Colombia: las acciones de guerra buscan instalar el terror en la campaña presidencial

02/02/2018

El periodista René Ayala, coordinador de la Agencia Prensa Rural de Colombia, actualizó en entrevista con GPS Internacional el panorama de los procesos de paz frente al estancamiento de las negociaciones con el ELN y las dificultades en la implementación de los acuerdos con las ex FARC.
“Hay una crisis en los términos del desarrollo de las negociaciones entre el gobierno y el ELN. El fin del cese al fuego bilateral va a traer más consecuencias complejas, especialmente en las regiones donde hay operatividad del ELN y habrá afectación a las comunidades campesinas”, sostuvo Ayala. “A partir de la bomba que se ubicó el fin de semana pasado en Barranquilla, en este momento no es claro aún el tema de la responsabilidad. El Comando Central del ELN lo que ha dicho es que sus miembros tienen libertad operativa. Ha habido mensajes contradictorios en términos de la responsabilidad”, agregó. “Nosotros hemos recibido las denuncias de las comunidades indígenas en la región occidental de Colombia y han precisado que han sido afectados por bombardeos. Hay un recrudecimiento de las acciones de guerra que seguirá afectando a la sociedad civil”, señaló el periodista.
“El hecho de una acción militar previa a las elecciones muchos sectores en Colombia lo ven más como una situación de provocación que se puede convertir al final en una herramienta de agitación política para los sectores más reaccionarios en la lógica del terror”, consideró. “Lo que complica que se avance en el proceso de paz con el ELN es la incertidumbre frente al tema de la implementación de los acuerdos con las FARC y eso va de la mano con la situación de emergencia humanitaria que se está viviendo en Colombia”, dijo Ayala en entrevista con radio M24 y Sputnik.
Además en GPS Internacional, dialogamos con el uruguayo Jorge Aroche, presidente del Consejo Internacional de Rehabilitación para Víctimas de Torturas y CEO de la organización STARTTS con sede en Australia. “A mediados de los ’80 teníamos una cantidad de gente que llegaba de Latinoamérica, principalmente de Chile y El Salvador, con situaciones de tortura muy graves que obviamente incidían en la forma en que podían afrontar los desafíos que encontraban en Australia. Al mismo tiempo, algo similar pasaba con gente que venía de Vietnam, de Camboya y de Laos”, indicó Aroche. “Hay una situación muy compleja con una cantidad de minorías étnicas y religiosas que han sido perseguidas durante mucho tiempo. Lamentablemente la tortura se utiliza como una herramienta de control social. Desde Siria e Irak los casos que hemos estado viendo sobre todo con los yazidis, los asirios, los mandeos y caldeos son realmente tétricos, con muchos más casos de tortura y abuso de niños de lo que solemos recibir en otras situaciones mundiales”, subrayó. “Atravesamos un contexto mundial donde países que tradicionalmente han puesto dinero en la ONU para apoyar este tipo de servicios, como EEUU o algunos países europeos, ahora están reconsiderando esa posición. A pesar de que tenemos más refugiados que nunca, más de 60 millones, la situación mundial en cuanto a financiamiento es una de las peores que hemos experimentado en los últimos 30 años”, consideró. “Creo que Uruguay empezó con un grupo bastante difícil. La gente que viene de Guantánamo ha sido muy castigada por mucho tiempo y tiene convicciones muy marcadas, por lo que en el proceso de asentamiento tienen muchos desafíos”, dijo Aroche.
Y como en cada programa el repaso de las noticias destacadas de América Latina y un informe sobre el panorama mundial.