Diputados aprobó la Ley Integral de Residuos entre la conformidad oficial, la desaprobación empresarial y la expectativa de los clasificadores

La Cámara de Representantes aprobó el Proyecto de Ley Integral de Residuos e InterCambio recogió las opiniones sobre el tema del director Nacional de Medio Ambiente, Alejandro Nario; el asesor de la Asociación Uruguaya de Industrias Plásticas, Jorge Pereyra y la presidenta de la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos, Patricia Gutiérrez.

Nario destacó “el proceso” de elaboración de la Ley, que incluyó la labor de más “de 70 personas” y en cuyo transcurso “apostamos a algo muy participativo”, resultando “un Proyecto muy trabajado y muy discutido”.

El texto “clarifica las competencias” de cada actor y “qué es responsabilidad” de cada uno. “La recolección de la basura domiciliaria y la limpieza y barrido de las calles es de la Intendencia” de cada Departamento, puntualizó.

Simultáneamente, “los generadores privados” de residuos asumen la responsabilidad “de lo que ellos generen”, mientras que “el Gobierno Nacional” asume los roles “asesor” y de “vigilancia” encargándose de “la supervisión del proceso general” en todo el territorio de la República.

Asimismo, la Ley sienta las bases legales para “la formalización del trabajo de los clasificadores (…) y de los intermediarios”, siendo que el manejo de residuos “se prestaba para las actividades ilícitas”, que es “algo muy común en el mundo”. Regirá entonces “un montón de herramientas” para formalizar “toda la cadena”, resumió al respecto.

La norma prevé además la “planificación” del manejo de residuos, lo que comprende “cuánto piensa recoger” cada territorio y “qué plan” de disposición o procesamiento de residuos elabora. Y también “establece” determinadas “herramientas para los residuos especiales” como “neumáticos” y “baterías” de vehículos, entre ellas “la responsabilidad extendida”, resaltó el director de Medio Ambiente.

Impuesto milagroso

Pereyra, por su lado, reseñó varios reparos y objeciones de los industriales al Proyecto de Ley sancionado por Diputados. Dijo que si “todas las partes hubieran estado presentes” en el proceso real de elaboración legislativa, ello “hubiera permitido una Ley superadora” del actual manejo de residuos, algo que se logra “no por un impuesto”.

Recalcó la “serie de reparos importantes” de los industriales “en la parte impositiva”, al entender éstos que los impulsores de la norma incurren en “una búsqueda (…) milagrosa” de solución “a través de un impuesto”.

“Aquí lo que está faltando es educación” social orientada a manejar responsablemente los residuos a todos los niveles, tanto comercial como callejero y doméstico, explicó el vocero de la Cámara.

Pereyra aseveró que “en el mundo no se conocen impuestos” a las empresas como solución “para la cuestión ambiental”, porque ello “a los ciudadanos no les va a cambiar las conductas malas” con relación al cuidado y la responsabilidad ambiental.

Comida y dignidad

Gutiérrez, a su turno, resaltó el hecho de que el sindicato de clasificadores estuvo “ocho años participando en distintas actividades sobre esta Ley” y que ahora se dispone a “seguir trabajando para que esto salga adelante” y “sea algo nuevo pero real” en cuanto avance para ellos. “Los clasificadores, que somos los que más trabajamos, somos los que menos ganamos”.

Criticó que “la Cámara de Industrias no quiere pagar el impuesto” porque “no entendieron que eso no es un impuesto” sino un recurso para cambiar prácticas de empresas. “Eso con lo que nosotros llevamos comida a nuestras familias, ellos lo tiran a la calle” como basura a la que después “levantan las empresas privatizadas”, explicó Gutiérrez sobre el punto.

“Queremos encaminar este Proyecto para que el trabajador sea beneficiado” y que la aplicación “tenga un control”. Los clasificadores tienen la expectativa de que la nueva norma “nos va a beneficiar para tener un trabajo más digno y con mejor paga”, y también de que “ese dinero que se recaude no vaya a los bolsillos de los que están llevándoselo ahora”.