Arismendi: hay que tener un compromiso muy fuerte con la democracia como hizo Tabaré para volar al generalato

Entrevistada en InterCambio la titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Marina Arismendi, reflexionó sobre las decisiones del Presidente Tabaré Vázquez respecto de las Fuerzas Armadas y habló sobre la labor del Mides apuntalando a la población más vulnerable y garantizando derechos.

Arismendi contó que al conocer las resoluciones del Presidente de la República de desplazar y pasar a retiro a gran parte del generalato del Ejército y enviar al sistema de justicia algunas revelaciones de los últimos días acerca de crímenes de Lesa Humanidad perpetrados durante el Terrorismo de Estado, se dijo a sí misma: “´bueno, este es mi Presidente´, volví a ratificar el gran respeto que le tengo por toda su trayectoria, pero además en temas como éstos”.

Es que ya “en el primer gobierno” del Frente Amplio (FA), al hacerle al mandatario “una consulta” de sesgo judicial por el caso de la docente comunista asesinada en la tortura en 1974 Nibia Sabalsagaray, “si entraba” o no “en el artículo cuarto” de la “Ley de Caducidad”, Vázquez “nos comunicó que él no sabía, que no se sabía (…) por lo tanto él pasaba eso (al sistema de justicia) para que se investigara” sin esperar respuestas técnicas.

Desde el primer gobierno del FA “sentí que estaba (…) en un momento histórico (…) después tuvimos momentos muy estremecedores” con “la aparición” de los restos óseos de los luchadores Ubagésner “Chaves Sosa”, Fernando “Miranda”, “Julio Castro”, destacó la ministra.

A continuación caracterizó que “éste es un momento muy complejo”, en el que “una vez más actúan civiles y militares” y en el que “hay que dejar que se actúe, se investigue y se llegue hasta el hueso” de la Verdad con vistas al avance en la Justicia. Tanto Nino Gavazzo como Jorge Silveira y sus pares represores “son todos personajes de triste memoria” y no sólo durante la dictadura sino también “en democracia”, ya que Roberto Gomensoro, por ejemplo, fue asesinado en la tortura “en marzo de 1973”, antes del Golpe.

Estamos en un escenario regional “muy complicado, Estados Unidos está muy complicado, Europa está muy complicada” y en ese contexto “hay personajes como éste (Gavazzo) que juegan determinados papeles”. Por lo tanto “hay que tener un pulso muy claro, muy firme” así como “un compromiso muy fuerte con la democracia” para actuar “como hizo Tabaré”, es decir “volar a todo el generalato” y al mismo tiempo “ponerse a disposición” del Poder Judicial. “Él asume eso: que el más responsable es el más responsable”, todo lo cual “está muy bien y nos hace bien a todos”.

Consultada por el posicionamiento de los partidos políticos y líderes de la oposición, Arismendi reconoció que “pensé que iba a haber un pronunciamiento” extendido y nítido “de respaldo” al Presidente de la República desde todos los partidos y líderes políticos, “una respuesta cerrada respecto al sistema democrático, a la Justicia, a los Derechos Humanos” en vez de “jugar a la campaña electoral” como han hecho en estas horas casi todos los sectores y líderes opositores, lamentó.

Después la entrevistada abordó los cuestionamientos, críticas y ataques opositores y mediáticos al trabajo del Mides que derivaron en el planteo del diputado del Partido Nacional Martín Lema de crear una comisión investigadora parlamentaria al respecto, iniciativa que ayer martes 2 de abril fue rechazada por la mayoría de integrantes de la Cámara.

“Fue muy contundente tanto el diputado (Óscar) De Los Santos” en su intervención “como el diputado (Gerardo) Núñez” en la suya al desestimar por falta de elementos la iniciativa del parlamentario blanco.
Arismendi ejemplificó en ese sentido que “a veces la observación del Tribunal de Cuentas dice: ´por el artículo tal´”, refiriendo “por ejemplo” al dinero para pagarles “los boletos” de ómnibus a jóvenes participantes del “programa Jóvenes en Red” para que vayan a “presentar un currículum” a un posible empleo, a una consulta “médica” o a una actividad cultural. Muchas veces “no tienen” dinero “para volver (…) ni nada (…) entonces pagamos los boletos”, ratificó.

Explicó que “tenemos sentadas en el Ministerio a dos personas” profesionales de otras áreas del Estado que realizan el control diario de gastos, “que hacen la ´intervención preventiva del gasto´” y que por ejemplo “en este caso decían: ´no corresponde el objeto´”. Entonces las autoridades del Mides “tuvimos que explicar” el destino de esos pesos para el transporte y mientras tanto “les seguí pagando” el ómnibus porque “tengo una misión que cumplir”, puntualizó.

Si esos jóvenes “tienen que ir a presentar un currículum” y se pretende que no lo hagan “porque el gasto está observado (…) yo lo reitero” en virtud de que “la Ley me lo permite”. De hecho “el fiscal dijo lo que estoy diciendo yo” pero además lo hizo “con elementos jurídicos”. La jerarca contó que “nos denunciaron ante el (Juzgado de) Crimen Organizado por ´abuso innominado de funciones´” pero eso no dio resultado porque “el fiscal Pacheco dice que no hay delito” ya que “la Constitución nos ampara”.

“Es absurdo (…) y hay otras cosas absurdas” como la objeción a contratar “guarderías” infantiles privadas cuando no hay cupos en las públicas. “Se dice que tendríamos que llamar a licitación” para adjudicar a privadas cuando los niños “no tienen lugar en el CAIF” de su barrio. Eso “dice el diputado Lema”, lo cual “es un poco absurdo” porque “esos niños tienen derecho” a asistir al sistema educativo sin quedar rehenes de factores administrativos, de móviles partidarios o de ruidos mediáticos.

Añadió que después se propuso abrir “un registro” de guarderías privadas para adjudicar cupos en estos casos y en el Mides lo valoraron como “una buena idea. Lo hicimos y dejaron de observarnos”, apuntó.

Más adelante en la nota Arismendi historió cómo se viene trabajando desde el primer gobierno frenteamplista para facilitar y promover la superación de las situaciones de calle. Explicó la diversidad de casos y problemáticas abordadas desde 2005, cuando predominaban “familias”, “mujeres” solas y “con niños” y “bandadas de niños” solos entre quienes vivían en las calles.

Describió las características “del flujo” de personas que va cambiando en el tiempo conforme a la superación y resolución de muchos casos y tipos de problemas y al surgimiento de otros con “rasgos” sociales diferentes. Hoy día “mujeres y niños no tenemos en la calle” sino que predominan “varones adultos (…) lo que tenemos es varones, hombres, jóvenes” que suelen presentar “consumo problemático de sustancias, alcohol, mucho alcohol”, problemas y trastornos psíquicos, muchos de ellos “salidos de la cárcel”.

En cualquier caso, “lo que prima es el derecho” de la persona al uso “del espacio público” ya que no están incurriendo en ningún delito sino simplemente viviendo allí por no tener casa ni ingreso ni inserción.

Pero al mismo tiempo sucede muchas otras veces que “el camión de la Intendencia vino” a desarmar “campamentos” callejeros “y se llevó todo” lo que tienen consigo las personas que los armaron, pero “al otro día los tenemos con colchones nuevos” e instalados otra vez. “Ahí tenemos otra cosa y tenemos que ver qué es”, advirtió la secretaria de Estado.

Añadió que también muchos “vecinos” ayudan con “comida” y enseres a quienes están viviendo en la calle o “les pagan una pensión” para que al menos duerman una noche sobre una cama y bajo techo.