En qué consistirá la primera Escuela de Educación Emocional para reclusos

Cultivar la convivencia pacífica y contribuir a la rehabilitación de los reclusos son los principales objetivos de esta escuela que se instalará en la unidad 6 de la cárcel Punta Rieles, en Uruguay. Yoga y meditación, gestión emocional, huertas orgánicas, adicciones vs. hábitos saludables y emprendedurismo son algunas de las materias en la currícula.

Hace más de cinco años que el Espacio Ombijam trabaja con reclusos a través del programa Yoga y Valores, cuyo objetivo es ayudarlos en su rehabilitación y reinserción social. El proyecto de construir esta escuela es una síntesis de lo que ya han realizado en varias cárceles de Uruguay.

«Es una Escuela de Educación Emocional para la transformación de la conciencia. Una de las materias va a seguir siendo yoga y meditación, otra importante va a ser gestión emocional, poder identificar nuestras emociones, trabajar con ellas y encauzarlas hacia acciones constructivas», explicó Pamela Martínez, maestra practicante de yoga y directora del Espacio Ombijam.

Algunas otras asignaturas que estarán presentes en el programa son huertas orgánicas —para generar conocimiento sobre impacto ambiental y nutrición—, emprendedurismo, vida y anatomía —para aprender a valorar la vida—, adicciones vs. hábitos saludables, educación sexual y masculinidades, y expresión artística.

«Otra de las materias que nos apasiona es restauración y mediación. Si bien la persona ya está pagando su delito con privación de libertad, queremos reflexionar acerca del daño que causó y encontrar alguna manera, simbólica o literal, de repararlo», agregó Martínez.

La escuela no será sólo para reclusos, también podrán asistir policías, operadores penitenciarios y voluntarios. Luego de completar la currícula, en alrededor de un año, les otorgarán un certificado para que, cuando recuperen su libertad, puedan actuar como pacificadores en su barrio, llevando estos conocimientos a sus vecinos.

«Practicar yoga me ayudó a cambiar muchas actitudes. Por ejemplo a no ser tan impulsivo, hacer una pausa y luego decir las cosas. También me enseñó a estar más en el ahora y no en lo que ya pasó porque uno aquí vive en el recuerdo y en lo que perdió, y eso no ayuda», contó Andrés Silva, referente del programa Yoga y Valores.

El diseño de la escuela fue realizado por el estudio de arquitectura de Martín Gómez Platero. Actualmente están recolectando materiales para poder comenzar con su construcción. Estiman que para el primer semestre del 2020 ya estará funcionando en la unidad 6 de la cárcel Punta Rieles de Montevideo.