Amado: el gran ganador, si gana Lacalle Pou, es Julio María Sanguinetti

Entrevistado en InterCambio el diputado y referente del sector batllista Unir, Fernando Amado, habló de la campaña electoral analizando el derrotero histórico del Partido Colorado (PC), la actual subordinación de éste al Partido Nacional (PN) bajo el liderazgo real del expresidente Julio María Sanguinetti y el surgimiento del partido Cabildo Abierto (CA) bajo el liderazgo del ex Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Ríos.

Amado comenzó analizando las candidaturas presidenciales en carrera hacia el balotaje del próximo domingo y relacionó la del blanco Luis Lacalle con la práctica institucional verificable más actual del PN, como “la obscenidad de un manejo en algunas Intendencias de un patrón casi prehistórico”, donde el Intendente “es el sheriff” local. Esa es “una realidad que sigue reproduciendo una cosa muy de aldea”, lamentó.

Recordó que “al PC le pasó algo parecido” cuando “a mitad del siglo 20 el ´neo-batllismo´ generó una forma de administración del Estado” que comprendía “la instalación de una especie de sistema clientelar desde el Estado, donde el Estado y el Partido eran lo mismo”.

Ese esquema “durante un tiempo funcionó”, pero luego decayó hasta entrar en crisis institucional. “Estoy convencido de que esos procesos clientelares, en donde se juega con la necesidad de la gente (…) en algún momento se termina”. “En la vida de una persona capaz que es mucho porque capaz que no lo termina viendo, pero los procesos son lapidarios a mediano plazo”.

Después reseñó el veloz cambio de perfil como político del economista Ernesto Talvi y lo vinculó a que “el PC ya decidió de manera profunda defender determinado proyecto ideológico que no compartimos”. Ese es “un proyecto ideológico cerrado (…) a cal y canto”, en el que “tenés que estar encorsetado en una forma de pararse” y cuyo “primer ingrediente es el anti-frentismo”. Y eso “es Julio María Sanguinetti” y su suerte de doctrina de “las ´familias ideológicas´”, analizó el legislador batllista. “Sin duda” los partidos tradicionales “vienen siendo” lo mismo desde “hace tiempo”.

Mientras que “el Frente Amplio (FA) representa, entre otras sensibilidades, al batllismo histórico, (…) el PC se mimetiza con el PN” y con éste “cierra filas espalda con espalda”, dejando claro “que el principal socio es él”. Y esto, aun “más allá de que a Lacalle Pou, si gana, no le da solo con el PC”.

Esta coalición opositora “me hace acordar mucho a la Concertación” para Montevideo en el ciclo electoral anterior, relacionó Amado y evocó a continuación el retorno de Sanguinetti al primer plano de la arena partidaria, enmarcado en una reunión con Lacalle Pou y Jorge Larrañaga. “´Yo vine a poner la semilla de un futuro gobierno de coalición´”, declaró entonces el exmandatario colorado al cabo de aquel cónclave anti-frentista.

Aquello que explicó Sanguinetti “es lo que está pasando” en estos meses, al punto de que “el gran ganador, si gana Lacalle Pou, es Julio María Sanguinetti”. Esto sería así “desde el punto de vista político” y “desde el punto de vista histórico”, porque “el objetivo mayor era sacar al FA del poder”. Si gana la oposición, en el futuro “los libros de Historia” dirán que “Julio María Sanguinetti fue absolutamente fundamental para esto”.

Y es que el dos veces presidente de la República “hace mucho tiempo que cree que hay cosas más importantes que el PC”, siendo “tan maestro de la política que de eso logra salir bien”, dado que “estamos frente a uno de los tipos más pesados intelectualmente y políticamente del Uruguay, de la historia”. “La gran victoria de Lacalle Pou es la gran victoria de Julio María Sanguinetti”, recalcó Amado.

Después el entrevistado analizó el surgimiento partidario de Guido Manini Ríos a la luz de la raigambre histórica de su familia en la actividad política. Caracterizó su “liderazgo” como “vertical” y de impronta “caudillesca” y valoró negativamente “algo grave” de Manini como “el uso” que hizo “del cargo de Comandante en Jefe para construir” su liderazgo de CA. No obstante, ponderó Amado, “obviamente que si Manini no tuviera carisma, no hubiera existido el fenómeno Manini” como líder partidario ascendente.

Luego abordó el actual derrotero del FA y dijo que la coalición se debe “una autocrítica” por varias razones, entre ellas el peso de lo que llamó “submundo frenteamplista” y el microclima que éste genera, capaz de incidir en muchos dirigentes, que por ejemplo antes del 27 de octubre “decían ´ganamos en primera vuelta´” cuando resultaba obvio que no.

“Me cansé de escuchar” eso, lamentó el diputado, quien exhortó a los frenteamplistas a “salir de la burbuja esa para construir y reconciliarse con miles de uruguayos que están afuera, se gane o se pierda” el domingo 24. Hasta el domingo, “vamos a ver qué pasa, esto es de final de abierto” tal como lo fue la elección presidencial de 2014, analizó.