Canzani: “El cuestionamiento a la justicia” que hace Manini “tiene un componente inaceptable: su calificación de ´justicia para el enemigo´”

En su columna semanal en M24 el sociólogo Agustín Canzani analizó las circunstancias en que se produjo la destitución del general Guido Manini Ríos de la comandancia del Ejército, entre ellas las propias expresiones del militar, primero al presidente Tabaré Vázquez y después en un video en el que incurre en “un caso grave de extralimitación” de funciones “volviendo a asignarse un rol que los militares ya se asignaron en la historia reciente”.

Canzani puntualizó que Manini “pasó la raya y pasó a emitir un conjunto de opiniones políticas”, algo que “le está vedado por la Constitución” de la República. El antecedente inmediato había sido el de “sus críticas hacia algunos ministros expresadas públicamente” en el marco de la discusión sobre “la reforma” de la ´Caja Militar´, “con los calificativos” al ministro de Trabajo, Ernesto Murro, “como agravantes” (sugirió que Murro mintió).

Aquello determinó una sanción de arresto a rigor durante 30 días. En esta oportunidad, el detonante de su destitución por decisión inmediata del presidente de la República se produjo durante “la reunión con el presidente Vázquez: este cuestionamiento a la justicia, un cuestionamiento a un poder del Estado” que se sumó al hecho de que “ya había cuestionado al Poder Ejecutivo”, reseñó el columnista.

Un tercer episodio en el que el militar se des-encuadró fue, “una vez relevado, usar un medio del Ejército” como es el canal institucional en YouTube para emitir y publicar un discurso político, y además con un contenido agraviante hacia gobernantes y de claro tono insubordinatorio.

Canzani apuntó asimismo “un elemento central que pasó casi inadvertido: el cuestionamiento a la justicia” realizado por el ex comandante “tiene un componente inaceptable” que “tiene que ver con su calificación” a la actuación del Poder Judicial en juicios contra violadores de los Derechos Humanos y criminales de Lesa Humanidad, definiendo esa actuación “como ´justicia para el enemigo´”.

“Esto es gravísimo y no lo he visto señalado en las distintas opiniones” de dirigentes políticos tras el episodio. Manini “califica a personas que están reclamando por la violación a sus Derechos Humanos como enemigos”, remarcó. “Todo el discurso de Manini está de alguna manera influenciado, contaminado por esa visión castrense” con la que se “trata de enemigo a un conjunto de personas que está reclamando por violaciones a sus Derechos Humanos”, analizó el director de la Fundación Liber Seregni.

Después, en el video publicado por el militar en el canal del Ejército en YouTube, “él dice que cumple con sus funciones tratando de proteger a sus subordinados”, lo que no es cierto porque no es esa su función. A Canzani le resulta significativo “que se diga que los sindicatos de la Educación son corporativos y resulta que a un señor que es funcionario público se le permite decir que su objetivo central es proteger a sus subordinados”, siendo su mandato constitucional el de “defender la soberanía” del país.

El sociólogo marcó después “un tercer elemento más preocupante”, de tinte “mesiánico, porque se asigna la responsabilidad, como comandante en jefe del Ejército, él se asigna la responsabilidad” por la suerte “de aquellos que están” en una “peor situación” económica “en el país”. Se trata de un “caso grave de extralimitación” de funciones, “volviendo a asignarse un rol que los militares ya se asignaron en la historia reciente”, alertó el académico.

A continuación, repasó las diferentes respuestas del sistema político a los hechos desencadenados por la conducta de Manini. En este sentido “no todo fue igual”, diferenció Canzani, mencionando las posturas correctas de Ernesto Talvi y Pablo Mieres en defensa de la actuación constitucional del presidente Vázquez y también las reacciones de los principales referentes “del Partido Nacional”, entre confusas y favorables al insubordinado.

“Manini dice que no hay que volver al pasado pero habla de enemigos” y además “reivindica cosas sobre las que dice no tener conocimiento”, señaló el columnista. Asimismo, indicó, “es absolutamente falso que no vivimos la dictadura” quienes hoy tienen mediana edad, como pretende Manini. “La vivimos” y “no podemos decir que no influyó” muy negativamente hasta hoy día en la sociedad y en centenares de miles de uruguayos aún vivos.

Las aseveraciones del militar destituido representan “una falta de respeto muy grande para una porción de la población”, fustigó el analista, quien expresó su estupor ante la falta de respuestas claras y firmes en un sentido condenatorio por parte de la mayoría del sistema político, que parece no advertir la gravedad de los hechos.

“Las instituciones se debilitan y degradan cuando se va corriendo la frontera de lo que se le permite decir y hacer a los actores”, y eso “vale para todos” pero “especialmente para las Fuerzas Armadas” por su conducta reciente y, a juzgar por algunos acontecimientos, también presente.

A continuación, contextualizó estos acontecimientos en el marco de “un fenómeno de retorno al pasado” visible actualmente en muchas regiones occidentales, como ocurre “en España con el franquismo”, entre muchos otros países.