Andrade: ¿Cuánta concentración de riqueza tolera la democracia? 17% de niños en la pobreza con la izquierda gobernando es intolerable

Entrevistado en InterCambio el precandidato presidencial frenteamplista Óscar Andrade, habló de la coyuntura política ligada al ciclo electoral y de la tendencia del Frente Amplio (FA) a replegarse políticamente y a recortarse programáticamente en lugar de redoblar la apuesta hacia la profundización de los cambios sociales y económicos.

De cara a las internas partidarias del domingo que viene, Andrade evaluó que ya “un poco los dados están echándose” en las horas que corren, por lo tanto está “esperando la encuesta del domingo”.

Sobre las previsiones y pronósticos de resultados, consideró que los sondeos de intención de voto “presentan muchas dificultades”, pero que de éstas “no tienen mucha culpa las encuestas”.

Sobre las cuatro precandidaturas del FA, dijo que apenas “son matices” lo que las diferencian entre sí. Apuntó como una debilidad el hecho de que “la izquierda organizada políticamente” tiene hoy día una capacidad “de movilizar menor que la de 15 años atrás”.

Sobre los partidos tradicionales, se preguntó “cómo después construís puentes” hacia la unidad con una campaña interna como la del Partido Nacional. “Salvo la interna del ´99 no recuerdo una tan dura como ésta”.

De todos modos y para los tres grandes partidos, “todas las encuestas que se hagan hacia octubre hay que empezar a mirarlas” incorporando lo que ocurra “a partir de julio”.

En términos de participación cívica el próximo domingo, el dirigente del SUNCA observa elementos como para pensar que “la respuesta electoral va a ser superior” a la que se estima en ámbitos políticos y aledaños.

Respecto del FA, señaló que “la izquierda para ganar estas elecciones precisa unidad” y que la primera señal en este sentido ha sido emitida con claridad y naturalidad por los cuatro postulantes y todo el oficialismo.

“La segunda señal de la unidad (…) es la del Programa” y “ahí tenemos todavía mucho para hacer que el del FA sea el que marque la cancha” de la discusión nacional hacia la gran definición de octubre, apuntó.

Si bien “el hecho de que Uruguay tenga estancamiento económico” puede valorarse como “una hazaña” considerando un contexto regional en el que “Argentina cayó el 5,8%”, no debe hacer perder de vista que “nuestra respuesta no puede ser de recorte”. Tal definición “necesariamente te ubica en el dilema redistributivo” y por ende, en la necesidad de elegir caminos.

Ello debería conducir a aumentar la inversión pública y afinar la selectividad de la promoción de la privada; darle mayor progresividad a los tributos; analizar la pertinencia de algunas exoneraciones; estudiar porqué los impuestos empresariales presentan las tasas de evasión más altas; identificar sectores con capacidad de aportar más según sus rentas y patrimonios, por ejemplo en el ámbito rural y agropecuario, citó como capítulos a abordar en la perspectiva de la profundización de los cambios.

“No tendríamos que tener temor a medidas redistributivas” que en definitiva “no son más que reformas”, razonó, lamentando que en el frenteamplismo hay reparos “a la inversión pública social” y temor a las reformas, por más moderadas que éstas sean. Caracterizó que la retórica “ideológica” de los “sectores conservadores” y la “ofensiva mediática” favorable a éstos, determinan esos reparos y temores de la izquierda.

Advirtió que “ellos lograron disociar la crisis de 2002” respecto de las políticas “de los años ´90” que la abonaron, y alertó que en la misma dirección los sectores conservadores también están logrando desvincular la situación regional y mundial del estancamiento económico resultante.

Luego desarrolló su visión de cómo la izquierda está auto-inhibida en su potencialidad programática y en su capacidad de movilización social, obturando con ello sus posibilidades de poner en marcha y sostener los cambios socioeconómicos necesarios para seguir construyendo justicia social y de evitar que se detenga el proceso de transformaciones.

“¿Cuánta concentración de riqueza tolera la democracia?”, interrogó al aire el entrevistado a modo de reflexión para el proyecto del FA. “17% de niños en la pobreza con la izquierda (gobernando) es intolerable”, recordó.