Alejandro Sánchez: Uruguay tiene por delante el desafío de defender lo construido, eso mismo que en América Latina está siendo destruido

En su columna semanal en M24, el Diputado Alejandro “Pacha” Sánchez se refirió al contexto en el que fue elaborado y comienza a discutirse, en la sociedad y el Parlamento, el Proyecto de Ley de Rendición de Cuentas.

Al inicio Sánchez explicó que en las semanas anteriores la audición no salió al aire porque estuvo en China “participando en actividades” para las cuales fue “invitado por el gobierno” de ese “gigante país” asiático. Allí se conmemoraron “aniversarios importantes” como los “200 años del nacimiento de Karl Marx”, efemérides que en China fue celebrada, entre otros eventos, con un “seminario de partidos políticos” de todo el mundo. 

También se recordaron “los 40 años” del inicio del proceso político impulsado oficialmente desde 1978 por el líder Deng Xiaoping, proceso “que ellos llaman ´Apertura y Reforma´” y que constituye la base conceptual de los cambios que “convirtieron” al país “en la segunda potencia económica mundial”, generando “cambios espectaculares en su matriz productiva y las condiciones de vida” de vastos sectores de la población, transformaciones que “sacaron a 600 millones de la pobreza”. 

Y además, ya en el plano de las relaciones bilaterales, se conmemoró “el aniversario de los 30 años” del establecimiento “de relaciones diplomáticas” entre China y Uruguay, resaltó el parlamentario. Ese país es hoy “un jugador muy importante” en el plano global, que “explica gran parte del crecimiento” del comercio internacional “de alimentos”, con lo cual “América Latina se posicionó” como un vendedor mundial de éstos gracias a “la demanda de China”, que hoy “es socio comercial” de gran  relevancia al comprar “el 56 % de la carne” que exporta nuestro país, “casi toda la soja y parte importante de la celulosa” que se producen en Uruguay.

“Hoy estamos” profundizando los vínculos comunes en el marco de “una relación estratégica” con un país gigantesco cuya proyección internacional como jugador de primera línea en todos los planos se cimienta en “una cultura de 5.000 años” de antigüedad, por lo que “es importante conocer ese proceso tan complejo y tan profundo”, destacó el joven legislador.

Después de esa visita al otro lado del mundo, “llegamos” a Uruguay y “nos encontramos” con el país “en pleno debate” en torno a “la Rendición de Cuentas”, marco de análisis y definiciones de “los grandes números de la macroeconomía”. Estas instancias anuales “siempre generan mucho debate y movilización” así como “mucha discusión política” porque en ellas se realiza “la materialización económica del plan de gobierno”, es decir la asignación de dinero para ejecutar “las políticas públicas”, decidir “cuáles serán fortalecidas” y vehiculizar “los recamos” sectoriales pero también los que hace “el conjunto de la sociedad”, resumió Sánchez.

Pero esta Rendición de 2018 es “muy particular” por ser “la última del periodo de gobierno que culminará el año próximo en la que se puede incrementar el gasto” público, determinándose ahora “los recursos para 2019 y 2020”. Esto “coloca” a la instancia de este año en una valoración “muy importante” porque “nos permite discutir los incrementos presupuestales” definitivos del periodo, “antes de las elecciones” de 2019 y de la asunción “del nuevo gobierno que surgirá del voto popular”, gobierno que elaborará “el próximo presupuesto quinquenal desde 2020”, explicó.

Desde esa importancia básica, esta Rendición se elabora y discute en “un contexto adverso” en la región y el mundo, en “una coyuntura muy compleja en América Latina” tanto en “lo político” como en “lo económico”, con una “crisis política en la región que expresa ese contexto” y lo refleja hacia el entorno, es decir también hacia Uruguay. 

“Los precios de las materias primas” que el país vende al mundo han registrado fuertes caídas y oscilaciones a la baja, con lo que los ingresos no tienen el dinamismo de la década y media pasada. Y al mismo tiempo el comercio exterior se ha resentido desde “la región” y el Mercosur, en donde las empresas uruguayas colocan bienes con “mayor valor agregado” e incorporación de “tecnología media”. 

Si bien “ahí hay una tarea muy importante” para modificar “la matriz productiva” expandiéndola hacia sectores más innovadores y tecnologizados, este es un objetivo “que solo puede hacerse con la región. No podemos negociar solos en el mundo y eso nos obliga a ser tomadores de precios” de los productos reales y tangibles que el país tiene hoy para ofrecer, reflexionó el parlamentario frenteamplista.

