Aníbal Pereyra: nos instalan la visión de que el éxito es tener acceso a bienes materiales y esto nos genera una insatisfacción permanente

En su columna semanal en M24 el Intendente de Rocha, Aníbal Pereyra, habló de la importancia de la convivencia y la solidaridad para construir a cada paso una sociedad mejor, lo que requiere el compromiso de las personas en cada acto y no caer en la idea del éxito material de la vida.

Pereyra abrió su espacio de cada jueves reflexionando sobre “cómo” un colectivo social define sus “ejes programáticos”, por ejemplo los “objetivos que tenía nuestra sociedad” en determinado momento y “cómo esos programas” para transformarla “se construyen” entre quienes lo asumen.

Es así que en cada etapa del camino “las transformaciones” y las “nuevas realidades” que se edifican en la sociedad mediante un proyecto colectivo, “nos generan nuevas problemáticas” que a su vez activan “otros cambios”, cuya dirección y sentido dependen de actitudes y conductas cotidianas.

Por ejemplo, “la solidaridad” y su correlato colectivo expresado en “el compromiso ciudadano” por las cosas públicas en “Uruguay”, que ha sido “un país históricamente solidario” hacia adentro y fuera de fronteras.

“Pero a veces vemos cómo hay cuestiones que eran básicas en la convivencia” nacional y hoy son modificadas negativamente porque “nos instalan” en la cabeza la visión de que “el éxito es tener acceso a bienes materiales” y consiste en logros que “se miden en autos, casas, viajes”.

Esa perspectiva lamentablemente “nos genera una sensación de insatisfacción permanente”, un sentimiento de que “nunca nos alcanza” con lo que tenemos y “a su vez” ese transcurrir, “esa forma de vivir nos hace perder referencias de cómo llegar a esas cosas”, razonó el Intendente.

Y si bien “el esfuerzo” personal es un valor importante para ir hacia adelante, este se inscribe en “condiciones que exceden a lo individual”, por ejemplo los “aumentos salariales” y si éstos evolucionan “por arriba de la inflación” como en nuestro país o lo hacen por debajo, relación que depende de las políticas públicas y la acción social, es decir de lo colectivo.

“Somos individuos pero (…) las sociedades se construyen de manera colectiva” por la sencilla razón de que “dependemos unos de otros” y por esto mismo “la construcción colectiva es más sólida”, aunque la percepción inmediata nos haga sentir que cada logro o frustración obedece exclusivamente a nosotros mismos a título estrictamente personal.

De ahí la importancia de cuidar que “esa forma de vida” en sociedad y como parte de un todo mayor “no tenga un retraso” que lastime al conjunto, “porque lo cultural va retrocediendo” en la convivencia si eso sucede.

“No puede ser que nos acostumbremos a (…) tirar la basura fuera de un contenedor o a que se destruyan las cuestiones públicas”, graficó Pereyra su razonamiento, apelando a conductas diarias que hacen a la convivencia.

Del mismo modo puede ejemplificarse con “enojos” genéricos por “demoras” u “olores a pata” en centros de atención sanitaria o bien con molestias por pequeñas contrariedades en el quehacer diario, que son parte de la vida en sociedad y por ende no pueden ser causa de disconformidades generalizadas ni de conductas que vayan contra la convivencia más básica.

“Estas cosas nos tienen que interrogar todos los días” porque se torna muy difícil mejorar las condiciones comunes de nuestra existencia social “si en la cotidiana no estamos dispuestos a luchar por una transformación”, que necesariamente depende de lo que haga cada persona en cada pequeño acto.

“Eso hoy nos interroga como sociedad”, señaló el dirigente del MPP, recordando a continuación que “para eso no hay soluciones mágicas” así como “no hay un gobierno que te regale una cuota de solidaridad”. Sólo “hay una forma de construir que es insustituible”, lo que hace cada cual.

Es menester tener en cuenta en ese sentido que “hay cosas que no te las regalan ni caen del cielo: la convivencia tiene que ser un elemento central” de toda construcción “porque si no (…) se va desvirtuando”, alertó.