Con Florencia Machín, Gestora en el Espacio de Arte Contemporáneo, “la primera institución nacional dedicada 100% al arte contemporáneo”

Entrevistada en InterCambio la Gestora de Sala y Mediadora de Públicos del Espacio de Arte Contemporáneo (EAC), Florencia Machín, habló sobre la historia del lugar y explicó a qué apunta la existencia de este proyecto.

El sitio fue durante más de un siglo establecimiento penitenciario y ahora “se están por cumplir los 10 años” desde la creación del EAC. “Tiene todo el tinte de la transformación” y resulta “muy fuerte” la presencia de “la historia del lugar”, empezando por la estructura del edificio, dijo Machín.

Desde 1888 constituyó “el primer sistema penitenciario del Uruguay” y como cárcel funcionó hasta 1986, tras lo cual fue durante algunos años un centro de reclusión del Iname. El prolongado lapso en que existió como penitenciaría, primero mixta, luego de hombres y finalmente de menores, “se extendió” en definitiva “unos 102 años”, precisó la entrevistada.

Sobre “el contexto histórico” de creación de la vieja ´cárcel de Miguelete´, contó que “se inaugura en el comienzo de la transición del militarismo al civilismo”, periodo caracterizado por “el primer alambramiento de campos”, el inicio de la migración “del campo a la ciudad” y los procesos económicos que provocan “un aumento de la población infractora” en los albores de lo que la historiografía llama la ´modernización´ de Uruguay.

“El modelo” carcelario instaurado allí en pleno siglo 19 fue “muy moderno y avanzado para la época”, articulado por el “sistema de panóptico” diseñado por el filósofo utilitarista inglés “Jeremy Bentham”. Garantizaba “un control absoluto y permanente” de los movimientos de “la persona” recluida, que “en ningún momento sabe cuándo está siendo mirada”. “Es el único edificio en el país con esta característica”, indicó Machín.

Ese modelo fue avanzado también porque “humanizaba” en cierta forma la lógica carcelaria vigente. “Las celdas son bastante amplias” y reciben “buena iluminación” a través del gran espacio central que articula la estructura de “control basado en la economía de recursos”. Son “unas 360 celdas” mientras que “el terreno, la manzana son unos 15.000 metros cuadrados, y construidos son unos 11.000 metros cuadrados”, precisó.

Respecto del EAC, “cuando comienzan las reformas en 2009 y en 2010 se inaugura” el nuevo proyecto, “se construye una plataforma en el ala 1” del edificio, “en el subsuelo se mantienen las celdas” y “en el piso de arriba” se deja el espacio “original”. Todo esto responde a que “es uno de los objetivos que la historia conviva” con el nuevo proyecto cultural.

Sobre los contenidos que difunde el EAC, Machín explicó que “los jurados” eligen las obras a exponerse y que “cambian las muestras cada tres, cuatro meses”. Un criterio de selección consiste en que las obras deben poder dialogar con el lugar, al tiempo que “hay espacios” para desplegar “propuestas diferentes”, incluyendo una “foto galería”.

La creación del EAC fue una “iniciativa del Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Dirección Nacional de Cultura”. Se trata de “la primera institución nacional dedicada 100% al arte contemporáneo”, significando esto, entre otras características, que “trabaja con artistas vivos” dedicados a crear arte actual y no antiguo, medieval, etcétera.

Asimismo, “no” tiene un “acervo propio” sino que es un “espacio de exhibición” y justamente “por eso es Espacio y no Museo”. “Por ahora es custodio de obras”, puntualizó.

Mientras la institución se desarrolla en virtud de su propuesta, “el diálogo con el medio fue creciendo” de modo que “para el barrio, para el entorno, fue positiva la reforma y el nuevo uso del espacio” de la vieja cárcel. “El vínculo se va construyendo poco a poco”, graficó la entrevistada.

Después habló de la relación con las instituciones que de distintas formas participan de la propuesta y también con los artistas. Recordó que “la formación de públicos” es un objetivo del EAC y lo ejemplificó contando que “desde hace algo más de un año trabajamos con el Plan Ibirapitá”.

Más adelante mencionó cuáles son las obras expuestas actualmente, creadas por artistas de diferentes países y continentes, desde América Latina hasta Extremo Oriente.