Aníbal Gloodtdofsky: la radicalización de Talvi responde a que Lacalle tiene como primer ministro a Julio María Sanguinetti

Entrevistado en InterCambio el dirigente del Partido Colorado (PC) Aníbal Gloodtdofsky, criticó el derrotero político-ideológico de pos-dictadura de este partido histórico y explicó sus razones para no apoyar ni votar por la candidatura del presidenciable del Partido Nacional (PN), Luis Lacalle.

El entrevistado se reivindicó como “orgulloso Convencional Nacional” y también “Departamental” y como un “dirigente que ha estado en la lucha del Partido, que está y seguirá estando en la lucha del Partido” Colorado.
Destacó la histórica “fortaleza de los partidos políticos” en Uruguay y advirtió contra los factores desde los que “se fecundan” los debilitamientos y erosiones de los sistemas políticos en toda “América Latina”.

Lamentó que “el PC desde el retorno de la democracia ha estado bajo la sombra de dos árboles enormes” y “añosos” como los expresidentes de la República Julio María Sanguinetti y el extinto Jorge Batlle. Y “no suele crecer” nada hasta elevarse, bajo sombras tan anchas y extendidas, graficó.

Así fue que “se vio discontinuada” la emergencia de nuevas figuras coloradas de proyección nacional, al tiempo que aparecieron varias “interesantes afuera” del PC, analizó el exlegislador.

Evaluó también que tanto Pedro Bordaberry primero como Ernesto Talvi después, fueron “muy buenos candidatos pero totalmente desprendidos de una orgánica partidaria”, al punto de que en la campaña hacia las últimas elecciones internas fue virtualmente eliminada toda la simbología partidaria, por considerársela inconveniente. “Nuestros candidatos pos-dictadura no tienen vida partidaria”, criticó Gloodtdofsky.

También lamentó que Sanguinetti “se ocupó de llenar los espacios para la construcción de esa gran coalición de la que siempre habló (…) mientras Talvi mantenía su precandidatura (…) pero la coalición tenía que estar encabezada por Lacalle” como una condición inexorable desde esa visión.

El expresidente colorado “tiene la lucidez admirable que lo caracteriza, pero su última obra será la construcción del partido fundacional” opositor creado exclusivamente “para vencer al Frente Amplio” (FA). Esto es “un grave error histórico” porque “vamos a cambiar una mayoría automática por otra”, siendo que “el quid de la democracia es poder sentarnos a discutir” y a partir de ello, negociar para arribar a un acuerdo compartido.

“¿Cuál es el camino intermedio e interesante? Que el FA gane sin mayorías”, resultado que políticamente significa, “siguiendo a Sanguinetti, un ´cambio en paz´”, evocó el eslogan sanguinettista de la campaña 1984.

Apuntó que “Talvi está en condiciones de llevar adelante su discurso original” hacia las internas de junio, de perfil conciliador y dialoguista, pero el obstáculo radica “en que Sanguinetti quiere” construir a como dé lugar “esa mayoría” opositora coaligada exclusivamente contra el FA.

En ese sentido, aclaró que “el uso de la simbología nazi lo rechazo profundamente” tanto “por lo que supuso por la Humanidad” como “por respeto a la propia colectividad judía”. “Lo rechazo venga de quien venga”.

“En cuanto a la radicalización de Talvi, responde a lo mismo: Lacalle tiene como primer ministro a Julio María Sanguinetti”, con lo cual “el que ganó la interna queda afuera del juego” y entonces “pierde pie en esa mayoría automática” que viene a generar la llamada ´coalición multicolor´.

Sobre el presidenciable del FA, Daniel Martínez, recordó una acción político-institucional compartida con él en torno al sistema penitenciario y ponderó que el ex Intendente de Montevideo “no es un radical”. Contrastó este ejemplo de cooperación, con la incapacidad del PC para trabajar desde la órbita departamental con el horizonte puesto en el crecimiento partidario.

Después el dirigente colorado auguró que la alianza con Lacalle “nos va a traer problemas muy graves”. Indicó como error que “Lacalle y Sanguinetti piensan afinar en un mes” el tipo de construcción política que al FA le llevó “34 años”. “Se les van a escapar las tortugas por todos lados”.

Luego alertó que “el reclamo de (Guido) Manini”, que es “la razón de existencia de ese partido”, Cabildo Abierto, “no es barato” y consiste en “aumentarle el sueldo de las Fuerzas Armadas”. Los colorados “vamos a tener que cumplir con Manini, con los sectores del PN” que respaldan dicha exigencia y “con las mayorías para que esa coalición funcione Ley a Ley”.

Por ese camino “los colorados vamos a quedar entrampados (…) y el Partido se va a extinguir”, pronosticó. “La gran fusión que fracasó en el siglo 19 y va a volver a fracasar, nos va a hacer daño a todos”, advirtió.

Explicó sobre el punto que “el batllismo no se extingue” y que “otra cosa pasa con el PC”. Por eso mismo “el batllismo tiene que ser asumido por el PC” nuevamente, dado que “el batllismo” se va transformando históricamente en el seno “de la sociedad” uruguaya, donde permanece vivo como elemento central del imaginario colectivo y la cultura política.

Más adelante Gloodtdofsky analizó y valoró negativamente la incidencia de las corporaciones trasnacionales en la vida de Estados como el uruguayo y el riesgo que su implantación económica representa para la supervivencia de las clases dominantes locales, cuya defensa en este momento histórico puede ser la renovada razón de ser del batllismo como corriente política.

En cuanto al balotaje, indicó que “se equivocan Talvi y Sanguinetti cuando dicen que soy el único que voto a Martínez” entre los simpatizantes y votantes colorados. Aseveró que hay “gente muy representativa” del PC en diferentes zonas del país “que no van a votar a Lacalle”. “No es que quieren votar a Martínez, es que no quieren votar a Lacalle”, puntualizó.