En InterCambio desde el Museo Figari con su Director, Thiago Rocca: Figari rescata como un valor positivo el aporte de gauchos, negros e indios

Entrevistado en InterCambio el Director del Museo Figari, Pablo Thiago Rocca, explicó cómo se construye un museo y habló de la profusa obra de Pedro Figari en cuanto pintor, escritor, creador multifacético y político humanista comprometido con la sociedad de su tiempo.

Rocca relató que “el museo es una construcción de la memoria donde nuestra contemporaneidad dialoga con ciertos valores históricos”. En ese proceso, primero “se va consiguiendo un acervo, se va creando por Ley, se consigue un edificio”, después “los lugares adecuados de depósito”…“Han mejorado mucho los museos en general y el Figari tiene que tener un especial cuidado” en la preservación del patrimonio pictórico que atesora, porque “el cartón” era el material predilecto de Figari y “es muy sensible a los cambios de humedad y temperatura”, contó.

En cuanto al contenido conceptual de la creación de Figari, “amerita una lectura permanente porque la sociedad va cambiando” y con esto también lo van haciendo los paradigmas y criterios vigentes para valorar las cosas. El entrevistado destacó el notable descubrimiento de “un Figari onírico” como escritor de ficción, con una enorme “capacidad fabulatoria”.

Después reseñó elementos de la evolución creativa y de los objetivos artísticos de Figari, como por ejemplo elegir a “gauchos”, “negros” e “indios”. De todos ellos “rescata como un valor positivo su aporte” a la cultura nacional “y es el primero en hacerlo”, pero al mismo tiempo “no solo pinta eso” sino que también describe en su obra a “las clases altas”.

Rocca señaló que Uruguay tardó mucho tiempo en aceptar la propuesta de Figari y en reconocerlo como gran creador. De hecho, lo hizo recién después de que el artista y político “triunfó en Buenos Aires y en Europa”.

Más adelante, el responsable del Museo describió el proyecto de Figari para transformar la vieja Escuela de Artes y Oficios, institución antecesora de la UTU, proyecto que le fue rechazado por ser demasiado avanzado para la capacidad que el sistema político y el aparato educativo tenían de comprender, hace un siglo, algunas cuestiones sociales y culturales.

Rocca subrayó la incorporación por Figari a su obra de los sectores sociales populares y oprimidos, así como la inclusión en ella de las culturas precolombinas, opciones todas por las que fue resistido cultural y políticamente en el Uruguay de las primeras décadas del siglo 20.