Colectivo ´Ni Todo Está Perdido´: lo que estamos queriendo en el fondo de nuestro deseo es que exista una sociedad más equitativa y más justa

Entrevistados en InterCambio los activistas sociales Sofía Lans y Robert Melo, integrantes del colectivo ´Ni Todo Está Perdido´, de personas en situación de calle, hablaron de la conformación y la labor de éste, describieron ejemplos de la diversa problemática que lo originó y abordaron varias aristas de cómo Estado y Sociedad encaran o no el tema.

Explicaron que “este colectivo surge en la Facultad de Ciencias Sociales, que era un espacio abierto” a la gran diversidad de personas en esa situación extrema de desamparo y vulneración de derechos básicos.

“El colectivo es para toda la gente que desea acercarse”, más allá de que “esté en situación de calle o no”. Apuesta a “la convivencia entre las personas” y está “abierto a todas las personas” que deseen integrarse a él, recalcaron.

“La mayoría” de quienes integran el grupo “son personas que viven en refugios”, que “han estado en calle” y que “han vivido en refugios”, aunque también hay “vecinos” que se aproximan e interesan en su problemática. “Y cualquier persona que se sienta conmovida puede estar, con respeto”, invitaron.

La diversidad de “gente en situación de calle (…) es muy variada”, la hay “con estudio y sin estudio”, de muy distintas procedencias, orígenes y experiencias, siendo el denominador común que “nadie tomó la decisión” de vivir en esas condiciones “porque le pareció lindo”, reflexionaron.

Si bien “no es solo la pobreza” el único determinante, sí “atraviesa” a prácticamente todas las situaciones. “Hay temas de adicción, de salud mental, de violencia, de violencia de género”, pero a todos los casos los resume la interrogante de “por qué la sociedad impulsa a esa situación”.

Es que “la mayoría de las personas son impulsadas a la situación”, remarcaron, desde “la persona de 60” años de edad hasta “el joven de 19”. Y siempre “la pobreza es una de las mayores causas”, subrayaron.

Se suceden y repiten, por ejemplo, “los egresos de Inau, la salida de la cárcel, la salida del manicomio” así como “discapacitados que no tienen seguimiento”. Sofía y Robert señalaron a “la falta de seguimiento” por parte de las instituciones del Estado como una carencia común a diversas causas y situaciones de calle y desamparo en general.

Puntualizaron que “contra su voluntad no podés sacar a nadie” de la calle, así como “no podés amontonar a las personas en un mismo lugar” ya que éstas presentan “distintas situaciones de vida” vinculadas directamente a “distintos problemas” que son muy específicos.

“La solución final no es meterlos en un refugio con una cama y un plato caliente” sino que “antes” el Estado debe detectar “por qué la persona está ahí”. “Tenemos que ponernos en el lugar de la otra persona (…) y en todo caso elaborar soluciones CON las personas, no PARA, como si fueran objetos” para los cuales “pensamos que tenemos la solución”, razonaron.

Describieron diversas dificultades concretas que enfrentan muchas personas en calle para cumplir con las normativas institucionalizadas y los reglamentos de los refugios, al punto de que se tornan insalvables para poder acceder a éstos. “No son soluciones pensadas desde la perspectiva que tiene la persona” con “su necesidad” y con “su derecho”, lamentaron.

La respuesta que apunta a aplicar la Ley de Faltas “es una perspectiva” según la cual “importa más el espacio público y la propiedad privada, como si la convivencia fuera un tema de seguridad, que la persona” que tiene “vulnerado su derecho a vivir con dignidad, a tener una vivienda, libertad de decidir” como lo hace “cada uno y una de nosotros para nuestras vidas”.

Además, indicaron, “las personas en situación de calle no solo se mueren en invierno de frío” sino que se mueren durante todo el año y por un conjunto de causas de “impredecible” determinación, desde enfermedades hasta delincuencia callejera.

“Sacarlo (de la calle) es facilísimo” pero no lo es “qué hacemos con él” después de eso. “Pongámonos a trabajar de verdad (…) para que no haya más personas en la calle”, teniendo en cuenta el amplio abanico de causas y razones que producen esa realidad, convocaron los entrevistados.

Las claves son actuar “antes” de que las situaciones lleguen a ese punto “y en conjunto”, tanto al interior del Estado como con la sociedad. “Todo el Uruguay responsabiliza al Mides y a una pequeña partecita” de éste “a encargarse” de este fenómeno social, que en realidad “habla de cómo somos hoy como sociedad” dado que esta problemática “es el resultado”.

“Todos tienen que ser parte de la solución”, comprendiendo “el Estado” y “la sociedad civil”, para lo cual “tiene que haber una verdadera voluntad política” que trascienda miradas parciales e intervenciones de urgencia.

Sofía y Robert explicaron las formas y caminos en que se relacionan con la Facultad y cómo ésta se involucra con ellos y sus necesidades. Informaron que sus asambleas se realizan los tres primeros martes de cada mes a la hora 12 en la Facultad y el último martes en un espacio público a elegir.

“Lo que estamos queriendo en el fondo de nuestro deseo es que exista una sociedad más equitativa y más justa”, reivindicaron.