Enlace, un espacio de trabajo colaborativo gestado por la IM donde funcionan algunas de “las cooperativas más innovadoras del país”

Entrevistado en InterCambio el responsable de la Unidad de Economía Social y Solidaria de la Intendencia de Montevideo (IM), Daniel Arbulo, habló sobre el proyecto “Enlace”, espacio de trabajo colaborativo gestado por la IM y conformado por varios emprendimientos creativos y sociales, de los que consignamos algunos entrevistando a dos de sus integrantes.

Arbulo coordina y gestiona Enlace, proyecto al que definió coloquialmente como “una locura” positiva y creativa, “un espacio de trabajo colaborativo” materializado por “un convenio entre la IM y la Cooperativa Cuteantel”.

Funciona en el viejo edificio que albergó durante varias décadas a la Cooperativa Cuteantel, construcción “que va a cumplir 100 años” y que “dejó de usarse a fines de los ´90”, cuando “crisis mediante quedó abandonado” hasta llegar a estar virtualmente en ruinas hasta hace muy poco tiempo, cuando nació y se estableció allí Enlace.

“Ellos (los integrantes de la Cooperativa) en asamblea” decidieron “que el edificio pasara a ser parte de la economía social” y esa determinación coincidió con el hecho de que “la IM pretendía que fuera un espacio para cooperativas”, explicó Arbulo.

“En el primer año preveíamos” el funcionamiento de “10 cooperativas” pero “terminó con 30” iniciativas operativas, “de las que 15 son cooperativas” propiamente dichas y las otras 15 existen a través de diferentes formatos y perfiles “de economía social”.

El coordinador destacó que en Enlace “están las cooperativas más innovadoras del país” e informó que el número “actual” de “emprendimientos” ya es “35”, aunque “en el último llamado 10 más pidieron estar” y funcionar en ese espacio común.

“La enorme mayoría son emprendimientos de servicios”, entre ellos “cuatro del área audiovisual”, ejemplificó el entrevistado. Contó que desde la IM apuntaron a “especializar el espacio”, conformado por “tres pisos” que suman “1.500 metros cuadrados”.

Adelantó que “a partir de febrero” todos los emprendimientos que radican en Enlace “empiezan a brindar tres horas diarias de trabajo colaborativo” en beneficio colectivo. Añadió, para graficar la diversidad creativa que allí se expresa, organiza y trabaja, que hay desde “cursos para personas discapacitadas” hasta una cooperativa de “limpieza” de la ciudad pasando por “talleres” de elaboración “textil”, “impresión 3D” y muchos otros.

“La limpieza del edificio” en el nacimiento de Enlace, cuando la edificación estaba ruinosa y el espacio desaseado y carente de higiene mínima, se realizó con “mano obra municipal y colaborativa” que generó y sumó en conjunto “más de 400 horas colaborativas”, recordó Arbulo.

Ahora, “cotidianamente unas 200 personas utilizan Enlace” cooperando en todo lo posible y detectable. “Esa lógica nos permite ser muy eficientes a la hora de la gestión” ya que minimiza costos y prescinde de contrataciones. Ello se verifica con el presupuesto anual “de 3 millones de pesos”, cifra que en proyectos de otra naturaleza ni siquiera alcanza para “el arrendamiento” anual del espacio.

Todo lo que allí funciona, empezando por el espacio común, se resuelve con trabajo creativo. Los emprendimientos tienen que dejar el local limpio y ordenado como lo recibieron para realizar cada actividad cotidiana.

Personas y grupos aportan sus conocimientos y saberes específicos, fortaleciendo “la lógica de cada uno de los emprendimientos”, cuya diversidad es realmente muy amplia y se refleja tanto en las áreas y rubros como en las formas organizativas y figuras jurídicas de cada uno.

Arbulo explicó después las lógicas de nacimiento, desarrollo, maduración y salida de cada proyecto y emprendimiento que habita y pasa por Enlace.

Uno de ellos es una “cooperativa” llamada “La fábrica” y según explicó a InterCambio Federico, uno de sus “siete” integrantes, “por un lado es un taller colaborativo, un taller abierto, como un gimnasio, en el que tenemos máquinas y gente que las sabe usar” y las ponen a disposición de quienes las necesitan para resolver, armar, diseñar, prototipar, reciclar, recuperar.

Entre los siete integrantes hay carpintero, diseñadora industrial, arquitecta, ingeniero y otras profesiones, saberes y oficios.

Otro de los proyectos que funciona en Enlace es el “Programa de inclusión social y salud mental”, que es a su vez “parte de un proceso de trabajo de la Facultad” de Psicología de la Universidad de la República en colaboración “con familiares de personas diagnosticadas con autismo” y de otras que fueron “psiquiatrizadas” en instituciones, según explicó Nelson De León.

En el marco de este proyecto funcionan otros dos, también orientados hacia las mismas áreas y actividades relacionadas a la salud psicosocial en términos integrales y a la inclusión social.