aumento de tasas de interés” del orden “del 40% y hasta del 100% para las letras que emite el BCRA”, con lo que “nadie se endeudará” ni siquiera para consumir bienes pero sí provocará gran “angustia” a quienes lo hicieron antes confiando en el incentivo oficial “al endeudamiento familiar” durante el año pasado.

Y aunque “Argentina no puede soportar más una estrategia de apertura irrestricta” como en los años ´90 y la dictadura (1976-1983), sobra evidencia de que “estamos repitiendo un círculo vicioso que América Latina ya vivió” hasta comienzos de la década del 2000 con una “política de corte neoliberal” y socialmente “regresiva” que “termina generando crisis financiera”, caracterizó el expresidente del BCRA.