Beto Almeida, periodista brasileño: Bolsonaro no tiene otra propuesta que destrozar a la economía

Entrevistado en InterCambio el periodista brasileño Beto Almeida, habló de la situación política en el gigante vecino a partir de la publicación por la Red Globo de una información que vinculaba al presidente, Jair Bolsonaro, con el asesinato de la concejal carioca y activista social Marielle Franco.

Almeida informó que “la Red Globo hizo anoche una suerte de recule” producto de que la versión “del portero” según la cual vio ingresar a un acusado del crimen a la residencia familiar del mandatario, “tenía una falsificación” o bien un error relacionado a una confusión con el número de puerta de la edificación. “No se puede comprobar” aquella versión “porque aparecieron los audios” que la desmienten, puntualizó el reportero.

Explicó que “el telón de fondo” del asunto es que “muchos sectores” influyentes que “apoyaron a Bolsonaro” a acceder a la Presidencia, ahora “están en franca oposición (…) como Globo (…) que no está recibiendo la pauta publicitaria” habitual del Estado federal. Parte de esa pauta está siendo asignada al pool mediático de las iglesias evangélicas y neo-pentecostales aliadas al presidente y al entorno de su gobierno.

Como consecuencia de la publicación por Globo de dicha versión, “Bolsonaro ya dijo que no renovará” la licencia de emisión de la poderosa cadena informativa “si no está todo correcto” en material legal y formal. Pero claramente se sabe que “son renovaciones políticas” y no técnicas.

En Brasil “hay una industria electrónica de iglesias” que abarca “muchos canales, muchas emisoras” y simultáneamente “hay una determinación de Bolsonaro de debilitar (…) y acorralar a la Red Globo, políticamente y financieramente”, explicó Almeida.

En ese intríngulis de intereses que ahora opone al mandatario y a la cadena, otro capítulo es el conflicto por la sucesión presidencial entre Bolsonaro y el gobernador del Río de Janeiro, quien está involucrado en el manejo de la controvertida versión sobre la supuesta autoría intelectual del asesinato.

“Pero la información del portero no se confirmó” y en cambio produjo una consecuencia más negativa alrededor del caso, al derivar en una decisión ejecutiva de traspasar la investigación del crimen desde la órbita de la justicia estadual carioca hacia el ámbito de la justicia federal nacional.

Ello implica “un control del ministro” de Justicia, “Sergio Moro sobre la investigación”, explicó el entrevistado, con lo que “el oposicionismo del gobernador de Río” a Bolsonaro “trajo más inseguridad” en torno a la investigación. Ahora “será la Policía Federal” la institución a cargo.

El cuadro social y político es extremadamente complejo y delicado, y como parte de esto “la semana que viene” habrá una resolución “muy decisiva del Supremo Tribunal Federal” (STF) en cuanto a “si debe respetar la Constitución o no”, adelantó Almeida con ironía.

Es que el expresidente y líder nacional “Lula” espera se reconozca “su derecho a esperar en libertad” una sentencia definitiva “porque tiene un recurso” de apelación presentado y “que nunca fue juzgado” por el STF.

“El entorno es muy complicado para Bolsonaro porque no tiene otra propuesta que destrozar a la economía”, pero sus planes y declaraciones operan contra los intereses de importantes sectores de actividad que quieren comerciar y desarrollarse, hacia el mercado interno y hacia el exterior.