Constanza Moreira: “El FA tiene condiciones, pero las tiene que activar” ya que en el oficialismo se siente algo “vergonzante”

Entrevistada en InterCambio la senadora frenteamplista Constanza Moreira, analizó varios temas de actualidad política nacional y regional, entre ellos la situación del Frente Amplio (FA) y las perspectivas de la fuerza política oficialista hacia el futuro más cercano.

Moreira consideró que en vísperas de un nuevo ciclo electoral nacional, el FA cuenta con fuerzas y energías para ganar, “las tiene” pero “las tiene que activar”. La izquierda uruguaya tiene un “acervo de recursos, los tiene que disponibilizar” recordando que “en las elecciones pasadas generó” una suerte de “incertidumbre”. “Ya ganamos apretadamente en las elecciones pasadas, y en éstas estamos más apretados”, razonó.

“Vamos a un escenario en donde el sistema de partidos va a estar muy fragmentado” porque en el espectro opositor “están todos” disputándose “el botín del Partido Colorado”, en un contexto de deslizamientos pronunciados hacia la derecha. “El FA enfrenta su elección más difícil de los últimos 20 años, la más impredecible”, en filas oficialistas hay “susto”, aunque esto tiene como lado positivo que “´el susto despierta al mamado´”.

Algo de esa capacidad reactiva evidenciada en las elecciones anteriores se expresó “el otro día en Nueva Palmira”, en donde “se juntó una buena cantidad de gente” en un acto del FA. “Siento la aprensión, que además está súper reforzada por Bolsonaro, por Macri también pero mucho más por Bolsonaro”, evaluó la líder del sector Casa Grande. 

Es que en la sociedad “hay miedo” y en sectores de la derecha hay “odio”, que se expresa por ejemplo en “amenazas de muerte” y en una “lógica de guerra” que está ambientando la actividad política. “Recibí hace muy poquito, de un señor bastante conocido, (unos mensajes diciendo) ´espero que te mueras´, ´espero degollarte´”, ejemplificó la legisladora. Con ese tipo de manifestaciones y también con “las fake news”, lo que se hace desde la derecha “es explotar el malestar”.

Entonces, “el FA tiene condiciones, pero las tiene que activar”, además de que “también hacen falta convicciones” ya que en el oficialismo se siente algo “vergonzante”. 

En distintos ámbitos ciudadanos, incluso algunos afines y votantes al FA, “hay malestares de dos tipos: un malestar ´clase media´” que argumenta cosas como “´el FA me mete la mano en el bolsillo con el IRPF´”, mientras que “por otro lado hay una des-solidarización fuerte” de ciertas “´clases medias´” hacia sectores sociales con menos suerte en la vida, a quienes se señala como “´pichis´” y “´delincuentes´”. Esta deriva aporofóbica guarda relación con “la inseguridad”, discurso que “genera esto”, lamentó. 

“Y después la mendicidad, la gente de la calle, cómo eso toma los espacios públicos” activando una respuesta negativa de muchos ciudadanos, con lo cual “tenemos una parte de las ´clases medias´ prestas” a apoyar discursos y propuestas de derecha neta. “Es un tema de la batalla cultural más importante de los últimos 20 años”, caracterizó.

Al hablar del capítulo precandidaturas presidenciales del FA, Moreira explicó que “la elección de Casa Grande por Daniel Martínez fue reñida” y “trabajosa”. “Para mí, es un candidato muy bien posicionado, la gente lo conoce (…) es un actor político de campo ancho (…) juega en muchas canchas (…) tiene ese capital de dirigencia, organización y trabajo en equipo” que lo consolida como un candidato adecuado y conveniente.

El de Martínez “es un carisma ´todo va a salir bien´, funciona” en la sintonía de “lo positivo” y en ese sentido, “para una elección muy reñida” como la de 2019 “Daniel es un buen candidato”, además de que “es una persona accesible, no es un político asquerosón”, destacó. “Daniel es un buen timonel de barco”, que también “logra juntar tras de sí a un equipo que funciona” con importante presencia de “mujeres” e “independientes”.

Respecto de las características sociales e ideológicas de las nuevas derechas y las conquistas de posiciones que está logrando en muchos países, la parlamentaria frenteamplista afirmó que “me preocupa todo el tema ´religión y política´ en el mundo”. “Soy hija de la Ilustración y la modernidad y de la separación entre la Iglesia y el Estado”, y esto “no solo por ser de izquierda sino también por uruguaya”, puntualizó.

Luego analizó “el fascismo” larvado y no tanto que asoma y emerge en nuestras sociedades latinoamericanas y el corrimiento hacia la derecha de una parte del sistema político. 

Consultada sobre la eventualidad de que el ex Vicepresidente Raúl Sendic sea candidato al Senado, Moreira cree “que no” es una buena idea porque “en este momento su imagen es muy negativa, tiene mucho rechazo, no es bueno para el FA y creo que tampoco para él”. Añadió que sin caer “en proscripciones (…) hay que conversarlo y llegar a un acuerdo (…) con la comprensión cabal de qué significa todo esto”, reflexionó.

Sobre la posibilidad de que el FA no obtenga la victoria en las próximas elecciones, la entrevistada aseveró que “un gobierno de la oposición sería como una suerte de Frankenstein político”. En esa dirección preguntó retóricamente “qué los une”, para responder a continuación: “darle al FA”. 

Un gobierno no frenteamplista implicaría “juntar varias partes y darles un movimiento sin una racionalidad común”. “A los uruguayos les gusta la gobernabilidad y la estabilidad y un gobierno de esta coalición sería cualquier cosa menos estable”, analizó.  

A continuación Moreira se refirió a los aspectos programáticos que debe encarar el FA, desde los pendientes de realización hasta los que deben guiar a la fuerza oficialista en el próximo periodo de gobierno.