Congreso del Partido Socialista advirtió sobre los peligros de militarizar la seguridad

Se desarrolló el cuadragésimo noveno (49º) Congreso Ordinario y el vigésimo noveno (29º) Congreso Extraordinario del Partido Socialista (PS). Centenares de delegados socialistas de todo el país discutieron, entre otros aspectos, la línea política para la próxima dirección del partido y las estrategias electorales de cara a la campaña.

El sábado participaron en la inauguración del congreso ordinario el intendente de Montevideo y precandidato frenteamplista, Daniel Martínez, y la secretaria general del PS, Mónica Xavier.

Martínez centró su discurso en su trayectoria en el partido, los logros alcanzados por el Frente Amplio (FA) en tres períodos de gobierno y las cosas que quedan por hacer.

Xavier hizo un análisis político de algunos acontecimientos locales e internacionales de los últimos tres años, como “el ascenso de la derecha restauradora en la región”, el encarcelamiento del ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y “el inicio de un nuevo año electoral”.

Precisamente Mónica Xavier explicó, a Info24, las características del encuentro del día sábado haciendo hincapié en la renovación de esta fuerza política que impulsa a dos personas treintañeras para la secretaría general del Partido.

Por otra parte el Partido Socialista emitió un documento a través del cual rechaza la campaña de senador del Partido Nacional, Jorge Larrañaga “Vivir sin miedo”. En ese marco, el Partido se manifestó convencido que “la real solución a los problemas relacionados con la violencia que afectan nuestra convivencia exigen un enfoque integral, interinstitucional, no centrado exclusivamente en el accionar policial”.

Afirma que “militarizar la seguridad urbana produjo en América Latina un aumento de la violencia, porque las Fuerzas Armadas no están formadas, ni su objetivo es garantizar la seguridad interna de una nación”.

Rechazan la “promesa mágica de mayor castigo porque no resuelve los problemas de la seguridad”. Los socialistas afirman que en Uruguay desde la década del 90 “el endurecimiento punitivo no redujo el delito, porque la rapiña creció 176% y la población penitenciaria creció un 156% entre 1990 y 2005”.

Al respecto Xavier afirmó que la militarización de la sociedad no ha dado frutos en Latinoamérica que es el continente más desigual y el más violento.