El 30 de julio es el Día Mundial contra la Trata de Personas: “El día que los y las sin voz empezaron a gritar”

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 30 de julio de cada año como el Día Mundial contra la Trata de Personas delito por el que se explota a mujeres, niños y hombres con numerosos propósitos, incluidos el trabajo forzoso y la explotación sexual.

Desde 2003, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha recopilado información sobre aproximadamente 225.000 víctimas de la trata detectadas en todo el mundo.

A nivel mundial, cada vez son más los países que detectan a víctimas y denuncian a los traficantes de estas mafias. Ello conlleva una mayor facilidad en la detección de estas víctimas, pero también un aumento de las cifras como consecuencia.

Un dato escalofriante es que todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. Los traficantes todavía siguen amenazando principalmente a mujeres y niñas. La gran mayoría de las víctimas con fines de explotación sexual y el 35% de las víctimas con fines de trabajo forzoso son mujeres.

En las zonas de conflictos el problema se agrava ya que los grupos armados sobreexplotan a los civiles y los traficantes aprovechan esta situación captando forzosamente a personas desplazadas huidas de dichas zonas.

Los datos también muestran que la trata de personas ocurre a nuestro alrededor, ya que la proporción de personas afectadas dentro de su propio país se ha duplicado en los últimos años al 58% de todas las víctimas detectadas, según el Informe mundial de la Naciones Unidas.

Hoy estaba previsto que se realizara la primera marcha en Uruguay, pero un impedimento de la intendencia obligó a reprogramar en parte la jornada que cuenta con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social, la ONG El Paso y diferentes asociaciones de 14 países diferentes.

Info24 se comunicó con Sandra Ferrini, una mujer sobreviviente de trata que en la actualidad preside la asociación civil “Sí a la vida no a la trata” que habló de su experiencia y de las actividades que tendrán lugar esta tarde bajo el lema “Es el día que los y las sin voz empezaron a gritar». Ante la imposibilidad de marchar por la calle, afirma que van a caminar por las veredas, mirando vidrieras, en una suerte de “Desobediencia Civil”.

Sandra Ferrini se muestra confiada en que esto marque un antes y un después en el abordaje del tema.