Álvaro Padrón: los migrantes son uno de los sectores más discriminados de los lugares en donde viven

En su columna en InterCambio Álvaro Padrón habló de las migraciones, el uso económico que de ellas hacen muchos Estados, la hipocresía de éstos al acusar de sus problemas a los migrantes y llamó a combatir en Uruguay esa tendencia xenófoba “que viene del Norte”.

Padrón definió a los migrantes como “ese ejército de gente que la pasa muy mal en el planeta entero”, cuya población asiste a la cruel “paradoja” de que “en el mundo todo se liberaliza (…) menos la libre circulación de personas”.

Mientras bienes y servicios se compran y venden sin mayores dificultades entre puntos opuestos del globo, “para este tema te piden más muros, más restricciones, más Estado”, cuando las personas al emigrar simplemente intentan ejercer “la libertad de elegir dónde vivir” y hacer “la búsqueda de una vida mejor”.

Recordó que actualmente “estamos hablando de más de 250 millones” de migrantes, “más 40 millones de desplazados” por guerras y catástrofes derivadas de estas en muchísimos casos. Pero “seguramente la cifra es muy superior” porque muchas personas en esas condiciones no están registradas, por lo que “es mucha gente”. Se suma el impacto que esto genera a “las familias de esas personas”, con lo que hay mucha más “gente involucrada”.

“¿Adónde van? Estados Unidos, Alemania, Rusia, Arabia Saudita, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Canadá, Francia, Australia y España” son hoy día los primeros 10 destinos de los emigrantes, “básicamente gente que va a buscar trabajo” a otro país y muchas veces a otro continente.

El columnista recordó que “el derecho a migrar es un derecho humano”, consagrado en Uruguay por “la Ley 18.250 sobre Inmigración”, gracias a lo que “desde 2008 tenemos una de las leyes más amplias” del mundo “en el reconocimiento de esto”, siendo que “la gente tiene derecho a vivir en el planeta porque somos habitantes del planeta”.

“Y también reivindico el derecho a no migrar”, añadió el analista, teniendo en cuenta que actualmente “100 millones de personas son obligadas a desplazarse” de su lugar de residencia a causa de guerras y conflictos, generados básicamente “por las mismas potencias” que se benefician con la recepción de esas personas cuyas vidas son trágicamente modificadas por actos de fuerza ajenos a sus vidas.

Al mismo tiempo los migrantes conforman “un ejército de mano de obra barata”, es decir que “son un negocio para las grandes corporaciones”. Para las economías de los Estados y las empresas esto representa en general “una forma de bajar” el precio “del trabajo” humano.

En muchos países y ocasiones los migrantes “no reciben servicios, con lo cual les cuestan menos a los Estados”, y en general se trata de personas altamente “calificadas” en términos laborales/profesionales, además de que “hacen aportes culturales sustantivos” adonde llegan, como puede apreciarse en “el fútbol” europeo, por ejemplo.

Sin embargo y como reflejo de las corrientes ideológicas en auge en el marco de la crisis económico-financiera mundial, los migrantes “son un problema” según proclama “el discurso político” en boga en Estados Unidos y gran parte de la Unión Europea, lo que claramente “es una gran mentira”.

Asimismo “los migrantes son uno de los sectores más discriminados de los lugares en donde viven”, aun pese a que les resuelven a los países receptores los severos problemas demográficos que incubaron durante la bonanza de posguerra.

Más adelante en su columna, Padrón lamentó “la ´manija´ local” contra la inmigración, ´manija´ que también en nuestro país asocia la corriente inmigratoria a mentiras y falsedades de todo tipo.

Advirtió en este sentido contra las latencias xenofóbicas que asoman en la población uruguaya y convocó a combatir durante este año electoral a esa tendencia reaccionaria y antihumana “que viene del Norte”.