Aníbal Pereyra: ¿Qué sociedad queremos construir si nada nos alcanza?

En su columna semanal en M24 el Intendente de Rocha, Aníbal Pereyra, se refirió a la creciente insatisfacción social que lleva a naturalizar velozmente los logros casi hasta el punto de desmerecerlos, y convocó a valorar cada uno de estos y a sentirse parte de una construcción ciudadana y colectiva.

Reflexionando en torno a la comprobación de que “siempre la historia tiene algunos elementos que nos ayudan a comprender los fenómenos del hoy”, Pereyra contó que ha estado “leyendo un trabajo de un historiador” rochense en el que el autor aporta significativos “datos de la Plaza Independencia de la ciudad de Rocha”.

Allí se remite a “hechos que impactaron hace 200 años”, cuando “la Plaza no era lugar de convivencia, no era lugar de concurrencia” popular a diferencia de los usos y costumbres ya desarrollados en el siglo 20. Como por ejemplo “allá por los años 2000”, cuando la misma Plaza “sirvió como lugar de campamento para los funcionarios municipales que estaban en huelga de hambre porque estaban 7 años sin cobrar”, graficó.

Pero si bien entonces ese sitio llevaba seguramente muchas décadas e incluso más tiempo siendo un espacio público de uso masivo, todavía “era una plaza oscura” respecto de la cual “los vecinos decían que no era lugar de congregación”, recordó.

Ya entrada la segunda década del siglo 21, la Plaza Independencia de Rocha “fue reformada”, esto se hizo “hace pocos años” y “hoy es un gran punto de actividad ciudadana”, destacó el Intendente, agregando al respecto que “quien escribió el libro decía algo así como: ´nuestras sociedades modernas, hoy, han perdido la capacidad de asombro´”.

Y es que “la capacidad” de sentir “impacto” que las personas tenían hace apenas algunos años y más aún en la época abordada por el autor, actualmente “no se nota. Y cuando se genera el impacto, no necesariamente siempre se puede entender como positivo”, reflexionó.

Ante la realidad de “ese síntoma de esta sociedad moderna”, resulta necesario tratar de que “las intervenciones” públicas y obras “vinculadas a la convivencia” tengan “siempre algo que nos impacte, que genere esa capacidad de asombro” y que “sirva para tener esos elementos de convivencia”. O sea, “valorar las construcciones” y acciones “que generan los hechos” y sus causas, el “porqué peleamos por sueños, por cambios”.

“Si no nos asombran los sueños por los cuales no queremos pelear, ¿qué sociedad queremos construir, si nada nos alcanza? Es un fenómeno que tenemos instalado, y los grandes responsables (…) de que eso no impacte para bien, son los que permanentemente están abogando por una sociedad mágica, donde todo es fácil y se resuelve a partir de las decisiones mágicas, automáticas”, apuntó el jefe del gobierno rochense.

Esa lógica de ilusión y pretensión de facilidad conduce a desarrollar “una sociedad del use y tire (…) donde nada, ninguna acción nos sirve, donde la insatisfacción es permanente, aunque logremos nuevas cosas nada nos satisface” y el centro de todo es “el consumo como batería que alimenta todas esas cuestiones”, lamentó el dirigente del MPP.

“Si no generamos con esas cosas nuevas el compromiso ciudadano para ser parte de esos cambios, no va a haber sueño posible que podamos alcanzar de una sociedad más justa”, resumió al respecto.

“Siempre tiene que estar la cabeza de sentirnos felices por pequeñas cosas”, propuso el columnista. “El mayor impacto tiene que ser generar una sociedad que conviva, que construya, y que valore con una mirada de compromiso conjunto”, indicó.