Si observamos el núcleo duro geográfico de la región para Uruguay, en Brasil hay, además de una severa “crisis política”, una “crisis económica muy aguda” evidenciada por “un 8% de déficit fiscal” y una “deuda del 80% del PBI”, y esto después de que “se congeló el gasto público” por 20 años como consecuencia de la orientación netamente “neoliberal” del gobierno de Michel Temer. Así, en el gigante vecino norteño “estaríamos viendo” nuevamente la situación “de los años ´90”, con el peso de los ajustes “recayendo” sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo, lo que además puede incidir negativamente “en la demanda” de bienes a Uruguay, apuntó.

Hacia la frontera Oeste, la evolución de Argentina “parece que pasa del claroscuro a una situación mucho más complicada”, que en este momento se expresa a nivel macroeconómico en un “déficit fiscal del 6%”, un endeudamiento de “50%” del PBI y un crecimiento de su economía “de 1,3%” y no “de 3%” como lo proyectaban la autoridades del país vecino. Esa deuda pública que “crece” y el renovado “sometimiento al FMI” ya “nos preanuncian una situación muy crítica para el pueblo argentino”, desde que el Presidente Mauricio Macri “se acaba de comprometer a llevar ese déficit” de 5% “a 1% en un año”. Esto solo “será más pobreza y mayores dificultades” para las grandes mayorías porque significa que “el ajuste estructural se descargará con mucha violencia sobre el pueblo argentino”. “Será un genocidio que arrojará a miles a la pobreza”, advirtió.

En ese contexto global y regional cada vez más duro e inquietante, Uruguay “mantiene” un nivel de déficit de sus cuentas públicas manejable, que el último mes subió del 3,5% al 3,7% del PIB; una “deuda de 40%” del PBI, mucho menor que “cuando tomamos el gobierno”, que era “del 100%”; y un “crecimiento moderado” de la economía “del 3%” que “permite encarar esta Rendición con un oxígeno que no tienen los otros países” de la región. Y lo hará “ampliando el gasto en 160 millones de dólares más para financiar políticas públicas”, aunque “no son” recursos “suficientes para financiar” todos los objetivos programáticos, por lo que  “no se estaría llegando al 6%” del PBI para la Educación Pública.

Y durante estos meses en que el gobierno estuvo elaborando el Proyecto de Ley de Rendición de Cuentas, las condiciones externas continuaron empeorando y “aumentó” el precio del petróleo así como también lo hicieron “las tasas” de interés como efecto de la política monetaria de EEUU, lo cual viene empujando al alza el precio del dólar y esto, además de encarecer el costo del endeudamiento, obliga al Banco Central a desplegar una política de “abaratamiento de dólar” que también “tiene un costo para el país” derivado de “la compra de dólares para que no caiga”. 

A todo ello se debe “agregar la sequía”, que “afectó al 90% de los cultivos de soja”, deterioro de origen climático que provocará la “pérdida de 750 millones” de dólares a la economía nacional porque la próxima cosecha será “53% menor” que el promedio anual. Ese difícil contexto, totalmente ajeno a la gestión del gobierno, produjo una “pérdida de 56.000 puestos de trabajo” durante este periodo, “la mayoría” de ellos en la industria de “la construcción”, completándose un cuadro que exige “un verdadero” esfuerzo “económico y político para sortear esas dificultades” de origen externo.

Uruguay tiene entonces por delante “el desafío de defender lo construido”, eso mismo que “en América Latina” está “siendo destruido” por una nueva ola conservadora y antipopular, defender ese “137% que creció el gasto público social” durante estos 13 años de gobierno del Frente Amplio (FA) y que “permitió crecer” en recursos, servicios e inversión a “todos” los sectores de actividad y dimensiones de la vida social: “la educación”, “la salud” la “seguridad social”, los “salarios”. “El gobierno ha hecho la mayor inversión de la historia” del país “en la Educación Pública”, al punto que “los salarios” en la ANEP y la Udelar “crecieron un 16,8% real” solo en este periodo, entre 2015 y 2018, “demostrando la prioridad” que el sector de “la Educación” representa para el FA y sus gobiernos, puntualizó.

“Estos esfuerzos” realizados por el gobierno y toda la sociedad son los que “debemos preservar” en esta difícil coyuntura, “sabiendo que esta Rendición es totalmente diferente” a las situaciones que viven casi todos los otros “pueblos de América Latina”. Al mismo tiempo, sabiendo “también que es insuficiente” y que “la tarea que tenemos” en estos meses es “mejorar esta Rendición en esta discusión” parlamentaria que comenzará en breve. El principal objetivo en esa dirección es encontrar los recursos necesarios para destinar a la aplicación plena de “la Ley de Violencia de Género” y para “la salud pública”, indicó el legislador del Espacio 609.