Canzani: el principal desafío de Lacalle Pou será la articulación entre sus socios para generar orientación en políticas públicas; el riesgo de feudalización de algunas áreas es importante

En su columna semanal en InterCambio el sociólogo Agustín Canzani analizó la campaña electoral que terminó el domingo 24 en su máxima extensión, o sea desde el inicio del mandato de este gobierno, evaluó los resultados del balotaje y proyectó el escenario político que se abrirá a partir de estos y de la conformación definitiva que adquiera la coalición del futuro gobierno.

En retrospectiva y para comprender cabalmente los acontecimientos en curso, Canzani planteó “primero” la conveniencia de “recuperar la idea de proceso electoral”, yendo con la memoria a cuando el senador blanco Luis “Lacalle arrancaba con mucha ventaja” los prolegómenos de la campaña.

Ya desde 2015 el Partido Nacional (PN) subió mucho y el Frente Amplio (FA) bajó mucho en apoyo ciudadano e intención de voto, “sobre todo en el primer año de gobierno”. “El FA arrancó perdiendo estas elecciones” desde “el primer año” de su tercer gobierno consecutivo, resumió al respecto.

En esa prematura pérdida “algo tuvo que ver la nominación del gabinete” del Poder Ejecutivo porque ello “generó enojo”, “difirió generar nuevos liderazgos”, “dificultó la articulación política” y “transmitió” la idea de que los ministros eran “los hombres y mujeres de Tabaré” Vázquez.

En el ejercicio del gobierno efectivamente “hubo problemas de articulación” aunque esto “no tuvo que ver solo con el gobierno” sino que además incidieron “las denuncias y acusaciones contra Raúl Sendic”, generándose la idea de que “el presidente tiene un vicepresidente débil”.

En ese camino “Sendic empieza a tener muchos problemas para liderar esa articulación” en el Poder Legislativo “y un tercer efecto tiene que ver con la fuerza política”, específicamente en cuanto a “la articulación gobierno- fuerza política-bancada” y derivado de este problema, también con “la articulación” del campo oficialista “con los movimientos sociales”. Como resultante de todo ello, “la luna de miel con este gobierno duró muy poco”. A ese cuadro cada vez más difícil “se sumó un contexto de la región muy recesivo” en materia económica y también adverso en el plano político.

Y además “la oposición tuvo un gran acierto” consistente en “golpear sistemáticamente al FA en tres o cuatro temas”, especialmente en “la administración del Estado y más específicamente en las empresas públicas y en Ancap”; así como en “criticar la gestión en seguridad pública (…) y en tercer lugar, formatear la idea de un partido que no dialogaba con nadie”. “Y el FA no logró revertir” nada de esto, agregándose como factor de incidencia negativa que “termina apartando a Sendic” de la Vicepresidencia de la República “menos de un año antes” del inicio formal de la campaña.

Simultáneamente los partidos tradicionales desarrollaron “procesos internos” que los fortalecieron, como la pujanza del liderazgo “de Lacalle Pou” y la facilitación que le aportó el senador Jorge “Larrañaga”; y como el Partido Colorado (PC) activando con Julio María “Sanguinetti y Ernesto “Talvi” una “re-dinamización de su interna que fue muy importante”.

A todo eso debe añadirse, en el campo opositor, “la gran novedad de las elecciones” que fue “Cabildo Abierto” (CA), novedad “rutilante” cuya aparición “genera un escenario en el que el bloque opositor se divide pero también se fortalece” porque “agrega una oferta”, ubicada “a la derecha de los partidos tradicionales” y con “un discurso un poquito más fácil”.

Es así que “el FA llega a 2019 con problemas serios de intención de voto” y también “terminó las internas sin ganancias muy importantes en términos de liderazgos” nacionales como “para ganar la elección”, a diferencia del campo opositor. Luego se produce “un crecimiento lento del FA” a la par de “una reconfiguración del bloque opositor”, ésta en función de un “crecimiento de CA en desmedro del PC y el PN”, describió el columnista.

El resultado de la primera vuelta del 27 de octubre confirmó el escenario proyectado por las cifras y sondeos, escenario que también se proyectaba negativo para el FA hacia la segunda vuelta del domingo 24. “Lacalle arrancó con un diferencia importante” que no varió entre una instancia y otra, confirmándose “el techo de Lacalle Pou”, que con su coalición “no lograba pasar el 50%” de intención de voto “y la ausencia de una corrida final hacia Lacalle Pou”. “Con esto nos fuimos a dormir el jueves de noche (…) y nos despertamos el lunes con un panorama totalmente distinto”.

Pero el domingo de mañana, el director de la Fundación Liber Seregni supo que “entre el viernes y el sábado hubo movimientos” importantes en la intención del electorado, “la diferencia de 6 puntos” favorable al presidenciable blanco “bajó a 3 puntos” en menos de 72 horas y “esto se parece más a un empate”. Claramente “se daba un crecimiento de Martínez y una caída de Lacalle Pou”, lo que será ratificado por la Corte Electoral porque “los resultados van a estar en el entorno de los 40.000 votos” de diferencia entre ambos candidatos, distancia que “no llega a los 2 puntos”.

En esa gran disminución de la intención de voto a Lacalle y de incremento a Martínez, hay una “primera cuestión importante” en que “se redujo la cantidad de votos anulados y en blanco”, que como en el balotaje de 1999 “se redujo en casi 2 puntos” y “todo indica que eso fue hacia Martínez”. Entre las posibles causas, “el tema militar tiene un peso notorio”, aproximadamente de “1 punto, 1 punto y medio más para Martínez”.

