“En Uruguay cuesta entender el fútbol desde el lado sumamente profesional”

Sergio Perrone trabajó en la Comisión de Fútbol y en la Comisión de Arbitraje del Club Atlético Peñarol. Fue árbitro en juveniles y actualmente está cursando la Licencia PRO del curso de entrenador (licencia que habilita a dirigir equipos de Primera División), ‘con la idea de aprender y con ese aprendizaje desde donde se pueda y cuando toque ayudar al club’ charlamos con él en un nuevo domingo de Música al Ángulo.

Conversamos sobre el valor del dribbling (“Es el arma mortal del fútbol y cada vez lo estamos perdiendo más”), la actualidad de Federico Valverde en Real Madrid, la importancia de la táctica (“Es un hábito; desde el punto de vista táctico todavía debemos trabajar mucho”) y un debate que nos debemos en el Baby Fútbol:

“Tenemos un debate pendiente y es cuando el futbolista es niño y comienza a jugar en el Baby Fútbol lo único que se le inculca al niño es ganar, le gritan como que lo único que importa es ganar. Por un lado ¿qué tiene de positivo? El futbolista desde muy pequeño tiene una ambición permanente por obtener resultado, pero por otro lado nos quita formación.”

Sergio Perrone profundizó sobre estas cuestiones al igual que lo hizo sobre la excusa de los presupuestos y el valor del futbolista uruguayo:

“Todos sabemos que en los presupuestos no vamos a llegar, no hay manera. Entonces tenemos que equiparar con lo que sí podemos llegar: profesionalización, infraestructura, conducta, dedicación. Uruguay tiene algo que pocos tienen: los jugadores están, hay que formarlos y entrenarlos bien y de esa manera estoy seguro que los resultados se pueden conseguir a nivel internacional.

Escucho algún periodista que dice ‘¡Qué querés! ¿Cómo vamos a competir? Mirá el presupuesto del Flamengo’. No, justamente es todo lo contrario, ese es el primer eslabón de mentalidad que debemos cambiar. No importa el presupuesto que tenga el otro, yo voy a competir desde donde yo estoy: con mis jugadores, con mi forma de jugar; cómo no voy a poder competir. La final de la Copa Libertadores se jugó con dos equipazos. Pero ¿quién era el conductor de River? Un futbolista uruguayo. ¿Y el de De Flamengo? Un futbolista uruguayo. Ambos formados en equipos menores. Entonces bárbaro los presupuestos pero van a buscar al futbolista uruguayo. ¿Qué tenemos? Los jugadores. Si los formamos mejor y le damos infraestructura tenemos muchos campeonatos para ganar a nivel de clubes.”