Canzani: además de comparar con el pasado, el Frente Amplio debería comparar con el costado, con lo que está pasando en Brasil y en Argentina

En su columna semanal en M24 el sociólogo Agustín Canzani se refirió a tres dimensiones de la campaña electoral en las que entiende se irá definiendo el desenlace del último domingo de octubre, según cómo las aborden y desarrollen los candidatos, sus equipos y sus elencos políticos.

De esos “tres grandes planos” alrededor de los que “empieza a disputarse la elección”, el primero es “el comparativo”, expresado en “la dimensión gobierno-no gobierno”. Esto es una “cuestión comparativa de toda campaña” que gira en torno al eje argumentativo “cómo estábamos-cómo estamos”, que concierne claramente a “los logros” cotejables y a “qué hicieron” unos gobiernos y otros en sus respectivos mandatos.

Si bien “se supone que los datos objetivos construyen la realidad”, en el devenir social y político “estos no son los únicos” datos que la construyen porque en el medio “hay una disputa política” y de otros órdenes, que remite a “cómo se ve lo que pasó” y no tanto a lo que efectivamente pasó.

“El gran desafío aquí para el Frente Amplio (FA) es ver con qué se compara” y en este aspecto Canzani consideró que en el campo del oficialismo se “ha abusado a veces un poco de comparar con el pasado”. Ese pasado “es un poco lejano” para vastos sectores de “la población”, o sea que para mucha gente “lo que pasó, pasó” y esto significa que muchos cambios “son cuestiones que están incorporadas”.

Al mismo tiempo, “para otras personas ese pasado no tiene siquiera una representación efectiva”, especialmente para muchos jóvenes, al punto de que “el 80% de los nuevos votantes en esta elección” eran escolares o estaban en edades cercanas a la escolar cuando el país estaba en crisis.

En función de todo eso, “además de comparar con el pasado, el FA debería comparar con el costado”, esto es “lo que está pasando en Brasil y en Argentina”, con la cuestión “económica” en el vecino del Plata y con “el funcionamiento democrático” y el orden “institucional” en el caso brasileño. O sea, contrastar “cómo están otros y por qué otros están así”.

“La segunda dimensión” referida por el director de la Fundación Liber Seregni es “la confrontativa”, ineludible en virtud de que “la política implica conflicto, implica confrontación” y de suyo “tiene un elemento calificador” del adversario que es “central” en toda puja por vencer.

El punto a definir aquí es “si los estereotipos son calificadores o descalificadores”, por ejemplo “qué se entiende por neoliberalismo”, precisión que constituye “el gran desafío del FA si quiere enfrentar a Talvi”, es decir “identificar cuáles son sus características neoliberales” y en esto “lo mismo diría sobre Lacalle Pou”, indicó.

“El tercer plano” analizado por el columnista es “el propositivo”, que se relaciona a “un conjunto de ideas-fuerza” del que se deriva un “desafío” concreto en dos áreas temáticas, que son “seguridad pública y convivencia” por un lado y “economía (…) y trabajo” por el otro. Canzani puntualizó que “los temas centrales que van a definir el voto son cuatro o cinco”.

De cara al abordaje de los tres planos señalados y de los debates temáticos en general, “el FA tiene un plus” respecto de toda la oposición y es el de “los elencos políticos”, que son capaces de “influir”, además de los propios candidatos, “en la discusión y en la agencia pública”.