Asimismo, probablemente incidió otro factor, que ya está siendo estudiado y es que “algunos votos de todas las otras candidaturas” presentadas en la primera vuelta “pasaron a Daniel Martínez”, incluyendo “algunos blancos”.

En este punto, “la pregunta es qué interpeló a esas personas” como para “´pasarme de un lado al otro´”, asunto de carácter psicosociológico.

Entre esas posibles razones, “la del tema militar, a mi juicio, fue la más explícita”, indicó Canzani, aunque también mencionó “el miedo” a las eventuales consecuencias socioeconómicas de un gobierno de Lacalle, argumento utilizado con toda legitimidad por la campaña oficialista.

“Y creo que lo que pasó el domingo también tiene que ver con cuestiones anímicas”, apuntó, ejemplificándolo con el seguramente exitoso resultado de la iniciativa “´voto a voto´” y el marco general de “una movilización mucho más espontánea” del frenteamplismo que en comicios anteriores. Se trató de “una forma mucho más micro que macro” así como de “la forma que asumió en cada caso”, sector de actividad y segmento específico, y todas juntas “hablan del potencial de movilización de los uruguayos”.

A continuación, Canzani analizó el lugar en el que queda la triunfante ´coalición multicolor´ y su proyección política hacia el quinquenio constitucional siguiente. “Los resultados nos muestran” la elección de “un presidente con toda legitimidad” y este concepto “es muy importante”.

Como “segundo concepto” mencionó el “apoyo” del futuro mandatario, señalando en este sentido “la debilidad de Lacalle Pou en varios indicadores”, comenzando por “el presidente que va a ser elegido con menor porcentaje de apoyo” desde que rige el sistema con balotaje.

El “segundo” indicador y en la misma dirección, es que Lacalle Pou será “el primer presidente electo con menos del 50% de los votos emitidos”; el “tercer” indicador es que será el presidente electo en las últimas décadas “con la menor distancia respecto a su contrincante”; como “cuarto” indicador y “muy importante”, mencionó que “el apoyo original de Lacalle Pou también va a ser el más bajo conseguido por un candidato triunfador”.

“Y por otra parte, Lacalle Pou va a tener la necesidad” de tejer “acuerdos con más partidos” al mismo tiempo, y esos partidos claramente “son dos”, es decir que “tienen que ser CA y el PC”, necesidad que “les da a estos partidos la llave de la coalición en el Parlamento”, pronosticó Canzani.

Después destacó la fortaleza relativa del FA pese a la derrota, fortaleza que se expresará en el Parlamento y se resume en la frase “´juntamos solos más del 47% de los votos´”. De hecho, “el resultado” del balotaje representa “una advertencia, que mucha gente dijo ´prefiero B que A´”, y esta evidencia probablemente “obligue a la coalición a rediscutir los límites de sus políticas públicas”, más allá de que “podría imponerlas”, aunque ésta opción no le convendría en términos “de opinión pública” hacia 2024.

“Se abre una dinámica política bien distinta” y “bien interesante”, siendo “probable que el Parlamento recupere protagonismo”. En ese marco, “el principal desafío de gobierno de Lacalle Pou será la articulación política entre sus socios”, para “después generar orientación en políticas públicas”.

En cuanto a esto, “el riesgo de feudalización de algunas áreas de políticas públicas es importante” porque en esa coalición “hay sectores” como “CA” que muestran “en forma muy diáfana (…) que tienen dimensiones valorativas difíciles de congeniar” tanto “con la sociedad uruguaya” como con el pensamiento y las expresiones públicas de muchos dirigentes y referentes opositores. Así las cosas, puede preverse que “o hay feudalización” de áreas y de políticas públicas “o empiezan a moderarse algunas opiniones extremas”, analizó. Y esto, más temprano que tarde.

“Para el FA”, en tanto, se presentan “dos retos importantes” y el primero deviene de que “el ciclo electoral no terminó, termina en Mayo” y en esa dirección el oficialismo “tuvo una caída importante en el interior del país”.

Con relación a esto, cabe preguntarse: “¿CA va a resignar la pelea por las disputas departamentales (…) o va a jugar con sus propias candidaturas? (…) ¿A qué va a jugar Cabildo?”. Y considerando que en Montevideo y Canelones el FA mantiene una fortaleza considerable, si CA “en el resto de los Departamentos juega aparte, ¿cuál es el balotaje?”, se preguntó. Entonces “se abre un escenario bien interesante también en el interior”.

El segundo reto, prosiguió, radica en que el FA “empezó a cambiar su estructura de liderazgos”, proceso que implica “un gran desafío”. “Pero el FA interpretaría mal si cree que ese desafío es solo arriba” ya que ésta campaña evidenció que “hay una gran energía abajo”. Canzani asocia este tema a la candidaturas a los Municipios, para las que “no hay límites, puede haber 15, o 20 candidaturas”. Pero recordó que “la fecha límite para la inscripción de candidaturas es el 8 de febrero”, alertó a la fuerza política.

Finalmente, se refirió al tema de las candidaturas frenteamplistas para la Intendencia de Montevideo y señaló los factores y variables que en su definición intervienen, puntualizando al respecto que “es una cuestión que se resuelve más adentro que afuera” de la estructura orgánica del FA.