Cíborgs: ¿la superación de la especie humana?

Durante mucho tiempo la ciencia ficción especuló con la existencia de cíborgs, sin embargo lo que parecía un futuro lejano es parte del presente. 

Un cíborg es un ser con un dispositivo cibernético inserto en el cuerpo. Pero más allá de esta característica puntual, también implica una identidad. Las personas que optan por esta forma de vida promueven la libertad del autodiseño de órganos tecnológicos para ampliar los sentidos, más allá de lo que permite la especie humana.

En Barcelona, un laboratorio de la Transpecies Society se dedica a diseñar y desarrollar órganos tecnológicos que permite incorporar  nuevos sentidos a los cuerpos. 

Conversamos con Manel Muñoz, artista ciborg, uno de los fundadores de Transpecies Society, asociación que nuclea a más de 400 cíborgs.

La Transpecies society es una organización integrada por más de 400 personas que se identifican como cíborgs, y fue fundada en 2017 por los artistas Neil Harbisson, Manel Muñoz y  Moon Ribas. Los tres tienen en su cuerpo implantes o dispositivos electrónicos que les permiten percibir estímulos que el cuerpo humano no detecta.

En el caso de Neil Harbisson y Moon Ribas los dos tienen órganos cibernéticos implantados en el cuerpo. Harbisson diseñó una antena que le permite ver y percibir colores invisibles como infrarrojos y ultravioleta. Mientras Moon tiene en su cuerpo un sensor sísmico ubicado en el brazo que le permite sentir terremotos a tiempo real en cualquier lugar del mundo mediante vibraciones.

En el caso de Manel Muñoz, él todavía está desarrollando su implante, un barómetro que capta la presión atmosférica.  En este momento el artista catalán cuenta con un aparato que cumple esta función, ubicado detrás de la nuca, pero no inserto en el cuerpo.

“Siempre he tenido mucho interés por la lluvia, por los fenómenos meteorológicos. Entonces añadir a mi cuerpo un órgano que me proporcione un in put extra del tiempo atmosférico, para mí era ser un poco más yo”, explicó a Sputnik Manel Muñoz.

Algo importante de la identidad cíborg es la autoidentificación. Eso lleva a que exista gente que teniendo implantes tecnológicos en el cuerpo no se considere ciborg, como lo opuesto: gente que no teniendo  dispositivos sí se identifique con esta comunidad.

En Transpecies Society participan decenas de artistas, ingenieros, diseñadores, filósofos, biomédicos, entre otras especialidades. Hasta el momento el trabajo de diseño y elaboración de este colectivo se realiza desde la clandestinidad,  aunque su objetivo es que se pueda dar dentro de un marco legal.

“No hay un ley que ayude a que estas operaciones transespecies se hagan, pero tampoco que las prohíban. Nuestra lucha es  básicamente para que esto pueda ser legal, que podamos hacer actas de salud en estas operaciones donde queremos convertirnos en lo que realmente nos sentimos”, señaló el artista catalán.