Alicia Ferreira, directora del FNR: lo que sabe hoy un uruguayo es que requiera lo que requiera en materia de salud, se lo van a brindar

Entrevistada en InterCambio la directora del Fondo Nacional de Recursos (FNR), Alicia Ferreira, habló del funcionamiento de este servicio sanitario, describió cómo se financia y negó tajantemente que no cubra los procedimientos y medicamentos que curan y salvan vidas de pacientes.

Ferreira explicó que el FNR “es un seguro público” y “universal” que en realidad “se fundó en 1980 (…) a través de una Ley”, la que estableció la “creación de los IMAE” conformados por “agrupaciones de médicos que realizaban procedimientos de alta complejidad en ese momento”.

“Entonces había que buscar la forma de financiar” esa cobertura y al efecto se estableció “una cuota” que “el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) reembolsaba” por “la misma cantidad” que se cobraba por cada tratamiento.

“Eso ocurrió hasta el ´98, 1999”, haciéndose “sin control, sin gestión clínica” de los tratamientos hasta que “el Fondo dio quiebra” y como consecuencia de esto “empezó a instrumentar medidas de control y sobre todo de gestión clínica” mediante “la Medicina basada en evidencia”. Después y ya “en 2005 se resolvió (…) con el Fondo estabilizado (…) incorporar medicamentos de alto precio (…) con la Ley de Presupuesto”.

“El Fondo hoy es un seguro público, no estatal, que complementa al Fonasa para que haya en Uruguay una cobertura universal de salud” y al respecto, “lo que sabe hoy un uruguayo es que requiera lo que requiera en materia de salud, se lo van a brindar”, siendo todas las intervenciones “gratuitas” con la excepción de “la fertilización in vitro”.

Sobre el financiamiento, explicó que a través del Fonasa “la mayoría de uruguayos (…) volcamos nuestros aportes” al FNR. “Desde el Fonasa se le transfiere al FNR una cuota por cada persona”, tratándose de “un 7% del Fonasa que va al FNR”.

Y para “aquellas personas que no están aseguradas” y “que están en ASSE”, se dispone el tratamiento y/o suministro de medicamento de alto precio que el paciente necesita y después “el MEF le reembolsa al Fondo lo que costó ese procedimiento o ese medicamento”, precisó Ferreira.

Informó que “desde hace unos cuantos años los ingresos son casi iguales que los egresos”. El FNR “gasta unos 250 millones de dólares al año” en esos tratamientos y medicamentos, eso es lo que “gastó el año pasado” para atender a “30.000 personas” cubriendo “casi 8.000 tratamientos con medicamentos” de alto precio. De esos 250 millones de dólares, “de medicamentos son 40 millones, el resto es de los IMAE”, detalló.

Después explicó que en Uruguay se aplica un “método de priorización” de pacientes y tratamientos “que usan todos los países” adelantados en cobertura sanitaria, como Canadá y Australia entre varios otros. “El año pasado se resolvió incorporar 11 nuevos medicamentos”, ejemplificó. Y “el (Poder) Ejecutivo”, cada “tres años” aproximadamente, negocia “con los IMAE” ajustes de precios para los procedimientos y estudios que cubren.

Luego describió mecanismos en uso para negociar con laboratorios la compra de medicamentos caros a precios mejorados, como “el mecanismo de compras conjuntas” con los otros países del Mercosur. “Hay que estar permanentemente negociando y buscando la forma de que los medicamentos sean lo más accesibles posible”, señaló.

La entrevistada añadió que “ningún país del mundo, por más rico que sea, puede financiar todo lo que está disponible” en materia de tratamientos y medicamentos. En Uruguay, puntualizó, “todos los medicamentos que curan y salvan vidas están” financiados y disponibles “por el FNR”.

“Cuando se afirma que la gente tiene que recurrir a la justicia, no nos estamos dando cuenta de la magnitud” del asunto, en el que hay por un lado unos 100 reclamos contra 8.000 tratamientos anuales por otro, contrastó.

Simultáneamente, “cada vez hay más medicamentos y los precios de algunos de ellos son disparatados”, al punto de que “los médicos de Estados Unidos han hecho protestas” contra el desequilibrio de hasta 400 veces entre los precios y la probabilidad de que aumenten el tiempo de vida de los pacientes y mejoren realmente su estado de salud.

Graficó el asunto contando que en nuestro país, el FNR dispuso la financiación, a un precio de “900.000 dólares”, para cubrir el tratamiento de “dos pacientes” que desarrollaron la “´enfermedad de Hunter´”.