Castillo: hay que escuchar la opinión de las bases frenteamplistas; no puede ser que pongan el alma y después no las tengamos en cuenta para definir

Entrevistado en InterCambio el senador frenteamplista Juan Castillo, habló de la elevada votación obtenida por la lista 1001 del Partido Comunista (PCU) en la instancia comicial del domingo y analizó las condiciones que en el sector entienden necesarias para procesar la discusión y decisión de la candidatura del Frente Amplio (FA) a la Vicepresidencia de la República.

Castillo valoró que “sí” en cuanto a que “venimos de una buena elección” sectorial, al menos como “primer balance”, si bien en la calle Fernández Crespo preparan una sesión de “Comité Central” para “este fin de semana” en cuyo marco estarán “debatiendo y discutiendo” los resultados y sus proyecciones, haciendo “un análisis más somero” de la situación.

Señaló a continuación el hecho “un poco contradictorio” entre el “muy buen momento político de nuestra expresión electoral” por un lado y la “no tan buena expresión” electoral “del FA” por otro, distancia que debe ser analizada “con mesura” y sentido de la “autocrítica”.

Sobre la votación menguada del conjunto de la coalición, dijo que “seguramente nos falta trabajo” político a nivel de “la estructura orgánica del FA”, así como “convocar a los frenteamplistas a ser partícipes del proyecto político”.

Citando a Óscar Andrade, indicó la necesidad de llamar al “involucramiento” de los frenteamplistas, “a no ser testigos” de los hechos y a “no perder de vista el análisis político más de fondo de que el país está mucho mejor”, aunque aún esté “lejos” de los objetivos e ideales.

Se trata al mismo tiempo de “reconocer que hemos cometido errores y que hay que corregirlos”, o sea de “reconocer esto” ante “los frenteamplistas” a la par de “dejarnos de excusas y tratar de involucrar más a los frenteamplistas”, y haciéndolo claramente “de cara a octubre, cuando nos jugamos la suerte del Uruguay”, resumió sobre el punto.

“Sí”, respondió Castillo a la interrogante de si el cuarto gobierno de la izquierda queda en duda en caso de que no se siga el camino descrito. Anotó en ese sentido que para el PCU “fue posible llegar hasta acá y tener estos resultados con un trabajo artesanal” de campaña y “sin pautar” propaganda “en televisión”, ya que tal resultado “descansó sobre (…) centenares y miles de compañeros que se pusieron la campaña al hombro”.

Entonces, razonó, una cosecha de ese volumen también “es posible” para el FA, si la fuerza oficialista asume la tarea con esa lógica de trabajo de base. En su sector, añadió, “tenemos intacto todo lo que es la conquista del cuarto gobierno”, pero aun cosechando en octubre varias bancas en la Cámara y Senado, “si el FA pierde sería una derrota absoluta” para todos.

“Lo estamos viendo, desgraciadamente, en cómo lo padecen el pueblo argentino y el pueblo brasileño”, advirtió respecto de las consecuencias sociales de una derrota electoral frente a la derecha. Por eso “tenemos que resolver los problemas que hay que resolver” sobre el binomio presidencial.

En cuanto a esto, puntualizó que “la forma de resolver la democracia interna” en el FA, “es distinta” que en “el Partido Nacional”, donde un puñado de dirigentes decide desde el Programa hasta las representaciones.

Y si bien entre hoy, el próximo fin de semana y las siguientes semanas estarán sesionando todos los órganos frenteamplistas de dirección (excepto el Congreso), “hay que tener en cuenta la opinión de las bases frenteamplistas”. “No puede ser que pongan el alma” en cada instancia y cada tema pero “después no las tengamos en cuenta” a la hora de definir.

El experimentado dirigente sindical y partidario rechazó la práctica de “estar tirando” y “manipulando nombres” de dirigentes y referentes como potenciales candidatas a conformar el tándem con Daniel Martínez. “No entendemos la política de esa forma”, criticó. No obstante, abogó por decidirlo “lo antes posible”, ya que no pudo lograrse “el lunes o martes”.

Acerca de los criterios y perfiles que deben demarcar la elección de esa figura, reflexionó que “si tuviéramos que hacer un combo” en una “mesa de diálogo” cuyo objetivo sea la “búsqueda de consensos”, en el PCU ponderan “cuatro o cinco elementos” que “tienen que estar presentes”.

El “primero” es que “el soberano ya resolvió” que el candidato sea Martínez, quien ahora “tiene un papel preponderante” en la definición; lo “segundo a tener cuenta” es el “comportamiento electoral de cada sector y lista”; lo “tercero” radica en las “resoluciones orgánicas del FA” que imponen una “fórmula paritaria”; un “cuarto” punto es “ver la compatibilidad de caracteres” entre quienes trabajarán juntos cinco años.

“Todo esto hace” que se propenda a generar un “equilibrio razonable” entre el “fortalecimiento de la unidad” en todo el arco frenteamplista y una “fórmula potente hacia octubre”, sintetizó Castillo.