Argentina: “Es muy fuerte lo que están haciendo la Iglesia y los grupos antiderechos, cometiendo delitos y los gobiernos no están haciendo nada”

Entrevistada en InterCambio la periodista argentina Natalia Arenas, editora del medio digital Cosecha Roja, Red de Periodistas Judiciales de América Latina, habló sobre el caso de la niña tucumana violada por la pareja de su abuela que pidió al menos 8 veces que le hicieran un aborto, solicitud que le fue negada por los médicos del Hospital, que le practicaron una cesárea.

Arenas puntualizó que “la explicación” de lo ocurrido allí es consecuencia directa de “la situación general que se está viviendo en Argentina con respecto al aborto”. Refirió en este sentido al proceso parlamentario en torno al Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que ha tenido traspiés para su aprobación, dificultades por las que ha “recrudecido” la ofensiva de los grupos antiaborto.

La niña de 11 años de edad “llegó hace 30 días a un hospital de Tucumán” contando qué le había pasado y pidiendo se le practicara un aborto. “La madre hizo la denuncia” acto seguido pero de todos modos, a la víctima “se le negó por lo menos 8 veces” la solicitud y el embarazo siguió su curso.

La negativa fue sostenida por casi todos los médicos del lugar, aun sabiendo que “no” hubo “consentimiento” en la penetración que produjo el embarazo porque la niña les explicó haber “sido violada”, y sabiendo asimismo que “tiene derecho a pedir la interrupción del embrazo” por estar originado en una violación conforme a una Ley vigente “desde 1921”.

“Nada funcionó como debió haber funcionado” en un caso desgarrador alrededor del cual, además, “hay una persecución ideológica y material” que incluye “amenazas de muerte” contra los pocos médicos “que no son objetores de conciencia”, alertó la entrevistada.

La mayoría de los profesionales de la Medicina de ese Hospital se declararon objetores y dejaron que pasara el tiempo, más de un mes, hasta que “decidieron hacerle una cesárea, que es un parto” de la criatura no deseada por la víctima.

Eso se le hizo “a una nena que la mantuvieron prácticamente presa” en el Hospital, que también fue objeto de reiterados abordajes invasivos por la Policía para recabar datos de ella, su familia y su peripecia, y que además fue víctima de “un obispo” de la diócesis tucumana que “sí” habría cometido un delito al publicitar el nombre de la víctima, denunció Arenas.

“Todo lo que se hizo fue una violación y una vulneración de derechos de esta niña de 11 años”, aunque lamentablemente se inscribe en “una situación que se está viviendo no solamente en Tucumán” sino en todo el país desde 2016. “Hace un mes y pico pasó lo mismo en Jujuy” con una niña “de 12 años” en otro episodio con ribetes trágicos, recordó.

La periodista apuntó contra la Iglesia Católica y las congregaciones evangélicas antiabortistas y antiderechos. “No solamente quieren negarnos nuestros derechos sino además arrebatarnos los derechos que ya tenemos”, como la citada Ley de 1921 que habilita el aborto en casos de violación.

“Es muy fuerte lo que están haciendo la Iglesia y los grupos antiderechos (…) el nivel de locura que está manejando esa gente. Es increíble, están cometiendo delitos, y que el gobierno, que los gobiernos no estén haciendo nada, es temerario”, disparó.

Tras denunciar en la misma dirección el papel que están jugando muchos grandes medios de comunicación y periodistas, Arenas dijo que todo lo sucedido en este caso “me asusta, porque son capaces de cosas terribles”.