Aníbal Pereyra: Gestionar los recursos públicos debe hacerse con una visión que ponga en el centro las prioridades de la mayoría de la población

En su primera columna del año el intendente de Rocha, Aníbal Pereyra, reseñó la prolongada saga del endeudamiento financiero de Rocha desde la dictadura y durante los gobiernos departamentales de los partidos tradicionales, recordando que el actual equilibrio, orden y prolijidad administrativa y contable “no siempre fue así” sino que sucede desde 2005.

Pereyra explicó que el pasado “25 de enero la Intendencia hizo efectivo el último pago de las cuotas que se establecieron hace años en el Convenio con el Banco República” (BROU), firmado para ordenar “la deuda” que Rocha “iniciaba en el año ´79” con las “obras del canal 2 en el marco del Plan de Regulación Hídrica”, evento que tuvo lugar “en plena dictadura”.

“Posteriormente sucesivos gobiernos desde el año ´84” y “hasta principios de 2005 (…) generaron con dicha institución” bancaria estatal “una serie de endeudamientos”. De hecho, “también a principios del 2000” contrajeron un nuevo “endeudamiento relacionado con el crédito social para los funcionarios municipales”, quienes cubrían sus obligaciones mientras que el gobierno rochense de entonces no realizaba los aportes correspondientes.

Ese lamentable derrotero representa “una foto de cómo” durante “decenas de años se concebía la función pública”, una imagen de “cómo se utilizaban los recursos públicos y con qué filosofía” se administró “durante más de 3 décadas” a Rocha, “endeudándose sistemáticamente sin pagar un solo peso” por amortización de préstamos contraídos solo “para tapar agujeros”.

“Cuando asume la primera administración frenteamplista en 2005, con el compañero Artigas Barrios”, Rocha “tenía una deuda acumulada de 1.000 millones de pesos, superaba los 40 millones de dólares”, por lo que en forma urgente “había que empezar a generar criterios de buena administración, honrando las deudas para ir generando cierta credibilidad” hacia el Departamento atlántico entre las instituciones financieras de plaza.

“A partir de ahí” y junto con “los gobiernos nacionales” del Frente Amplio “se empezó a construir conceptos de gestión, de compromiso de gestión, que establecían para todas las partes compromisos” orientados hacia “el funcionamiento adecuado de las funciones públicas”, eliminando los malos hábitos de discrecionalidad y opacidad administrativa.

“Cuando asume ´el Chueco´ Barrios, la Intendencia ni siquiera estaba en los registros documentales que podían establecer cuál era la deuda que se había generado en todos esos años. No se sabía, la Intendencia no lo sabía”, evocó el intendente.

“Eso hoy contado puede parecer algo fácil, pero no fue tan fácil” y los integrantes del equipo de Barrios “fueron al BROU, que estableció cuál era la deuda” departamental. “Superaba los 10 millones de dólares con el BROU” solamente, “era algo impagable” pero “a la vez había que seguir funcionando, pagando los sueldos, (…) invertir, hacer obras”, describió.

“Se firmó un Convenio que fue favorable para las dos instituciones (BROU e Intendencia). Establecía empezar a pagar la deuda generada a partir del año ´84 (…) en cuotas anuales, y mensuales amortizando los intereses”. Asimismo “establecía que la deuda inicial del año ´79 se condonaba en la medida que se seguía pagando en forma cotidiana” la generada desde 1984.

“Y este 25 de enero, unos días antes del vencimiento de la última cuota, cumplimos en este proceso que significó más de 8 años ir pagando una deuda que para nosotros, más allá de una deuda”, implica “una concepción de cómo gestionar lo público, de cuál es el rol central de un gobierno, tanto nacional como departamental, que no se puede administrar con un concepto en el que manejo el dinero, el intendente de turno, como si fuera de él”.

Y es que en aquel largo periodo de discrecionalidad “no se pagaba lo primero que cualquier vecino es lo primero que paga: el agua, la luz, las deudas, que se tienen que honrar”, reflexionó. “Ser político era jugar con los recursos de los demás”, rememoró Pereyra.
“Vaya si habrá prioridades en estos 8 años para invertir en obras” y realizaciones “que impacten directamente en la vida de la gente”, en lugar de destinar dinero de los contribuyentes a “pagar clavos mal concebidos para financiar los berretines de los gobernantes” de aquella época. “Eso la gente lo tiene que saber”, aseveró el intendente.

“El eje de todo esto es entender que gestionar los recursos públicos” tiene que hacerse “con una visión” que coloque “en el centro (…) las prioridades de la mayoría de la población”, y de ahí la necesidad de recordar que “no todo lo que pasa hoy fue siempre igual”. “No fue siempre igual”, recalcó.

Hoy día “los recursos públicos en este Departamento están bien equilibrados, con una inversión planificada, con una definición en función del compromiso asumido por el gobierno y en un debate permanente con la ciudadanía en función de hacia dónde van los recursos, y esa línea se mantiene en función de que la población se involucra en estas cosas”, resaltó el dirigente del MPP.