Brasil y Argentina, ¿un choque inevitable?

En aproximadamente un mes Argentina tendrá un nuevo ejecutivo de la mano del ahora opositor Alberto Fernández. Su gobierno deberá enfrentar importantes desafíos a nivel local pero también lidiar con situaciones complicadas con sus dos importantes socios comerciales de la región: Chile y Brasil.

Con un panorama interno ya de por sí complejo por el aumento de la pobreza, la caída del empleo y el empuje inflacionario registrado en los últimos años, el próximo presidente de Argentina, Alberto Fernández, asumirá este 10 de diciembre con una región convulsionada.

Particularmente preocupa al Gobierno entrante lo que pasa en Chile porque es el país con el cual tiene, desde hace años, la balanza comercial más favorable de entre 1.000 y 1.500 millones de dólares al año.

“En términos políticos no hay gran problema porque hay una historia de buen vínculo”, dijo a Contante y Sonante el economista argentino, director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI, Miguel Ponce.

Pero el gran problema es Brasil, que para Argentina es el principal socio comercial.

“El nivel de escalada que está habiendo en términos diplomáticos no tiene parangón”, dice el entrevistado.

La tensión comenzó cuando el presidente del gigante sudamericano, Jair Bolsonaro, dijo que el gobierno de Fernández pondría en riesgo el Mercosur. El mandatario brasileño no se quedó allí sino que dijo que los argentinos “votaron mal” y ya anunció que no asistirá a la asunción del nuevo mandatario, rompiendo así una tradición de décadas.

En este caso el conflicto es más de carácter ideológico pero puede trasladarse rápidamente al plano comercial entre los socios mayoritarios del Mercosur. Además de ser el principal socio en muchos rubros, Brasil representa el principal mercado para la manufactura industrial argentina, un sector clave para la reactivación de su economía.