Bermúdez acusó a los empresarios de la salud de preocuparse únicamente por sus intereses desconociendo derechos de trabajadores y usuarios

La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) realizó esta mañana una conferencia de prensa para denunciar, una vez más, la intransigencia patronal expresada en la negativa a lograr acuerdos en condiciones laborales y en las nuevas categorías, intentando vaciar de contenido los Consejos de Salarios.

“Esta política adquiere un tono más significativo ya que el escenario donde estamos negociando – dicen los trabajadores – es en plena campaña electoral, y donde las Cámaras Empresariales intentan jugar a favor de sus intereses y de quienes en el plano político los representan, que son los partidos tradicionales”.

En ese contexto los trabajadores de la salud decidieron una movilización que consiste en un paro para el día jueves 25 de 8 a 15 horas con acto a las 11hs en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) denunciando lo que califican como “provocación, donde la intransigencia patronal intenta empujar a todos los trabajadores de la Federación a tomar medidas más drásticas, con el fin de exponernos ante la opinión pública y así justificar su política de negar a la organización sindical” – dice la FUS.

Info24 se comunicó con el dirigente del sindicato de la Salud, Jorge Bermúdez, que explicó por qué se llega a esta instancia de movilización.

En un pasaje de la entrevista Bermúdez se refirió a la compactación con lo que ameritó una consulta de nuestra parte respecto al alcance de ese concepto.

El dirigente sindical explicó que en la actualidad los trabajadores de las áreas asistenciales tienen un régimen de 36 horas semanales que se organizan en 4 jornadas laborales y un descanso, o 6 jornadas y un día libre. La FUS entiende que para una mejora asistencial este régimen debería ser de 30 horas de trabajo y dos jornadas libres.

Por el contrario los empresarios proponen la compactación, es decir mantener las 36 horas de trabajo pero en 3 o a lo sumo 4 días de trabajo, con lo cual se llegaría a jornadas de 9 o 12 horas, sin tener en cuenta el perjuicio que esto implica para trabajadores y pacientes.

Bermúdez explicó que esta es una política que se aplica en Chile, modelo al que algunos candidatos de nuestro país colocan como modelo de un eventual gobierno.