Argentina: «Alberto Fernández va a tener más votos que Cristina en 2011, cuando sacó 54%»

«Todos los indicadores sociales y económicos en Argentina son negativos y en los últimos 18 meses empeoraron. Esto me hace pensar y creer que no habrá apoyo para el presidente Macri más allá de 30%, lo que haría que Alberto Fernández gane con más de 55% de los votos», dijo a Sputnik Agustín Romero, doctor en Ciencia Política.

Son casi 34 millones las argentinas y argentinos que este domingo 27 irán a las urnas para elegir presidente, vicepresidente y la nueva conformación parlamentaria. Seis son los candidatos que buscarán convertirse en el mandatario del período 2019-2023.

Sin embargo la atención se terminó concentrando cada vez más en dos de ellos, en un proceso de polarización progresivo alimentado por la crisis social y económica que sacude al país.

Mauricio Macri, que busca la reelección con la alianza Juntos por el Cambio, marca entre 30 y 33% en las encuestas, muy por detrás del opositor Alberto Fernández (Frente de Todos), que muestra una intención de voto superior a 50%. Si vota por debajo de ese porcentaje pero por arriba de 45 y le saca 10 puntos al actual mandatario, también será proclamado este domingo como el próximo presidente.

La oferta electoral se completa con Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores; Juan José Gómez Centurión, por el Frente NOS; y José Luis Espert, por el Frente Despertar. Según las encuestas, los tres recogen una intención de voto inferior a 3%.

El tercer postulante, el exministro de Economía Roberto Lavagna (Consenso Federal), llegó a superar en intención de votos la barrera de los 10%, pero sobre el cierre de la campaña cayó a 9%.

Creer o reventar

«Técnicamente en política no podemos decir que no hay imposibles, pero para mí es altamente improbable que el resultado sea diferente», indicó Romero al comentar el multitudinario cierre de campaña del macrismo en Córdoba y el aire triunfalista del oficialismo para cambiar la tendencia.

«Creo que Alberto Fernández va a ser el próximo presidente de la Argentina, incluso me atrevería a decir que la diferencia va a ser mayor todavía», que la que le están otorgando los sondeos de opinión pública.

El doctor en Ciencia Política también consideró que incluso puede superar la mejor votación de la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015).

«Yo creo que va a sacar más votos que Cristina en 2011, cuando sacó 54%. Creo que va ser un número similar o superior», consignó. En caso de que así se diera el resultado, Fernández sería el presidente más legitimado por el voto popular desde la recuperación democrática en 1983.

Ciclo histórico
-1983. Raúl Alfonsín: 51,75%
-1989. Carlos Menem: 48,51%
-1995. Carlos Menem: 49,94%
-1999. Fernando de la Rúa: 48,37%
-2003. Néstor Kirchner: 22,25% (Menem retiró la candidatura y evitó perder en balotaje)
-2007. Cristina Fernández: 45,28%
-2011. Cristina Fernández: 54,11%
-2015. Mauricio Macri: 51,34%

Razones sobran

«Si tomás indicadores como pobreza, indigencia, desocupación y cierre de fábricas, por mencionar cuatro, son absolutamente negativos. Argentina no crece desde los últimos cinco años, con lo cual habría poco o nada que lleve a pensar que Macri tiene elementos a su favor» para revertir la debacle electoral.

Romero destacó que «sí hizo una reunión muy exitosa del G20 en Argentina», aunque en materia de retorno político o económico «no trajo aparejado absolutamente nada». «Desde el punto de vista de las inversiones que tanto sostuvo que iban a venir, no solo no hubo lluvia de inversiones, sino que directamente no hubo», agregó.

Desde su perspectiva, el presidente argentino «se equivocó en darle un gran protagonismo a su alianza con EEUU y no darle la misma magnitud a Rusia y China, cuando la verdad es que quienes habían invertido en obras grandes de infraestructura o habían hecho compromisos para hacerlo habían sido, justamente, estos dos países».

El también docente en las carreras de Relaciones Internacionales en diversas universidades argentinas, consideró este enfoque como una contradicción relevante para su gestión. Más aún cuando en 2015 había asegurado que desideologizaría la política exterior para diferenciarse de lo que a su entender había hecho previamente el Gobierno de Cristina Fernández.

«Darle de alguna manera un rol terciario o más abajo a China y Rusia, esa falta de acercamiento, es un punto de vista ideológico, justamente lo que no iban a hacer», recordó el cientista político.

Por el contrario, consideró que de llegar a presidente, «Fernández apostará a diversificar la política exterior porque es lo que que precisa Argentina para los próximos cuatro u ocho años».

«Tener una política exterior pragmática, que sirva a los intereses argentinos, no que sirva para alinearse a un potencia extranjera cualquiera sea ella. Los intereses nacionales hoy están vinculados absolutamente con todos los polos de poder, con Rusia, EEUU y China», señaló.