Descubre cómo operan los defraudadores fiscales en América Latina y el mundo

14/02/2018

Cada año 100 mil millones de dólares pasan por América Latina sin ser detectados ni por las autoridades ni por las administraciones tributarias nacionales. Las pérdidas son exorbitantes y se traducen en enormes problemas fiscales. Así lo explicó a Sputnik el economista Mario Valencia, vocero de la Red de Justicia Tributaria de Colombia.
La defraudación fiscal es un problema acuciante en América Latina y el Caribe y a pesar de la instalación de un nuevo discurso en torno a la transparencia, en los hechos el problema no ha mermado. Escándalos como el de los Papeles de Panamá generaron esperanza en torno a la modificación de políticas que hasta el momento no generan mejores resultados.
El economista y magíster en gobierno y políticas públicas Mario Valencia, habló con Sputnik sobre los flujos financieros ilícitos y explicó que el contrabando y la alteración de los valores de importaciones y exportaciones, son las herramientas más usadas en los movimientos financieros ilegales.  
“Contrario a lo que se puede pensar, 83% de los flujos financieros ilícitos no provienen de actividades criminales, sino de actividades que en principio son legales y por tanto no son perseguidas.  Me refiero a falsa facturación comercial”, explicó el experto,  actual vocero de la Red de Justicia Tributaria de Colombia.
Su país es uno de los más afectados por este delito. “Nosotros estimamos que Colombia pierde unos 6.140 millones de dólares al año”. Esto es, según comentó, el 8% del comercio colombiano”. La exportación de minerales es una de los más usadas para estos fines. “Vendemos recursos minerales a otros países pero para las autoridades colombianas esos minerales valieron menos que lo que realmente implicó la transacción”, explicó.
Las estimaciones arrojan que el 18% del carbón que vende Colombia está sub-facturado comercialmente. “Vendemos un porcentaje importante del carbón a Islas Malvinas por ejemplo. Un territorio que tiene 3.000 habitantes pero que compra una cantidad de carbón descomunal, como si fuera a generar energía a un territorio mucho más grande. Por supuesto que en Islas Malvinas nunca ha pasado una tonelada de carbón colombiano sino que es un mecanismo comercial fraudulento”, opinó.
Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Venezuela, México y Honduras son otros de los países más afectados de la región. En este último “30% del producto interno bruto corresponde a flujos financieros ilícitos”.