Canzani: el FA podría gobernar con apoyo de otros partidos y sectores; esto no le pasa al Partido Nacional, que tiene que sumar necesariamente a todos los otros partidos

En su columna semanal en InterCambio el sociólogo Agustín Canzani analizó las condiciones políticas y perfiles programáticos con que los presidenciables del Frente Amplio (FA) y el Partido Nacional (PN), Daniel Martínez y Luis Lacalle, desarrollan desde el lunes 28 sus respectivas carreras en el marco de la campaña electoral hacia el balotaje del domingo 24 de noviembre.

Canzani explicó que en la segunda vuelta de los comicios nacionales “pasamos a una elección que es dicotómica”, es decir que sus opciones “se definen al final por una pregunta”, siendo ésta “¿de qué lado estás?”.

Contextualizó la campaña hacia el balotaje señalando que tras “los resultados” del domingo 27 de octubre, el presidenciable blanco, Luis “Lacalle emergió con una propuesta que para él no es novedad”. A saber, “esta idea de una coalición multicolor” que “en términos de números teóricamente cierra bien” pero que en lo operativo “deja algunas dudas”.

Éstas derivan de su “capacidad de convocatoria relevante pero no absoluta” y junto a esto, “en apoyo político hacia adelante empieza a haber ahí algunas dificultades”.

Su último documento programático presenta “formulaciones más bien genéricas”, redactadas como “tratando de no levantar temas” polémicos y “licuándolos en algo más general”. “Si esta coalición puede ser coherente” y funcionar efectivamente “para adelante”, reflexionó el sociólogo, “es una gran pregunta” que sólo responderá el devenir de los acontecimientos.

“Por el lado del FA el primer desafío es electoral” y si bien éste es un asunto relevante, parece ya despejada una incógnita no menor como que la coalición de izquierdas “sí podría gobernar con apoyo de otros partidos y sectores de otros partidos”. En cambio, “esto no le pasa por ejemplo al PN, que tiene que sumar necesariamente a todos los otros partidos” para estructurar una coalición de gobierno y hacerla funcionar efectivamente.

En cuanto a dicho “desafío electoral”, implica “dos grandes objetivos” y el primero consiste en “capturar el voto de personas que no acompañaron a la coalición que se está formando”. Lo ejemplificó mencionando al “PERI y Unidad Popular”, partidos cuyos electores mayoritariamente “podrían acompañar al FA” y de hecho “ya hay indicios en ese sentido”.

El “segundo objetivo” remite a “electores que votaron en blanco o anulado” y aunque “no son todos” estos los que podrían votar el domingo 24 por el binomio frenteamplista, “puede haber una parte” de ellos que “ante una disyuntiva” como la planteada, “cambien” su postura y voten a Martínez.

Luego Canzani marcó un “tercer elemento” potencialmente importante para el FA como “sectores o votantes de otros partidos comprendidos dentro de la coalición propuesta por Lacalle” y que “no tienen un acercamiento” al candidato blanco y su perfil, o que “tienen dudas sobre características de esa coalición”, por ejemplo dudas relativas “a (Guido) Manini” Ríos.

A partir de estos elementos el columnista abordó el tema del eventual rumbo de las opciones, en el que convergen los sujetos políticos y sus programas. “En esta coalición propuesta por Lacalle, ¿cuál va a ser la orientación?”, se preguntó, indicando que “hay acá una cuestión” aún sin contestar sobre “la coherencia que esas políticas públicas pueden tener”.

Añadió a ella el asunto de “la distribución de poder adentro de esa coalición”, de la que seguramente surja “un gobierno que reparta sus cargos entre personas de distintos partidos” con sus respectivos perfiles ideológicos, sectoriales, personales y quizá también aspiracionales.

En esta materia, “claramente el FA tendrá que plantear a los ciudadanos” la certeza de que “Daniel Martínez” tiene capacidades y entornos suficientes como para “llevar adelante políticas públicas con orientaciones más claras” y al mismo tiempo “más favorables para los intereses de la población” que las de Lacalle junto al PN y sus eventuales aliados.

Esas orientaciones y certidumbres pueden ubicarse sin dificultades en una “política económica” capaz de “asegurar el acceso a la protección social de los sectores más pobres” y de fortalecer los equilibrios del “mundo de las relaciones laborales” en un sentido amplio, incluyendo a “las jubilaciones”.

“También el ajuste fino de algunas políticas públicas (…) como la educativa”, añadió a las orientaciones de Martínez, comprendiendo en ello “determinados tipos de apoyo en la Universidad de la República” y los “estudios terciarios” en general. Y asimismo “lo que puede pasar con las empresas públicas en el futuro”, conjunto de elementos que necesariamente “supone confrontación” y esto “tiene que ver con las ideas y los elencos”.

Esta elección ha generado en la órbita del FA “un componente muy importante de movilización desde abajo” y en “el elenco” de Martínez parece “importante que empieza a hacer jugar” esa movilización, factor que puede operar “una reducción de esa diferencia” en la intención de voto.

“Habrá que ver” si esto se verifica, como también “habrá que ver qué efecto tiene” el anuncio de que Danilo Astori sería el Canciller de la República y José Mujica sería el Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca. Tal anuncio “es una movida importante” en esta campaña y su posible efecto en la intención de voto “lo estaremos midiendo en los próximos días”, concluyó el director de la Fundación Liber Seregni.