El PTI del Cerro celebra sus primeros 20 años conectando el trabajo, la producción, la tecnología, la cultura, la educación, la acción social

Entrevistado en InterCambio el presidente de la Comisión Administradora del Parque Tecnológico Industrial (PTI) del Cerro, Guillermo Gonsalves, habló sobre la concepción de este espacio socio-productivo orientado hacia la confluencia del desarrollo económico, la capacitación laboral y la acción social y cultural en un sentido amplio.  

El PTI se localiza en el edificio que otrora acogiera al Frigorífico del Cerro, que cerró “en 1992” en el marco del retroceso productivo y social operado por la aplicación a escala nacional de una orientación económica y social de cuño neoliberal. 

Esas instalaciones, “propiedad de la Intendencia de Montevideo”, abarcan una superficie de “20 hectáreas” en donde funciona una variedad de iniciativas de “desarrollo industrial y productivo” comprendidas en “un proyecto y una mirada a largo plazo”. 

El PTI es así “un instrumento de desarrollo” de emprendimientos “vinculados al territorio” del Municipio A, “uno de los más desiguales del país”. La idea de quienes lo administran y dirigen es “que pueda ayudar a ser ancla” de posibilidades y oportunidades “de transformación” para una vasta zona en la que viven “220.000 personas”, explicó Gonsalves.

Una de sus líneas de trabajo es la “capacitación” educativa ligada al trabajo, cuya carencia relativa es “una de las causas de desigualdad” en esa área montevideana, principalmente entre muchos jóvenes que cursaron Enseñanza Primaria pero cuya “mayoría” tiene el “ciclo básico incompleto” de Secundaria.

Esta realidad proyecta una “perspectiva de futuro” que “va a impactar en esa población”. De ahí la apuesta de los directores del PTI a “vincular la academia con el aparato productivo” pero también a incluir “las organizaciones sociales” e involucrar “el saber popular”, apuntando a generar una “oferta educativa amplia”, señaló el entrevistado.

En esa oferta hay un espacio creciente para distintos saberes relacionados a lo tecnológico, que se presenta mediante varias “tecnicaturas” con el objetivo concreto de “generar una oferta tecnológica de nivel terciario” para que esa población juvenil “del Oeste de Montevideo” no necesite trasladarse fuera del área para estudiar y formarse en saberes. 

En los últimos años se capacitó allí a “más de 4500 personas”. El PTI ofrece asimismo formatos curriculares para culminar Primaria y Bachillerato, en este último ejemplo especialmente diseñados para “mujeres” y “jefas de hogar”, que así pueden cursar “4°, 5° y 6° en un año y medio”. Además hay una gama de opciones para personas que se encuentran “en diferentes situaciones de vulnerabilidad”.

En cuanto a los emprendimientos económicos que funcionan en el PTI, Gonsalves informó que actualmente generan “1200” puestos de trabajo “directos” y generan otros “4000 o 5000” empleos “indirectos”. El espacio ha generado también un “mercado de subsistencia” pensado para que “el salario rinda de la mejor manera” en el consumo de familias y personas.

“Este instrumento todavía está siendo subvalorado” en su potencial socio-productivo ya que “permite la localización” de micro, pequeñas y medianas empresas”, constituyendo “las micro y pequeñas” firmas de distinta forma jurídica “el 81%” de las radicadas allí. 

El jerarca contó que “este año” el PTI del Cerro “celebra” sus primeros “20 años de existencia (…) Entendemos que este instrumento tiene un presente pero queremos construir un futuro” conectando el trabajo, la producción, la cultura, la educación, la acción social y la tecnología, resumió.