Álvaro Padrón: podríamos estar ante la situación riesgosa de que se rompa la paz en América Latina y haya un conflicto armado

En su columna semanal en InterCambio Álvaro Padrón se refirió a la muy delicada situación política colombiana, que incluye una operación del gobierno para involucrar en su conflicto interno a la vecina Venezuela mediante lo que parece una provocación para poder justificar una guerra.

Padrón desarrolló su espacio en esta emisora desde el porteño Aeroparque Jorge Newbery, a la espera de un vuelo hacia Montevideo y donde también pudo observar “el caos” que vive el país hermano de Plata, situación que “refleja” la pauperización generalizada en que el gobierno liberal de Mauricio Macri ha sumido a la rica y prolífica República Argentina.

El resultado de estos cuatro años de un nuevo ciclo político liberal en la vecina orilla representa además “el fracaso de esa operación” desplegada “en América Latina” para intentar “mostrar a la ´nueva derecha´ como capaz de desplazar al progresismo”, puntualizó.

Esos acontecimientos demandan, también en Uruguay, “que se hagan cargo los que defendieron a estos modelos” cuando sus ejecutantes ganaron las elecciones, lo que refiere además a Brasil.

En cuanto a la dinámica que se proyecta en Colombia y desde allí hacia Venezuela, se extiende “la sensación de que se está por armar algo muy fuerte” y de signo negativo. Por eso es “correcta la posición del gobierno uruguayo”, de neto corte pacifista y pacificador, apostando a ser “una voz fuerte parando esta locura que se quiere instalar” de una guerra binacional.

Recorre el continente y el mundo la interrogante de si “fracasó el tratado de paz en Colombia” entre el Estado y las FARC. Aquella “buena noticia de noviembre de 2016” está quedando acallada por “la mala noticia de ahora”, ya que por lo menos varios cientos de militantes sociales y exguerrilleros desmovilizados han sido asesinados como lo eran antes del acuerdo de paz.

Padrón recordó que poco después del acuerdo, en Colombia “ganaron las elecciones quienes estuvieron en contra” de firmarlo, es decir quienes “siempre hicieron propaganda en contra”: el ex presidente y líder de la ultraderecha, Álvaro “Uribe” y su hombre en el gobierno, Iván “Duque”.

Consecuencia de ello es que hace pocas semanas se produjo “la vuelta a la guerrilla de una parte muy menor de las FARC” que evaluó la imposibilidad de la paz con la reacción colombiana, cuya política sigue siendo la guerra sucia y el exterminio de los representantes populares.

Esa movida “da la excusa perfecta al gobierno” de Duque “para decir que el acuerdo no servía”, pero sin mencionar el “montón de asesinatos” contra exguerrilleros y activistas sindicales, indígenas, campesinos, feministas…

“Le da a Duque la oportunidad de armar un paquete y meter a Venezuela” en el embrollo, acusando falsamente “al gobierno” del presidente Nicolás “Maduro” de estar supuestamente “apoyando a esa guerrilla” reactivada.

Es así como desde la semana pasada el gobierno colombiano está “movilizando al Ejército en la frontera” y con esto, a su vez, también en Venezuela “se fortalece el protagonismo militar”, generándose “un combo muy peligroso” para ambos países y toda Latinoamérica.

En Colombia “el diálogo queda entre paréntesis”, el proceso de paz “todavía no está muerto”, pero en el plano fronterizo y regional “anda mucho militar en América Latina en la vuelta” generando un “protagonismo” indeseable. “Podríamos estar” ante la “situación riesgosa” de que “se rompa la paz en América Latina” y haya “un conflicto armado”.

El columnista señaló asimismo que “estas cosas también están dentro de Uruguay. Cuidado”, advirtió, porque “de a poco van naturalizándose estos discursos” fascistizantes y militaristas. “Si uno no los enfrenta desde el comienzo, después comienzan a ser asumidos” socialmente, recordó.

Con relación a todo ello, el futuro inmediato de Latinoamérica estará signado por el abismo infinito de la guerra o no, “dependiendo de lo que se resuelva” hoy lunes 23 en Naciones Unidas, al haber un grupo de gobiernos de derecha que quieren habilitar una guerra contra Venezuela, con el respaldo de la secretaría general de la OEA y el gobierno de EEUU.

“Ojalá prime la racionalidad” y que “no sean esos ruidos de guerra los que triunfen en estas horas allá en el norte”, deseó el analista de M24.