Canzani: un 1° de Mayo signado por cambios tecnológicos y sociales con “un mercado de trabajo en cambio en un sistema capitalista en cambio”

En su columna semanal en M24 el sociólogo Agustín Canzani se refirió a la conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores este miércoles 1° de Mayo a la luz de los cambios tecnológicos y sociales que están produciéndose en las sociedades actuales, incluida la uruguaya.

Canzani contextualizó la fecha señalando que en su conmemoración hay “cuestiones” que están “siempre presentes”, si bien naturalmente “en cada lugar lo interpretan de forma particular” de acuerdo a condiciones específicas de carácter histórico, aunque también “hay una continuidad” entre todos dada la naturaleza común de la relación entre capital y trabajo.

Sin embargo, hay elementos “diferentes” a considerar “de este 1° de Mayo” de 2019, y especialmente en Uruguay, donde “estamos en el fin de un ciclo de gobierno” y ante la proximidad del “inicio de otro”. Esto representa “un desafío para todos los actores sociales”, por ejemplo en “cómo posicionarse ante el evento electoral y trasladar” así “sus reclamos” a los protagonistas de la lid comicial “para colocar en la agenda” esas aspiraciones y planteos.

Pero “adicionalmente” se presenta para “el conjunto de trabajadores y trabajadoras” un conjunto “de desafíos” ligados a cambios mundiales. Entre ellos “hay una fuerza de trabajo en cambio”, tanto en su composición por “sexo” como en la “concentración” de tipos y de lugares de trabajo.

Otro de ellos es “un mercado de trabajo en cambio en un sistema capitalista en cambio”, por ejemplo en las áreas clásicas de generación de valor, tanto en las finanzas y otros servicios como en la producción de bienes, variando hoy día desde la localización hasta los tipos de contratación y creciendo la sustitución de empleos mediante una veloz renovación tecnológica.

“Y hay una sociedad en cambio” como tercer aspecto principal de esas modificaciones en curso en el plano global, por ejemplo “respecto al valor diferencial del trabajo”. En este sentido, explicó el director de la Fundación Liber Seregni, crece “la proporción de gente que no ingresa al mercado de empleo” hasta la treintena de años de edad “en los países desarrollados”.

De esa forma está variando aceleradamente la composición de las familias y los hogares, mientras que “los sistemas de seguridad social están en crisis en casi todo el mundo” como efecto de ese mismo proceso. A todo eso debe sumarse como factor de cambio en los mercados de trabajo “el tema de las migraciones”.

Este último capítulo abre, a su vez, un nuevo desafío masivo para los movimientos sindicales constituido por “los desafíos de representación”, tanto en términos de composición de la fuerza de trabajo como de “los territorios” a representar por las organizaciones de trabajadores.

Este aspecto cobra creciente relevancia cuando ya son millones los asalariados y contratados que viven en sus países de origen y trabajan desde allí a distancia para empresas radicadas en zonas opuestas del globo.