Colombia: devaluación récord y aumento del desempleo preocupan al país

La primera semana de octubre marcó un nuevo récord devaluatorio luego de que el dólar cotizara por sobre los 3.500 pesos colombianos. Si bien el crecimiento económico se mantiene y las autoridades piden calma, la devaluación es la tercera más importante de la región, solo superada por las de Argentina y Venezuela.

La economía mantiene buen ritmo, y así lo destacó está semana el Gobierno del presidente Iván Duque, luego de que la devaluación tocara sus puntos más altos en la historia nacional. Es que en lo que va de 2019 el PBI creció 3 puntos, tasa muy alta si se la compara con la del resto de América Latina, que en promedio se ubicó en torno al 1%.

Sin embargo, la pérdida de valor de la moneda y la revelación de que el desempleo aumentó por séptimo mes consecutivo en agosto — alcanzó al 10,8% de la población—, mantiene la preocupación.

De acuerdo a las autoridades, el primer fenómeno tiene que ver con la situación externa y los efectos de la guerra comercial. El segundo, con un crecimiento de la población que supera al de la economía y amplía las brechas de desocupación.

Consultado por Sputnik, el economista colombiano Manuel Martínez, especializado en procesos devaluatorios, señaló que ambos procesos se repiten en otras economías subdesarrolladas y esto se funda en razones estructurales, razones cíclicas y razones institucionales.

«Las razones estructurales tienen que ver con la posición periférica de la moneda colombiana, dentro de la jerarquía monetaria internacional. En el mundo existe una jerarquía en donde el dólar está en el punto más alto de la pirámide y las monedas periféricas están en la base. Eso determina unas relaciones asimétricas con respecto a los países centrales que son los que controlan las finanzas y la tecnología», explicó.

En lo que tiene que ver con el factor cíclico, este refiere al propio carácter de la economía mundial, que en este momento se encuentra en un proceso desaceleración. Un fenómeno que arrastra y afecta con mayor fuerza a los países cuyas economías dependen de las exportaciones, tal como es el caso del país cafetero.

¿Es entonces inevitable la devaluación? De acuerdo a Martínez los embates externos lo son, pero la elección de políticas que preparan a las economías mejor o peor para enfrentar tales movimientos tiene un rol importante. Es por eso que entiende que la situación actual está influida por «razones institucionales».

Tal como puntualizó, Colombia realizó una serie de reformas que vulneraron su defensa.

«En los años 90 hubo reformas que liberalizaron la economía, posteriormente en los años 2000 se firmaron una serie de tratados de libre y recientemente, en 2018, se realizó un nuevo régimen cambiario que desregularizó las operaciones con instrumentos», apuntó.

«Esa incapacidad de controlar el tipo de cambio está generando una presión por subir la tasa de interés. Pero esa combinación de una alta devaluación y aumentos en la tasa de interés hace que haya una reducción de la demanda agregada, que genera un crecimiento mediocre, concentrado en el sistema financiero y consecuentemente también genera un aumento del empleo», concluyó.