«En el pueblo ruso encontré mucha hospitalidad y solidaridad. Fue mi segunda casa»

Los rusos en Chile forman una parte menor de la diáspora y un pequeño grupo en comparación con inmigrantes de otros países.

Los primeros llegaron a principios del siglo XIX en varias expediciones navales de la Armada Imperial Rusa, que circunnavegaban el planeta.

Desde 2010, el tamaño total de la comunidad fue estimado en aproximadamente 1300 individuos por la embajada local. Las motivaciones para la migración reciente incluyen oportunidades de pequeños negocios, la facilidad de adquirir hipotecas para comprar viviendas, así como el clima agradable del país latinoamericano. Allí trabajan como profesores en instituciones educativas, como en empresas exportadoras de comida. Han fundado asociaciones comunitarias que trabajan para difundir información sobre la cultura y costumbres eslavas.

Los rusos, junto con ucranianos y griegos, fueron los primeros inmigrantes de la religión ortodoxa en venir a Chile. En los años 1920, Eleodoro Antipov fundó la primera capilla Ortodoxa en el país.

La historia que compartimos en ‘Destino Rusia’ es a la inversa, porque trata de un chileno que abandonó su patria natal junto a su familia, escapando de la situación socio-política complicada que vivía Chile en los años 70: la dictadura de Augusto Pinochet. El país que eligieron para vivir, que los recibió de gran manera fue la Unión Soviética.

«Todo esto ocurre cuando los hechos de 1973, con el golpe de estado militar en Chile, y mi familia sufrió mucho. Mi padre en ese entonces, fue asesinado por la dictadura y todas las organizaciones internacionales, incluida la Cruz Roja, nos ofrecen salir al extranjero a mi madre con sus hijos», comentó Gorki a Sputnik.

«Cuando se presenta la oportunidad de emigrar con un abanico de países para elegir, nos decidimos por la Unión Soviética debido a que mi padre había conocido ese país y le encantaba», dijo.

También Isidoro Gorki, expresó que la acogida por parte de la ex URSS fue estupenda: “Hubo una hospitalidad tremenda, muy fuerte. A la que se le hizo más difícil fue a mi madre y hermana mayor que tenía 18 años. Hice muchos amigos allá, no la pasé nada mal.”

«Encontré en el pueblo ruso mucha hospitalidad, solidaridad, mucho cariño y amor. Nunca me voy a cansar de decirlo porque, al contrario de lo que la gente piensa, que lo tienen tan estigmatizado en el mundo como ‘gente fría’, no es así, realmente el pueblo ruso es muy alegre y muy hospitalario», agregó.

‘Destino Rusia’ se escucha los sábados a las 12 del día (-3 GMT) por M24 en Uruguay (97.9 FM en Montevideo y 102.5 FM en Maldonado).