Christian Mirza contó de qué va el libro de su coautoría ´7 patologías de la izquierda – Claves para superarlas´, que será presentado hoy miércoles

Entrevistado en InterCambio el asistente social y militante frenteamplista Christian Mirza, habló del libro ´7 patologías de la izquierda – Claves para superarlas´, del que es coautor y que es presentado este miércoles 24.

Mirza explicó que esta obra consiste en “un trabajo colectivo” cuya realización “llevó casi dos años y medio” por parte de un “grupo de compañeros y compañeras” que él integra, “un pequeñísimo grupo” frenteamplista denominado “´Autogestión y Democracia´”.

El trabajo desarrolla un “enfoque” metodológico de “crítica” y “autocrítica” respecto de la cultura política de la izquierda social y política uruguaya, comprendiendo en esto el registro de los 15 años de ejercicio del gobierno nacional por el Frente Amplio.

“No nos ponemos por arriba, en el Olimpo” de una crítica ajena a la práctica criticada, sino que “asumimos nuestra cuota de responsabilidad” como parte de esa pertenencia y de ese hacer colectivo, precisó.

La crítica ensayada en el libro abarca desde “insuficiencias” hasta “errores” y también “horrores” cometidos por el Frente Amplio en su acción de gobierno, explicó el entrevistado, quien remarcó no obstante que esos aspectos negativos no son el todo ni soslayan las dimensiones positivas.

Aclarado ese punto, razonó que “para el ´Nuevo Impulso´” que propone el candidato presidencial frenteamplista Daniel Martínez como idea-fuerza hacia un cuarto gobierno frenteamplista, resulta necesario “saber dónde estamos parados” y a este efecto, tener claro “qué hicimos mal”.

El trabajo de Mirza y sus compañeros de grupo plantea “ideas para encarar estos problemas y superarlos”, resumió al respecto. Luego reseñó cuáles son esas siete patologías a que alude el título, fundamentando por qué lo son e intercalándolas con elementos de análisis de avatares de la izquierda.

“La primera” patología es “esto del despotismo ilustrado”, mencionó en referencia a “problemas” asociados a “cierta soberbia, cierta arrogancia” expresada habitualmente mediante giros tales como “´tengo formación especializada´, ´soy un experto´” y otras posturas con esa impronta basada en formas clásicas del principio de autoridad.

“Su contracara es el despotismo iletrado”, dijo sobre la segunda, que suele ser defendida desde una lógica o actitud del tipo “´no me interesa´” o “´desdeño el saber acumulado, la formación académica y hago lo que me parece y lo que la universidad de la calle me dice´”.

La tercera es definida por los autores como “el nepotismo compañero, esta idea de ´traigo un familiar´, ´un hijo´” u otro pariente o persona cercana, a un cargo o función pública, siendo que “justamente (…) el Frente Amplio ha históricamente condenado y atacado esas prácticas clientelares”.

Como cuarta “señalamos otra que es la ´militocracia´”, es decir la actitud y reclamo de “´yo milité, trabajé para que vos ganaras y ahora cabe que me devuelvas ese favor´” de alguna manera muy similar a la anterior. “Hay una minoría que lo hace, la mayoría lo hace de forma desinteresada”, precisó.

La quinta patología viene a ser “el Iluminismo fundante”, una pretensión que “implica creerse que uno llega y prácticamente está inventando el Universo”. “Esta idea del mesianismo, de que ´yo tengo la carta ganadora´, creo que es un problema” importante de la izquierda vernácula, reflexionó.

La sexta es nombrada como “el sectarismo secular”, considerando que “el sectarismo es un problema que ya tiene muchas décadas” en la izquierda. Lo graficó señalando que hoy hay “más de 40 listas, grupos, fracciones y agrupaciones” frenteamplistas, un caso de “hiper-fraccionalización, hiper-fragmentación” fundamentada en razonamientos del tipo “´me voy a formar mi propio grupo´” porque “´yo tengo la razón, yo tengo la verdad´”.

Y la séptima patología que propone el libro es denominada como “el trastorno de identidad disociativo”, propio de la conducta de quien “dice una cosa y hace la otra”. Por ejemplo: “vamos a apostar por el ´Uruguay Natural´ pero no hacemos mucho por ese ´Uruguay Natural´, hacemos poco”, o bien “vamos a apostar por la investigación y la innovación” pero no se disponen los recursos para que se trascienda la intención o el anuncio.