Canzani: Daniel Martínez no tiene una mayoría tan clara en el FA y esto plantea un desafío muy importante

En su columna semanal en M24 el sociólogo Agustín Canzani analizó las elecciones internas del domingo pasado y a la luz de sus resultados proyectó los desafíos abiertos para cada partido y candidato presidencial.

Canzani contextualizó la instancia recordando que “en general las internas han generado microclimas que no necesariamente se mantuvieron después”. Las de este domingo 30 fueron unas “internas de participación importante (…) de una alta participación” ciudadana considerando su obligatoriedad “para los partidos pero no para los electores”.

Ejemplificó la valoración apuntando que “en algunas democracias occidentales la participación voluntaria está en el entorno del 60%”.

En las cuatro internas anteriores realizadas aquí, “en general ha pasado que los partidos tradicionales votan bien” mientras que “el Frente Amplio (FA) en general vota menos” y esto último sucede “con o sin competencia” interna real. Entonces, “en ese sentido nada parece haber cambiado”.

En esta ocasión “el Partido Nacional (PN) tuvo una cantidad de votos muy importante”, del orden de “40.000 más” que en junio de 2014; “el FA tuvo una cantidad menor”, de aproximadamente “40.000 menos” que entonces; en tanto que “el Partido Colorado (PC) tuvo una votación claramente mejor” que la precedente, obteniendo “45.000 votos más” que hace 5 años.

En las precandidaturas, el PN “tuvo competencia importante” tanto en la edición “anterior” como “ahora”, aunque esta vez la tuvo “con un aliciente: un ´intruso político´ que activó especialmente a la militancia” blanca.

El PC, “competencia atractiva en 2014 no la tuvo” y en cambio sí “la tuvo ahora, sobre todo al final” de la campaña con la consolidación del economista Ernesto “Talvi” como figura “desafiante”.

El FA “tuvo competencia” pero “no” una competencia “dura”, resultando que “votó claramente peor” que en 2014 sin que aún esté claro “por qué”.

Entre junio de 2014 y el pasado domingo, el PN bajó de 47,9% a 46,4%; el PC creció de 16% a 18,8%; y el FA cayó del 34,6% al 26,4%.

Entre los “votos en blanco, anulados y otros partidos sumaron 1,5%” en la interna anterior, opciones que este domingo acumularon “8,4%”. Dado que “básicamente el voto en blanco y los anulados no crecieron, hay un 7% de votos” que fueron a “otros partidos que prácticamente no tenían internas”.

Es así que “aparecen partidos pequeños que marcan” presencia, explicando cómo es que “el FA perdió posiciones pero no necesariamente ganaron los partidos tradicionales” sino que cosecharon “los partidos nuevos”.

El director de la Fundación Liber Seregni registra así “un fenómeno” de “cierta fragmentación del apoyo político” de la ciudadanía.

Y si bien “el FA está muy bajo en las encuestas respecto a la elección anterior”, el domingo “no movilizó tan mal a su electorado”, tal como el PC y el PN también “movilizaron” bien a sus electores.

Asimismo, como ocurriera “en 2009 y en 2014, el día después y la semana posterior” a las internas “era protagonizada por el PN” en el circuito mediático, es decir lo mismo que se verifica desde el domingo 30 de noche.

“Hoy el momentum lo tienen tres actores: Lacalle Pou, Talvi y Manini, pero no lo tiene el FA, que tiene que ser consciente” de ello para poder “remontar un clima en el que el viento en la camiseta viene para otros”.

La fórmula presidencial definida por Lacalle Pou genera un “impacto” porque “Argimón” es una figura “interesante” al efecto, tal como también lo es “Talvi”, al menos potencialmente.

A veces “las fórmulas y la Vicepresidencia tienen una función de complementación (…) hacia adentro del partido”; otras veces “pueden tener una función de tipo electoral” proyectando al partido hacia afuera; “y también” pueden ser herramientas para “reforzar aspectos de la candidatura presidencial que no están presentes”, como sería el caso de Lacalle Pou.

“Beatriz Argimón tiene dos características” que la hacen interesante para las necesidades del PN y su actual candidatura presidencial. La primera es ser “mujer” y “no” mujer “nueva” en la lid, condición que “le suma al elenco” más cercano “a Lacalle” donde destacan personas que “no son políticos” como “Pablo Da Silveira, Azucena Arbeleche, Pablo Bartol”; la segunda característica es “agregarle a Lacalle Pou ciertas características no tan marcadas” en él, como la capacidad de “poder ir a conversar con otros”.

Por el contrario, “para el FA es un desafío la fórmula”, asunto en torno al cual “hubo una desatención importante” en el oficialismo referida a “cómo esto se iba a resolver”. No obstante, “tiendo a pensar que no cambia” la competitividad del FA como sí pueden determinarla “otros desafíos”, por ejemplo “fortalecer su candidatura presidencial” puertas adentro.

Este desafío deriva del registro de que “Daniel Martínez no tiene una mayoría tan clara” en la interna frenteamplista, por lo que generarla es ya “un desafío muy importante”. “Daniel Martínez tiene que transformarse en una persona con más predominancia” entre el frenteamplismo, resumió.

Un “segundo” desafío consiste en que “el FA tiene que definir un elenco político con referencias” temáticas, establecer “quién o quiénes hablan por el FA cuando hay un debate” sobre tal o cual asunto, designar a “los escuderos y escuderas del candidato presidencial”. “Acá la fórmula puede tener una función”, son “cuatro o cinco temas en que esto debe ocurrir”.

Como “tercer aspecto” mencionó “la agenda” para marcar la cancha hacia octubre, siendo que “en esta campaña” hacia las internas “se discutieron tres temas puntuales y uno general”, ninguno colocado por el FA.

Los tres puntuales fueron “los 100.000 puestos de trabajo de Sartori (…) la reforma constitucional de Larrañaga (…) y la tarjeta Medic-Farma” también de Sartori, en tanto que “el cuarto punto genérico” fue el ´dilema´ “Frente o no Frente, sobre la idea de cuál es el legado que deja el FA”.

De ahí que “en estos cuatro temas”, con vistas a octubre, “puede el FA empezar a marcar la agenda, tiene que marcar agenda”. “Esto marca la cancha”, es decir “bajar a tierra” cada tema con iniciativas concretas.

Como “cuarto gran desafío” del oficialismo ubicó “cómo funciona la interacción gobierno-FA en lo que resta de la campaña”, advirtiendo que hubo “sucesos recientes en que esto no funcionó demasiado bien”. Se trata de “articular de la mejor manera posible lo que queda de gobierno”.

Canzani adelantó que “la oposición (…) va a insistir bastante” con la idea de que el país precisa “un gobierno de coalición” que reemplace al FA. Describió las debilidades de la oposición hacia la campaña y apuntó que “quizá las elecciones se empiezan a parecer más a la que tuvimos en 1999”.

“El FA está debilitado, tiene que recuperar posiciones y va a enfrentar la elección más difícil desde 1999”, entonces “no tiene que hacer lo que hizo hasta ahora” sino “utilizar sus recursos de manera decidida y coordinada”.

Exceptuando el haber desplegado una campaña interna sin rispideces y en buenos términos entre sus precandidatos y sectores, el FA no produjo ningún logro ni avance partidario en el curso de la misma, apuntó.