Canzani: La democracia se erosiona cuando se empieza a desconfiar de las personas pero se desmorona cuando se termina desconfiando de las organizaciones

En su columna semanal en M24 el sociólogo Agustín Canzani analizó la relación entre la conducta individual de gobernantes, jerarcas estatales y personas que se dedican a la actividad política, y la confianza que esa conducta genera o no entre los ciudadanos y su adhesión a la democracia.

Canzani utilizó como pie para su análisis el hecho de que “ayer renunció en España la Ministra de Sanidad del Gobierno del PSOE” presidido por Pedro Sánchez, dirigente joven de la nueva guardia socialista que “llegó al gobierno con un posicionamiento muy fuerte vinculado a los temas éticos”. 

“Carmen Montón no era una Ministra más” sino que “había encabezado una política de salud que buscaba cambios relevantes”, como por ejemplo “la reversión de la privatización de hospitales valencianos” y la dura lucha por la disponibilidad de “los medicamentos genéricos” para la población.  Es “una defensora de la salud pública” y era “una de las ministras más progresistas” del gobierno de Sánchez.

Pero “algunos medios” de comunicación, “principalmente eldiario.es, habían investigado sobre su título de Master en Políticas de Género”, encontrando elementos que cuestionaron el perfil académico de Montón. 

Más allá del hecho puntual que concierne fundamentalmente a los españoles, el sociólogo reflexionó acerca del asunto trasladándolo a Uruguay y para ello lo comentó a varios allegados. “La respuesta que recibí fue la misma: ´esto debe ser una operación contra el Gobierno del PSOE´”. 

Sin embargo, “es difícil decir que eldiario.es es un medio de derecha”, y de hecho su labor periodística también generó hace pocos meses la renuncia de una gobernanta autonómica, en ese caso del Partido Popular, cuando Mariano Rajoy aún era Presidente de Gobierno. “Es por lo menos injusto, lo que había era una investigación periodística”, señaló Canzani.

Para el columnista, “no hay que mirar solo hacia afuera sino también hacia adentro”, y si bien “a favor de Sánchez está la dimisión” de Montón al cargo de confianza, “Sánchez erró el tema agradeciéndole los servicios prestados” y dejando que el episodio terminara allí. Cabe “preguntarse si esto es suficiente como mensaje político, y creo que no”, valoró.

“Las personas que asumen responsabilidad política tienen su vida bajo escrutinio y están obligadas a comportarse como los demás”, puntualizó, razonando que “son sucesos de este tipo, entre otros, los que tienen consecuencias sobre la valoración de la política y la aceptación de la democracia entre los ciudadanos”.

Y es que las personas que actúan en “la política en general y la izquierda en particular deben comprender que hacer lo que otros han hecho, no nos hace peores que los otros pero nos hace peores a nosotros mismos”. También por eso “hay que tener coherencia” con los postulados “que se predican”, ya que “la democracia necesita una mejor política”, reflexionó Canzani. 

No obstante, al mismo tiempo que “la izquierda no está vacunada contra las malas prácticas, hay colectividades políticas” de izquierda “que reaccionan de la forma adecuada” ante conductas inapropiadas o inaceptables desde una perspectiva ética.

Lo cierto, resumió el director de la Fundación Liber Seregni, es que “la democracia se erosiona cuando se empieza a desconfiar de las personas, pero se termina de desmoronar cuando se termina desconfiando de las organizaciones”.