Alejandro Sánchez: Los partidos tradicionales y la derecha quieren ajustar el gasto y la inversión en beneficio de quienes siempre fueron privilegiados

En su columna semanal en M24 el diputado Alejandro “Pacha” Sánchez se refirió a los avances en Educación e inversión educativa y a los discursos falaces que sobre este tema y las políticas públicas en general difunde “el bloque del ajuste”, en el marco del inicio del debate parlamentario del Proyecto de Ley de Rendición de Cuentas. 

El Presupuesto representa “la materialización del plan de gobierno” y en su “tratamiento” el país “discute” alrededor de su “gasto” y sus “inversiones”, que remiten a “la financiación de las políticas públicas” y al conjunto de “instrumentos para mejorar la calidad del gasto” en los distintos rubros como “Educación”, “Salud” y demás, contextualizó Sánchez.

“Uno de los debates centrales” de la Rendición de Cuentas se relaciona a “la agenda de igualdad y desarrollo”, porque en definitiva el Programa del Frente Amplio (FA) se elabora y ejecuta “para que los derechos pasen a ser hechos (…) para el ejercicio pleno” de los mismos. 

En ese camino se escucha y lee “un relato apocalíptico”, que se amplifica “no sin intención política de por medio” y con el que se busca instalar la idea de que “todo está mal”, según el cual “hay demasiados impuestos”, “recibimos poco” a cambio de “lo que pagamos” por ellos y esto “significa que no ha mejorado la calidad de vida” de la población, reseñó el diputado.

Pero “eso no es verdad” pese a la máxima “de Goebbels” en función de la  que “una mentira repetida mil veces se transforma en verdad”, una práctica en plena aplicación “por el gran frente opositor del ajuste, nutrido por los partidos tradicionales” y “la derecha”, que buscan generar una “contrarreforma social en América Latina”, siendo esta “una de las consecuencias de esa prédica”.

Una de esas mentiras consiste en afirmar que “las políticas redistributivas no tienen más sentido”, y como supuestamente “no están mejorando la calidad de vida” de las mayorías de la sociedad, la respuesta implícita apunta a “ajustar” el gasto y la inversión “en beneficio de quienes siempre fueron privilegiados. Eso está detrás aunque no lo digan”, puntualizó.

Esto presenta “diferencias centrales” con la “sana, racional y entendible preocupación por que las políticas públicas sean más eficientes y eficaces”, para que resulten en el ejercicio y el goce efectivo “de más y mejores derechos”, lo que “debe ser una preocupación constante” de la sociedad y los actores públicos.

Recientemente, relacionó el legislador frenteamplista, “la Cepal” publicó un trabajo sobre “el costo de la desigualdad en América Latina”, pero ese organismo “no dice que estamos desperdiciando mucho talento en América Latina” al seguir teniendo “muchas personas” viviendo “debajo” de la línea “de pobreza” y por esto “no pueden insertarse” en los procesos de formación y capacitación y por ende tampoco en los mercados de trabajo.

Ese “desperdicio de talento (…) tiene ver con una estructura de privilegios” de larga data en el subcontinente, una realidad histórica que no aparece en aquellos discursos políticamente sesgados de la derecha que comparan “las políticas públicas (…) en el primer mundo” con las del “tercer mundo” y sus diferentes “resultados”. 

En el primer caso, los resultados “se logran de esa manera porque el financiamiento de los bienes públicos es mucho más fuerte”, en esos países más desarrollados “los recursos son mucho más grandes de los que se emplean en América Latina”, contrastó el joven dirigente del MPP.

Sin embargo, en estos lares “sabemos que no está todo mal” y que “las cosas que estamos haciendo están dando ciertos resultados”, que no obstante “siempre son provisorios y escasos” porque son muchas y grandes “las necesidades”, pero las políticas públicas están dando “resultados” como sucede “en la Educación”. 

En ese sentido, “no hubo” nunca antes en Uruguay “un gobierno que haya invertido tanto” en Educación como los tres gobiernos del FA. Como ejemplo de esa aseveración Sánchez señaló que mientras “el salario” de un “docente grado 1” por “20 horas semanales” de labor directa “sería de 15.400 pesos nominales” sin la política presupuestal frenteamplista, esa remuneración actualmente asciende a “29.300 pesos nominales”.

“Sin dudas hay que seguir mejorando ese salario”, afirmó, pero también recordó que ahora la Educación Pública “invierte 2138 dólares por alumno” cuando “en 2004” esa inversión “estaba en 800 dólares”. Después ejemplificó su reflexión con otras relaciones de datos sobre inversión y acceso a la formación entre la Educación Pública, la privada, la universitaria y la que se realiza como promedio en los países de la OCDE.