Canzani: El escenario político uruguayo en los últimos 5 años ha tenido más novedades que en los últimos 20 años anteriores

En su columna semanal en M24 el sociólogo Agustín Canzani analizó el proceso de rupturas y desprendimientos que está experimentando la agrupación conocida como ´Partido de la Gente´, creada y encabezada por el empresario Edgardo Novick.

En torno al “fin de semana” pasado la sociedad uruguaya conoció a través de los medios de comunicación una serie de “discrepancias” suscitadas en el seno “del Partido de la Gente”. A diferencia de lo sucedido con el senador Daniel Bianchi, en esta oportunidad “no se trata de una inconducta de un integrante por fuera de su actividad política” sino de “situaciones que se parecen más a abandonos y expulsiones”, contextualizó Canzani.

Luego reseñó la trayectoria política y empresarial de Novick hasta llegar al último ciclo electoral, cuando de cara a los comicios departamentales y municipales de junio de 2015 el empresario instrumentó “una campaña con una muy alta inversión y centrada en la figura de Novick”.

Desde entonces su agrupamiento “se presenta como un partido sin ideología”, de hecho “el lema de Novick es ´el gerencialismo´”, concebido desde “su experiencia a nivel de actividades económicas” y proyectado con “el reclutamiento de ´gente capaz´” de llevar adelante “una especie de ´gobierno de los administradores´”, describió.

Tal emprendimiento con “pocas anclas políticas” lo llevó a desarrollar un “proceso de buscar esas anclas políticas”, atrayendo así a “personas que provienen de los partidos tradicionales” mediante una práctica de “pases de personas”, en la que “hay una especie de compra del pase” bajo la promesa de contar con “recursos” para el despliegue de “carreras políticas”.

“Hay un intento de decir ´recluto personas que son políticas´” y de ese modo “´voy generando una imagen de partido que crece política y electoralmente´”, resumió al respecto el analista. Pero con esa puesta en escena “la creación del Partido de la Gente no generó una explosión de apoyos”, y en los sondeos mide “no más allá del 5% del electorado”.

Hoy, en el inicio del primer tramo de un extenso ciclo electoral que recién concluirá a fines de junio de 2020, el proyecto de Novick “se ve muy constreñido electoralmente” debido a dos causas principales. Una es “el retorno de Julio María Sanguinetti al Partido Colorado” y esto “claramente uno lo ve ahora en el traspaso de dirigentes, y la otra es la de Juan Sartori en el Partido Nacional”. Así, “las amenazas a Novick (…) vienen de otro outsider (…) y de la más pura y vieja y tradicional política”, explicó.

En este punto, Canzani propuso analizar “por qué existe el transfuguismo político” como fenómeno en la historia partidaria de Uruguay, es decir la emergencia de “gente que huía de un lugar a otro” entre los partidos tradicionales. “Ahora” el sistema político genera “el transfuguismo de vuelta” con los movimientos de “gente que no encuentra, donde está, un lugar para crecer política y electoralmente”.

En el caso del Partido de la Gente “había una promesa de recursos y había una promesa de votos que se podían obtener”. Dado que la primera sigue en pie, “¿qué es lo que no parece estar presente? La promesa de votos, que sí parece estar presente en otro lado”, con lo que el Partido de la Gente ya “no es un escenario atractivo” para quienes antes se sumaron por ambas.

Entonces, diluida o menguada la promesa de votos y ante la carencia de elementos “orgánicos”, “programáticos” e “ideológicos”, “aquí lo que está pasando” es la asunción de que “las posibilidades electorales están en otro lado (…) y eso explica la salida de varios dirigentes”, razonó Canzani.

“¿Hay promesas de recursos en Juan Sartori?”: parecería “que sí”. “¿Hay promesas de votos?”: quizá, pero sobre todo el joven empresario y precandidato “está bajo un paraguas partidario” como el Partido Nacional.

Más allá de estos vaivenes, “no creo que Novick abandone” su emprendimiento político, “esta apuesta demasiado fuerte que ha hecho”, durante la cual “empezó a correr del ´gerencialismo´” inicial “hacia cuestiones que implicaban un fuerte cuestionamiento al Frente Amplio” en temas como “la seguridad”, exhibiendo asimismo “rasgos de ´bolsonarismo´”. “Creo que éste es el ´plan A´” del empresario.

En tanto, “el ´plan B´ es reflotar el Partido de la Concertación en Montevideo” con el objetivo de “dar la pelea departamental”, para lo que “se requiere el acuerdo de los otros partidos” (Colorado y Nacional) y “también que se baje (Novick) de la carrera nacional”, analizó Canzani.

A continuación, el director de la Fundación Liber Seregni dejó planteada como interrogante para analizar, si hay lugar o no en Uruguay para la consolidación de “partidos instrumentales” como este proyecto de Novick.

En esa dirección, caracterizó que “el escenario político uruguayo (…) en los últimos 5 años ha tenido más novedades que en los últimos 20 años anteriores”.